EL 666 en “Guerra y paz” de Tolstoi

 

En el III libro, cap. XIX de Guerra y paz, de Lev Tolstoi, se lee:

 

Un francmasón había hecho a Piotr la siguiente profecía sacada del Apocalipsis, relativa a Napoleón:

En el versículo 18 del capítulo XIII se dice: "Aquí está la sabiduría. El que tenga inteligencia que cuente el nombre de la bestia porque es un nombre de hombre y su número seiscientos sesenta y seis".

Y en el versículo 5 del mismo capítulo está escrito: "Y le fue dada una boca que pronunciaba discursos llenos de orgullo y de blasfemias, y le fue concedido el poder de hacer la guerra durante cuarenta y dos meses".

Las letras del alfabeto francés, conformemente al principio hebraico, según el cual las letras se pueden expresar por medio de guarismos, adjudicando a las diez primeras letras el valor de unidades y de decenas a las demás, tienen el valor numérico siguiente:

 

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 110 120 130 140 150 160

a b c d  e f g  h i    k   l  m   n   o   p   q    r   s      t     u     v    w     x     y     z

 

Usando este alfabeto cifrado, las palabras "del emperador Napoleón" escritas en francés corresponden por sus letras a unos números que, sumados, dan el resultado de seiscientos sesenta y seis. Así pues, Napoleón era la bestia de que habla el Apocalipsis. Por otra parte, al escribir con la ayuda de este mismo alfabeto el número cuarenta y dos, es decir, el límite que ha sido señalado a la bestia para pronunciar discursos “llenos de orgullo y blasfemia" la suma de las cifras que corresponden a la palabra cuarenta y dos es también seiscientos sesenta y seis, de lo cual se desprende que el poder de Napoleón acabaría en 1812, cuando el emperador de los franceses hubiera cumplido los cuarenta y dos años.

 

Nota del transcriptor: Éste es un buen ejemplo de los malabarismos con que a veces se consigue la cifra objetivo de 666. Observemos que en la clave numérica falta la letra j, no presente en el alfabeto latino, pero sí en el francés, y en cambio están presentes la u y la w, en la misma situación. Además los valores, que deberían crecer de 100 en 100 a partir de la u, siguen haciéndolo de 10 en 10.

Añadamos que la frase original objeto del cálculo gemátrico es Le Empéreur Napoléon, cuando, en correcta ortografía francesa, debería escribirse L’Empéreur Napoléon.

En la misma novela se relata como el protagonista buscaba por su cuenta nuevas asociaciones del 666 con un general ruso, y para ello recurría  todo tipo de trucos, añadiendo o quitando a los nombres artículos, preposiciones, etc., sin gran fortuna, por cierto.

 

                                                                                     (Transcrito por JMAiO)