Número apocalíptico
Entrada del Diccionario
de la Biblia, por H. Hagg, A. van der Born y S. de Ausejo, Barcelona, 1981
La bestia
que aparece en Ap 13,11s (el → Anticristo en persona o simbolizado por
una personalidad histórica) se designaba en 13,18 por el número 666, el “número
de un hombre”. Prescindimos de la variante 616, poco verosímil, interpretada
como número resultante de las letras ΓΑΙΟΣ
ΚΑΙΣΑΡ, e. d. Calígula (que reinó en los años
37-40 d. C.). Del número 666 se han dado las más diversas interpretaciones. En
general, se ha pensado en el valor numérico de las consonantes griegas o
hebreas de un nombre propio. Ireneo (Haer. 5.40: PG 7,
1206) propuso ΛΑΤΕΙΝΟΣ (30 + 1 + 300 + 5
+ 10 + 50 + 70 + 200), e. d. el Imperio romano. Otros (H. Grotius) pensaron
en Trajano: ΟΥΛΠΙΟΣ (70 + 400 + 30 + 80 + 10
+ 70 + 6). Pero, según la más extendida de las muchas explicaciones posibles,
el número 666 encierra el valor numérico de las dos palabras «César Nerón»
(hebr. qsr nrwn = 100 + 60 + 200 + 6 + 50 = 666. H. Gunkel propone
la lectura de tehom qadmoniyyah (el antiguo caos), a base de las letras hebreas thwm qdmwnyh
= 400 + 5 + 6 + 40 y luego 100 + 4 + 40 + 6 + 50 + 10 + 5. Como Ap se escribió
seguramente bajo Domiciano, E. Stauffer propone la interpretación del 666 como
el valor numérico del título que este emperador lleva en muchas inscripciones,
a saber (dándoles solamente valor a las letras que van en cursiva): Autokrator
Kaisar Dometianos Sebastos Germanikos (= 1
+ 31 + 419 + 207 + 8). Quizás todas estas soluciones sean superfluas, porque
en realidad debe considerarse el número 666 (triple repetición del número 6,
que, siendo igual a 7 [perfección] - 1, simboliza una deficiencia) como
símbolo de la absoluta indignidad y malicia; o mejor, como el símbolo misterioso
de un gran poder (una persona, como el emperador, o más bien un poder
impersonal). Es posible que el autor haya utilizado este enigmático →
número simbólico, bien comprensible para sus lectores, para no ser acusado de
crimen de lesa majestad.