El código ZP
Todos los candidatos que ganan la presidencia llevan la zeta en su apellido, mientras que ninguno de sus rivales la incluye

CARLES CASTRO - 18/04/2004
Barcelona

La seguridad con que José Luis Rodríguez Zapatero afirmaba que iba a ganar las elecciones del 14 de marzo y que él sería el sustituto de José María Aznar llevó a algunas personas, incluso de su círculo más estrecho, a pensar que el optimismo del candidato socialista se fundamentaba en algún tipo de predicción. Y es que ante unas encuestas que, en el mejor de los casos para el PSOE, ofrecían un empate con ligera ventaja en votos pero no en escaños, la fe en la victoria y en la posibilidad de formar gobierno parecía surgida de un ejercicio cabalístico o de un sortilegio.

Sin embargo, cuando hace cuatro años Rodríguez Zapatero fue elegido secretario general del PSOE –contra pronóstico y por una ventaja de apenas nueve votos sobre el presidente manchego José Bono–, algunas voces ya pronosticaron que este nuevo líder socialista sí llegaría a la presidencia del Gobierno porque reunía una característica homóloga a la de todos sus antecesores: la letra zeta en su apellido. Y es que, efectivamente, todos los candidatos a la presidencia del Gobierno español que han ganado las elecciones desde 1977 llevan dos o más zetas en sus apellidos: Adolfo Suárez González, Felipe González Márquez y José María Aznar López.

Paralelamente, quienes, como candidatos de los partidos mayoritarios, han fracasado en el intento de llegar a la Moncloa a través de las urnas, carecen de esa letra talismán. Es el caso de Landelino Lavilla Alsina –candidato de UCD en 1982–, Manuel Fraga Iribarne –presidenciable popular entre 1977 y 1986–, Joaquín Almunia Amann –candidato del PSOE en el 2000– o Mariano Rajoy Brey, el sucesor de Aznar al frente del PP.

De hecho, la presencia sistemática de la zeta en los apellidos de los máximos dirigentes políticos españoles aparece vinculada a la implantación del sistema democrático y se remonta al mismo instante en que el sufragio universal comenzó a operar en España. Así, el primer presidente de la Segunda República Española fue Niceto Alcalá-Zamora y Torres, y el segundo, Manuel Azaña Díaz. Es más, todos los presidentes republicanos en el exilio contaban con la letra zeta en su apellido: Martínez Barrio, Jiménez de Asúa y Maldonado González. En cambio, durante la dictadura franquista la letra zeta desapareció de los apellidos de los presidentes del Gobierno: Franco Bahamonde, Carrero Blanco o Arias Navarro.

Naturalmente, la estadística siempre ayuda a desmontar las cábalas y sortilegios, y una simple observación de los apellidos más frecuentes en España ofrece una explicación inmediata sobre la abundancia de zetas en la cúspide del poder. No en vano, de los veinte apellidos más corrientes, quince –un 75%– incluyen la letra zeta en su grafía. Y lo que es más: de los ocho primeros, siete responden a ese perfil. Son los típicos Fernández, González, López, Martínez o Rodríguez. Un fenómeno que no tiene nada de sobrenatural, ya que la terminación “ez” constituye la propia de los patronímicos, apellidos formados a partir del nombre del padre (Gonzalo, Rodrigo, etcétera), que respondían a una práctica común durante la edad media en España.

Por el contrario, de los diez apellidos menos frecuentes, sólo uno incluye la letra zeta. No debe extrañar, por tanto, que de los 16 miembros que formarán el Gobierno de Zapatero, nueve incluyan la letra zeta en alguno de sus apellidos. Quizás por ello Aznar no tuvo en cuenta ese eventual sortilegio a la hora de elegir a su sucesor. Una vez descartó a Ruiz-Gallardón, ya no tenía dónde escoger entre quienes figuraron como sus posibles delfines. Además de Rajoy, ni Jaime Mayor Oreja ni Rodrigo Rato Figaredo incluyen la letra zeta en sus apellidos. Pero, por si acaso, Aznar jamás debió mofarse del logo ZP.

 


APELLIDOS ESPAÑOLES

LOS 20 MÁS FRECUENTES

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