EPISODIOS BÍBLICOS TOMADOS DE LA HISTORIA DEL PRÓXIMO ORIENTE

 

Los primeros capítulos del Génesis parecen haberse basado, en parte, en leyendas mesopotámicas. Así, la Biblia registra diez patriarcas (de Adán a Noé) que vivieron antes del Diluvio.

Una leyenda sumeria del Diluvio es el primer poema épico que se conoce. Nuestra versión más completa data de una época posterior en más de 2.000 años al Diluvio, pero también sobreviven fragmentos más antiguos y es posible reconstruir buena parte del poema.

El héroe es Gilgamesh, rey de Uruk, que vivió algún tiempo antes del Diluvio. Era un hombre de una valentía heroica y que realizó grandes hazañas. En verdad, las aventuras de Gilgamesh han hecho que se le llame a veces el «Hércules sumerio». Hasta puede ser que la leyenda (la cual llegó a ser muy popular en siglos posteriores y debe de haberse difundido por todo el mundo antiguo) contribuyese a la formación de los mitos griegos sobre Hércules y de algunos de los incidentes de La Odisea.

Cuando un íntimo amigo de Gilgamesh murió, el héroe decidió evitar tal destino y comenzó a buscar el secreto de la vida eterna. Después de una complicada búsqueda, animada por muchas peripecias, dio con Utnapishtim, quien, en la época del Diluvio, había construido un gran barco con el que se habían salvado él y su familia. (Fue él quien, después del Diluvio, realizó el sacrificio que tanto agradó a los famélicos dioses.)

En la obra, el Diluvio es universal, y en cierto modo tal vez fue así, pues la Mesopotamia era todo lo que les importaba del mundo a los sumerios.

Utnapishtim no sólo había sobrevivido al Diluvio, sino que también había recibido el don de la vida eterna. El puso a Gilgamesh en la pista de cierta planta mágica. Si comía esa planta, recuperaría su juventud en forma permanente. Gilgamesh obtuvo la planta, pero, antes de que pudiera comerla, una serpiente se la robó. (Por su capacidad de cambiar su piel vieja y ajada para aparecer con otra nueva y resplandeciente, muchos hombres de la Antigüedad consideraban a las serpientes dotadas del poder de rejuvenecimiento, y el poema épico de Gilgamesh explica esto, entre otras cosas.)

El cuento de Utnapishtim es tan similar al cuento bíblico de Noé, que la mayoría de los historiadores sospechan que este último deriva del poema épico de Gilgamesh, También es posible que la serpiente que sedujo a Adán y Eva privándolos de la vida eterna tenga su modelo en la serpiente que privó a Gilgamesh del mismo don.

Los reyes posteriores que figuran en las listas sumerias como habiendo reinado “antes del Diluvio” figuran con reinados absurdamente largos: cada uno de los diez registrados figuran con intervalos superiores a los diez mil años.

Pero los autores bíblicos no pudieron tragarse los larguísimos reinados que les atribuían los sumerios (o quienes les siguieron) y limitaron la edad de esos patriarcas antediluvianos a menos de mil años. El hombre más longevo de la Biblia es Matusalén, el octavo de esos patriarcas, y se dice de él que vivió solamente 969 años.

Los querubines son seres frecuentes en a Biblia. Sus orígenes están sin duda en los toros alados, frecuentes en la cultura mesopotámica, con los cuales se familiarizaron sin duda los israelitas durante su cautividad den Babilonia.

En la estela de Hammurabi se recoge la escena del soberano humildemente de pie ante un dios del sol, Hamash, quien se halla sentado en un trono sobre la cima de una montaña y tiene los hombros en llamas. Es una situación similar a la de Moisés, quien cinco siglos más tarde es descrito en la Biblia subiendo al monte Sinaí para recibir la ley de Dios.

 

                                                                                                            JMAiO, jun 03