EL TEOREMA DEL NIF

 

   Como es bien sabido, el Ministerio de Hacienda ha dado recientemente otra vuelta de torniquete al contribuyente con la instauración del NIF, que no es más que el número del DNI seguido de una letra. Los media han comentado abundantemente el "ingenioso" sistema de cálculo para hallar ésta: podemos verlo en el artículo adjunto (LA VANGUARDIA, 15.11.90).

Claro que era mucho más sencillo decir simplemente que hay que aplicar la tabla adjunta al resto de la división del número de DNI por 23. O, más científicamente: la congruencia del DNI modulo 23. Los sistemas como el adjunto no hacen más que reflejar el hecho común de que todo el mundo tiene una calculadora de mano, y en ella puede resultar menos engorroso hacer los dos cálculos descritos que hallar el resto de una división.

   ¿Por qué se ha escogido este divisor? Es conveniente un número primo para que los restos se distribuyan de la forma más errática posible (pequeño teorema de Fermat), y 23 es el mayor de ellos inferior a 26, número de letras en el alfabeto. Quedan así sin utilizar la I, la O y la U.

   Similarmente errática es la correspondencia entre números y letras de la tabla, para la que no he hallado ninguna ley fácil. Probablemente está tomada de una secuencia aleatoria.

 

 

                                                                                       JMAiO, nov 90