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“666” en el diccionario numérico El Numeronomicón, de Josep M. Albaigès (Ed. Senar)
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666 |
Compuesto: 2·32·37. Es el 36º
triangular, o sea suma de los 36 primeros números enteros:
666
= 1 + 2 + 3 +... + 36
Quizá
sea el número más cargado de simbolismos, principalmente por la cita que de él
se hace en el Apocalipsis de San Juan (13,18):
“...Aquí hay sabiduría. El que tenga entendimiento
cuente el número de un hombre y su número es el seiscientos sesenta y seis” (cxV’).
Lo primero que hay que observar sobre esta frase es
que el griego qhrion, aunque traducido habitualmente por
“bestia”, carece de la nota de brutalidad incorporada semánticamente por el
vocablo castellano. Un qhrion es meramente algo descomunal, sobrehumano,
arrollador, incluso magnífico, pero nunca “bestial”.
Tras lo cual, podemos pasar a la interpretación. Ya
se ha visto en otro lugar la individualidad cósmica y perfecta del 6, que aquí
vemos en trinidad. Como fuerza elemental, el 666 representa el sol y la
penetración de su radiación , o sea el impulso viril,
la voz de mando, en fin, todo lo que remueve la masa de su inercia. En la
cultura china el 666 es el dragón, fuerte, activo y no destructor. Este símbolo
encajaría perfectamente con la fuerza de los gnósticos, coartados por la
cultura cristiana represora de las fuerzas elementales por confundir fuerza con
fiereza. Y es que, en efecto, falto de la compensación que le otorga el número
1080, el 666 degenera en impulso destructor, asociado a la imagen occidental
del dragón.
De aquí los intentos cristianos subsiguientes de
relacionar el 666 con una “bestia” entendida en su sentido maléfico. Ireneo, principal detractor de los gnósticos, pensó en teitan, Titán, = 666, y en una
palabra genérica, lateinoV, “el latino”, adoptada siglos más tarde con
entusiasmo por los exégetas protestantes, que
retomaron el tema buscando asignar el odioso significado al Papa, cabeza
visible de la “iglesia corrupta”. Su ingenio produjo frases como:
h latinh basilei, el reino latino = 666
ekklhsia italika, la iglesia italiana = 666
QeoV eimi epi gainV, soy Dios en la tierra (epíteto del papa) =
666
La propia iglesia romana entró en el juego, desviando, claro está, el apelativo
hacia otros campos, como:
MaometiV, Mahoma = 666
Nerwn Kaesar, el César Nerón = 666
Tampoco la cábala judía ha desdeñado el número, el
favorito del cabalista Godfrey Higgins,
que lo refería al Rasit (RSVT), que, según él
significaba Sabiduría, y según otros, Principio. Las primeras palabras del
Génesis son Be-rasit,
esto es, “En el principio”.
Y modernamente no ha cesado el afán de identificar
el número con otros personajes poderosos y más o menos perversos. Así, aun
forzando algo el griego, es Stalein, Stalin
= 666. Con el sistema latino antiguo (A/I = 1/9; K/S = 10/90; T/Z = 100/500), Peter Bungus identificó Martin Luthera (medio alemán y
medio latín) con el 666. Y numerando las letras de forma A=100,
B=101, C=102, etc., también
resulta HITLER = 666. Pese a ello Wierius estableció,
en su cómputo infernal, el número de legiones en 666.
Sin embargo, hay que insistir que la nota de
brutalidad y/o perversidad no tiene por qué estar presente en el 666, como
ponen de manifiesto otras interpretaciones como:
orgh qeou, ira de Dios = 666
h jrhn, el corazón = 666
Con todo, quizá la mejor prueba de ello esté en la
propia frase bíblica, kai o ariqmoV autou cxV’, “y su número es seiscientos
sesenta y seis”, que, computada completa, da un valor de 2368... ¡el número de Jesucristo! Éste sería, ni más ni menos, el
hombre aludido por san Juan.
Jesucristo aparece de nuevo en su nombre en griego,
que también suma 2368, nçúmero profundamente relacionado
con el 666.
Siglos de investigación sistemática han producido
otros muchos resultados notables. El texto cabalístico no bien descifrado hoy
de los cristianos de la secta del cuadrado mágico:
SATOR
AREPO
OPERA
ROTAS
suma 666. Y puestos en cuadrados, hay que mencionar el cuadrado mágico de sexto orden:
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6 |
32 |
3 |
34 |
35 |
1 |
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7 |
11 |
27 |
28 |
8 |
30 |
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19 |
14 |
16 |
15 |
23 |
24 |
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18 |
20 |
22 |
21 |
17 |
13 |
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25 |
29 |
10 |
9 |
26 |
12 |
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36 |
5 |
33 |
4 |
2 |
31 |
cuya suma es 666. En astronomía se habla de que la velocidad de la Tierra
alrededor del Sol es de 66.600 millas por hora. En metrología las relaciones
son abrumadoras. Empezando por el curioso hecho de que los numerales latinos I,
V, X, L, C, D suman 666, mencionaremos
sólo los siguientes:
666 pies = 150 codos + 150 yardas megalíticas
666 pies2 = 90 yardas megalíticas2
66600 pies2 = (150 codos)2
En los campos más variados el 666 ha impregnado la
cultura. Un insecticida usado en los años 50, el hexaclorociclohexano,
fue llamado por la publicidad “el 666” para destacar su fierza
aniquiladora, basándose en su fórmula química: C6H6Cl6.
Más recientemente, la red de radidoifusión COPE ha
sido calificada de “demoníaca” por emitir en frecuencia de 666 kHz.
(Entrada del Numeronomicon, diccionario de
números, por Josep M. Albaigès)