En varios pasajes de los Evangelios y en alguno de S. Pablo, se habla de los hermanos de Jesús. Siempre he oído la explicación de que en aquellos tiempos hermanos significaba también parientes. Sin embargo, en Lucas 14,1.7-14 se cuenta que Jesús le dijo al fariseo que le había invitado a comer: “Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes...” Así pues, el mismo Jesús hace distinción clara entre hermanos y parientes, es decir, no llama a los parientes hermanos si no que distingue entre estos y aquellos.
En Mateo 12,47 se lee: “Alguien le dijo: tu madre y tus hermanos están fuera y desean hablarte. Él respondiendo, dijo al que le hablaba: ¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?...Porque quienquiera que hiciere la voluntad de mi Padre, que está en los cielos, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.”
Si quién habla a Jesús emplea la palabra hermanos refiriéndose a parientes, evidentemente Jesús no lo toma así y responde de una manera concreta “mi hermano y mi hermana”, no mis hermanos, ni mis parientes.
San Pablo en Gálatas (Gl. 1,19) dice “A ningún otro de los apóstoles vi, si no fue a Santiago, el hermano del Señor”. En este caso, si se trataba de un primo, de un tío o de cualquier otro pariente, ¿no sería más lógico que se refiriese a él bajo ese apelativo? Por ejemplo, el mismo Pablo en Colosenses 4,10 dice: “Os saluda Marcos, primo hermano de Bernabé”.
De nuevo san Pablo en I Corintos 9,5 dice: ¿No tenemos derecho a llevar en nuestras peregrinaciones una hermana, igual que los demás apóstoles y los hermanos del Señor y Cefas?
Marcos (Mc 6,3) hace decir a la multitud: "¿No es acaso el carpintero, hijo de María, y el hermano de Santiago, de José, de Judas y de Simón? ¿Y sus hermanas no viven aquí entre nosotros?" Mateo (Mt 13,55) cuenta que las gentes de Nazaret se preguntan quién es Jesús con estas palabras: "¿Su madre no se llama María, y sus hermanos Santiago y José, Simón y Judas?"
Christian Makarian
en su libro "Maria" editado por Espasa Calpe dice: "Considerando que las familias judías de
la antigüedad tenían una concepción muy grande de la familia y usaban
fácilmente la palabra hermano (adelphos en griego) al referirse hasta el último primo, se
ha pretendido que los hermanos de Jesús no eran más que primos.
Desgraciadamente, esta tesis no se sostiene. Existen en hebreo, como en griego,
dos palabras distintas para hermano y primo. Pablo emplea, con conocimiento de
causa, la palabra adelphos
cuando quiere designar un hermano, y la palabra anepsios (carta a los Colosenses
4, 10) si quiere hablar de un primo."
El primer historiador que habla de Cristo es el judío Flavio Josefo, de finales del siglo I, en su libro Antigüedades. Escribe que "Anás convocó a los jueces del Sanedrín y trajo ante ellos al hermano de Jesús, llamado el Cristo —su nombre era Santiago— y a algunos otros. Los acusó de haber violado la ley y los entregó para que los lapidaran".
En el libro Etimologías de san Isidoro (BAC, tercera edición MM) pág 633, libro VII, 2 Sobre el Hijo de Dios. 13. se lee lo siguiente:“Se le llama Unigénito de acuerdo con la excelsitud de su divinidad, en cuanto que es Hijo único; y Primogénito teniendo en cuenta su naturaleza de hombre, porque, en virtud de la adopción de su humanidad, se dignó tener hermanos, entre los que es el primogénito.”
¿Qué
se puede deducir de esto? ¿San Isidoro era un hereje? ¿En su época, año 600, se
admitía que Jesús tenía hermanos? Si es así, ¿cuándo la Iglesia estipuló que
Jesús fue hijo único?
Un
escrito de mi amigo José María
Albaigès, dice:
... Pero el ascetismo de los ss. IV y V fue consagrando una creencia más enérgica: la virginidad de María devendría perpetua, y la Christotokos se iría convirtiendo en un objeto de adoración por sí mismo, de modo que la tradición cristiana se fue desembarazando de los hermanos de Jesús. Están incluso clasificados los pasos sucesivos de esta evolución del dogma: la primera teoría, más “suave”, había sido la helvidiana (por su sustentador, Helvidio, en la época de san Jerónimo); se contentaba con sostener que los hermanos de Jesús eran hijos de José y María nacidos con posterioridad al Redentor. La epifánica (san Epifanio), ya proponía que los hermanos de Jesús procedían de un primer matrimonio de José. Y la más forzada, que es la oficial de la Iglesia hoy, es la jeronimiana (san Jerónimo), según la cual los hermanos y hermanas de Jesús serían sus primos y primas, hijos e hijas de un hermano de José, llamado Cleofás, y de una hermana de la Virgen, llamada también María.
¿Por qué pues la Iglesia, ante pruebas que parecen tan evidentes, afirma que Jesús no tenía hermanos?
Planteada esta cuestión
a mí sobrino Luis Sánchez Navarro, sacerdote, me comunica lo
siguiente sobre el tema “hermanos de Jesús”:
1) Para estudiar cualquier término en la Biblia griega, hay que tener en cuenta que no se puede abordar sencillamente desde la lengua griega; el griego usado es una lengua de traducción en que, con frecuencia, el término griego empleado se usa como el original hebreo correspondiente. Es el caso de adelfós ‘hermano’.
2) En hebreo no hay una palabra que signifique ‘primo’. La única vez que la Biblia de Jerusalén usa en el Antiguo Testamento la palabra ‘primo’ (ir 32,12) traduce la palabra hebrea dód, que significa propiamente ‘persona querida’ (para hacerse una idea, basta saber que en el Cantar de los Cantares aparece más de 30 veces significando ‘amado’ o ‘amada’, referido a los esposos); tres versículos antes (Jr 32,8.9) se ha usado esta misma palabra para designar al ‘tío paterno’.
3) Un caso claro: 1 Cro 23,22. ‘Los hermanos’ de las hijas de Eleazar son sus primos, hijos de Quis, hermano de Eleazar. La palabra hebrea es ~aj ‘hermano’, la palabra griega ‘adelfos’. La Biblia de Jerusalén traduce ‘sus hermanos’, mientras que la New Jerusalem Bible traduce ‘their cousins’.
4) Es verdad que en griego hay una palabra que significa ‘primo’: anépsios. Aparece en Col 4,10. La Biblia griega lo usa en Nm 36,11 para traducir el giro hebreo ‘hijos de sus tíos’. Aparece también en Tob 7,2; es muy interesante comparar Tob 7,2 con Tob 7,4. En los dos casos habla la misma persona (Ragüel). En 7,2 leemos: ‘Cómo se parece este joven a mi primo [anépsios] Tobit’; 7,4 dice: ‘¿Conocéis a Tobit nuestro hermano [adelfós]?’. Anépsios no vuelve a aparecer en todo el AT; para decir ‘primo’ se usará adelfós (ver lo que hemos dicho en el apartado anterior acerca de 1 Cro 23,22).
5) El léxico de parentesco es relativamente flúido en la Biblia, sin que se puedan hacer compartimentos estancos, ni siquiera dentro de un mismo libro. Es interesante ver, por ejemplo, que en el libro de Tobit la palabra exádelfos puede significar ‘sobrino’ (Tob 1,22) o ‘primo’ (Tob 11,18.19). En Tob 6,19 adet’é ‘hermana’ significa ‘pariente’; si signiftcara ‘hermana’, ¡resultaría que Tobías iba a cometer un incesto! Y en Tob 7,11.15; 8,4,7.21, adelfós / adeljé significa ‘esposo/a’. Para referirse al ‘hermano carnal’ Tob 3,15 emplea la expresión ‘hermano cercano’ (adelfós eng5s).
6) La palabra syngenés, ‘pariente’, puede referirse también a los primos. Es curioso ver que en 1 Mac10,89; 11,31; 2 Mac 11,1; 11,35; Lc 1,36 este adjetivo aparece traducido por la Biblia de Jerusalén como ‘pariente’ y por la New Jerusalem Bible como ‘cousin’.
7) Por último, una reflexión hermenéutica. Nuestra fe no depende de la Escritura, sino de la Iglesia. Si reconocemos en la Escritura la Palabra de Dios, es porque la Iglesia la ha reconocido como tal —y no al revés—, reconociendo en esos libros el testimonio escrito auténtico de la revelación de Dios. El hecho de que la Iglesia recoja unos libros determinados, y no otros, dentro del canon es lo que determina la “extensión” de la Palabra de Dios. No es que la Iglesia decida cuáles son los libros inspirados; es que, guiada por el Espíritu Santo, reconoce que determinados libros han sido inspirados por Dios.
Si la Iglesia afirma que Jesús no tuvo hermanos carnales, no lo hace basándose en los datos del NT (que, por otra parte, lo confirman); es porque sabe que es así. Si no fuera así, no habría dificultad en afirmarlo (aunque eso suscitaría interrogantes acerca de no pocos puntos del NT). Esto la Iglesia lo sabe por tradición. La tradición apostólica es la forma de acceder a la verdad revelada: baste decir que nuestra seguridad acerca de los libros que componen el canon bíblico se funda en esta tradición; y que, cuando aún el NT no había sido escrito, era la tradición viva de los apóstoles la que transmitió el testimonio primigenio sobre Jesús de Nazaret.
Mi amigo y compañero, que además es teólogo, Ángel Paradinas me escribe:
Para mí es bastante significativo lo que leemos en Mt 1,25 hablando de José: "No la conoció hasta que dio a luz un hijo y le puso por nombre Jesús" (Biblia BAC, Nácar y Colunga, MCMLV), o: "Pero no tuvo relaciones con ella hasta que dio a luz un hijo, al cual llamó Jesús" (Biblia del Peregrino). "Yo no bebí chacolí hasta que no fui a Bilbao", todo el mundo entiende que en Bilbao sí lo bebí.
(Yo leo en la Biblia de la BAC de Nacar y Colunga, edición 49 del año 1988, por consiguiente posterior a la que maneja Paradinas, un texto que difiere de aquél, y es el siguiente: “... recibiendo en su casa a su esposa, la cual, sin que él antes la conociese, dio a luz un hijo y le puso por nombre Jesús” Entre los dos textos hay una diferencia notable ¿A qué es debido?).
La virginidad post partum tardó muchos años en declararla la Iglesia.
Me parece fuerte la afirmación del último
párrafo del trabajo de Sánchez Navarro: "Si la Iglesia afirma que
Jesús no tuvo hermanos carnales, no lo hace basándose en datos del NT, es
porque sabe que es así". Yo no sé nada
sobre lo sobrenatural, simplemente: creo (con muchas preguntas porque
Mariano Nieto