Pensamientos sobre la democracia
Primero el pan y luego la democracia.
La diferencia entre una democracia y una dictadura consiste en que la
democracia puedes votarla antes de obedecer las órdenes.
La democracia es la dictadura del 51 % sobre el 49 %.
La democracia presume de ser el menos malo de los sistemas políticos
conocidos. Pero es perfectamente posible empeorarla.
La política hace comprometer a la gente a decidir sobre lo que no
entiende. La democracia es el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el
pueblo.
Dices lo que quieres y haces lo que te dicen.
La dictadora decía: paga y calla. La democracia dice: paga y patalea
si esto te consuela.
La democracia puede ser solamente una ficción que enmascare la
dictadura económica.
La primera de las doctrinas democráticas es que todo ser humano es
interesante.
Morir por la democracia es como morir por el sistema métrico decimal.
Lo más absurdo de un régimen democrático es el derecho a hablar: hasta
los necios verborreicos, a los que es forzoso
escuchar con obligado respeto sus necedades.
La democracia es una dictadura de cuatro años.
La democracia presume del respeto a las minorías, pero las oprime en
nombre de la mayoría.
Las democracias perecen por el lujo; las monarquías por la pobreza.
La democracia es la necesidad de doblegarse a menudo a las opiniones
de los demás.
El navío de la democracia puede irse al fondo en un motín ocasionado
por los que van a bordo del mismo.
Sin democracia, la libertad es una quimera. Con democracia, la
justicia es una quimera.
La democracia es el abuso de la estadística.
En una democracia, puedes votar. Pero el voto no garantiza la
excelencia de un gobierno. La masa es seducida por los hábiles e interesados
políticos que luego se olvidan de sus promesas.
La democracia acaso deba entenderse como los vicios de unos pocos
puestos al alcance de todos. La democracia perfecta sólo puede existir en una
sociedad de ángeles.
Democracia es el nombre que se le da al pueblo cuando se le necesita.
El verdadero progreso democrático debería consistir en elevar la plebe
a la elite, pero a menudo consiste en rebajar la elite al nivel de la plebe.
El ideal democrático es el nombre no religioso del ideal de la
cristiandad.
La democracia llama calumnias a las verdades que le dicen sus
enemigos, y justicia a las lisonjas de sus partidarios.
Algunos tormentos son físicos; otros mentales, pero los más completos
son los dentales.
La dependencia de otras personas, crea un estado de esclavitud,
similar al que provoca el consumo del alcohol o drogas.
Si no quieres ver tus deseos frustrados, no desees jamás sino aquello
que sólo de ti depende. El sentimiento de dependencia es el fundamento de la
religión.
No hagáis depender vuestra felicidad de lo que os dicten los demás.
Debéis proporcionarla vosotros mismos.
(Autores varios)