Cambios de topónimos en la guerra y postguerra

 

Un amable lector me dice:

 

Buscando el origen de "Muchamiel" [v. “La retoponimización”] me he encontrado con su página, la cual me ha parecido muy interesante y divertida. Llevaba tiempo buscando alguna página que contara todo esto.

 

Quisiera comentarle algunas cosas. Una vez terminada la guerra, una de las primeras actuaciones del nuevo ayuntamiento de Ambrosio Luciañez fue el cambiar el nombre de la ciudad por el de "Alicante de José Antonio". Curiosamente todo quedó ahí. Se aprobó pero sorprendentemente nunca se produjo dicho cambio.

 

Mi pueblo San Juan de Alicante (hoy Sant Joan d'Alacant) fue rebautizado como Villa Ascaso durante la guerra en honor a Francisco Ascaso, anarquista fallecido en los primeros días de la guerra. Este nombre no fue oficial pero aparece en algunos escritos del ayuntamiento. San Vicente del Raspeig se fundó sobre la partida alicantina del Raspeig. Tras predicar allí San Vicente Ferrer se erigió una ermita al santo y posteriormente se fundó el pueblo que tomó el nombre de la ermita y el de la partida. Durante la guerra fue oficialmente "Floreal del Raspeig".

 

Y ya hablando de toponimia menor, en mi pueblo algunos nombres castellanos o extranjeros fueron deformados al valenciano. Por ejemplo la Finca Mosén Sáez evolucionó a Mosensayes. La Finca O'Gorman se conocía como El de Gormau y a Finca Montgomery la llamaban Finca Mongómit.

 

 

Estimado amigo:

 

Le quedo muy reconocido por sus datos, que pasan a mi archivo. Ojalá pronto haya ocasión de divulgarlos.

 

Los nombres cambiados visceralmente en los días de guerra y postguerra merecerían un estudio a fondo. Para distraerle, le comento que en un pueblo vecino al mío, llamado Golmés, fue alterado el escudo municipal para representar una portería de fútbol con un balón entrando (“Més-gol”).

 

Un cordial saludo, y quedo a su disposición,

 

Josep M. Albaigès