Mentiras (no, restricciones mentales) cristianas
No somos idólatras, sólo veneramos las imágenes.
No quiero vengarme; sólo quiero que se haga justicia.
No me divorcié, la Iglesia me anuló el matrimonio.
No forniqué; íbamos a casarnos, aunque luego cambiamos de idea.
La Inquisición sólo entregaba a los herejes al brazo secular.
La Iglesia no es rica; sus príncipes deben vivir de acuerdo con su cargo.
La Iglesia no consentía en la esclavitud.
Estamos contra la pena de muerte, pero respetamos al Estado y sus leyes.
No es lo mismo robar que vender caro.
No hay que usar el preservativo; sólo si uno fuera a pecar de no usarlo.
La Iglesia no vende indulgencias (eso sería simonía); sólo acepta limosnas.
La poligamia está prohibida; si no lo estuvo en otros tiempos fue por permiso especial de Dios.
El Evangelio dice “No os hagáis llamar padres”, pero quiere decir “maestros”.
Los “hermanos” de Jesús a los que se alude en el Evangelio eran en realidad primos.
Barcelona, sep 06