LAS SUCESIONES ARD

 

 

1. Propiedades

Es frecuente hallar en las secciones de pasatiempos matemáticos de las revistas la siguiente proposición: hallar el término siguiente de una sucesión del tipo

 

320, 325, 335, 346, 359...

 

No es excesivamente difícil el problema: en el caso presente, el número buscado es 376, suma de 359+3+5+9. Es decir, que cada término se forma sumando al anterior sus cifras constituyentes, valor al que se llama “reducido digital” (RD) del número. Propongo llamar a este tipo de sucesiones “Acumulativas del reducido digital” (en breve, ARD), por analogía con las dedicadas al famoso matemá­tico, cuyos términos están formados, respectivamente, por combina­ción lineal de varios de los anteriores. Llamaremos "derivado digital" de un número a la suma de éste con su RD, es decir, si el número es x = xlx2...xn, será:

 

 

Es obvio que una serie ARD quedará determinada por dos parámetros: su término unicial uo y la base de numeración B. Si uo es el derivado digital de otro número, la sucesión ARD estará contenida en la iniciada por éste, y así sucesivamente.

 

Fácilmente se ve que existen series ARD "irreductibles", en el sentido de que su primer término no es derivado digital de ningún otro número. Llamaremos "primos ARD" a esta clase de números: todas las sucesiones ARD imaginables se reducirán a las iniciadas por "primos ARD".

 

E1 ordenador permite calcular fácilmente las sucesiones ARD. Limitándonos por el momento a las de base decimal, fácilmente se averiguan los "primos ARD" inferiores a 1000, que son:

 

Primos ARD menores que 1000

1

75

176

277

378

479

580

681

782

883

984

3

86

187

288

389

490

591

692

793

894

995

5

97

198

299

400

501

602

703

804

905

 

7

108

209

310

411

512

613

714

815

916

 

9

110

211

312

413

514

615

716

817

918

 

20

121

222

323

424

525

626

727

828

929

 

31

132

233

334

435

536

637

738

839

940

 

42

143

244

345

446

547

648

749

850

951

 

53

154

255

356

457

558

659

760

861

962

 

64

165

266

367

468

569

670

771

872

973

 

 

Resulta interesante efectuar otra tabulación sobre la presencia relativa de primos Fd, que nos dará su densidad. Primera sorpre­sa: ésta no decrece como la de los primos ordinarios, sino

que se mantiene aproximadamente constante:

 

Intervalo

Pr. ARD

Intervalo

Pr. ARD

Intervalo

Pr. ARD

Intervalo

Pr. ARD

 

Intervalo

Pr. ARD

1-100

10

2001-2100

9

4001-4100

8

6001-6100

8

 

1-1000

102

101-200

10

2101-2200

10

4101-4200

10

6101-6200

10

 

1001-2000

98

201-300

10

2201-2300

9

4201-4300

10

6201-6300

10

 

2001-3000

98

301-400

10

2301-2400

10

4301-4400

10

6301-6400

10

 

3001-4000

98

401-500

9

2401-2500

10

4401-4500

10

6401-6500

10

 

4001-5000

98

501-600

10

2501-2600

10

4501-4600

10

6501-6600

10

 

5001-6000

98

601-700

10

2601-2700

10

4601-4700

10

6601-6700

10

 

6001-7000

97

701-800

10

2701-2800

10

4701-4800

10

6701-6800

10

 

7001-8000

98

801-900

10

2801-2900

10

4801-4900

10

6801-6900

10

 

 

 

901-1000

10

2901-3000

10

4901-5000

10

6901-7000

9

 

 

 

1001-1100

9

3001-3100

9

5001-5100

8

7001-7100

9

 

 

 

1101-1200

10

3101-3200

9

5101-5200

10

7101-7200

10

 

 

 

1201-1300

10

3201-3300

10

5201-5300

10

7201-7300

10

 

 

 

1301-1400

9

3301-3400

10

5301-5400

10

7301-7400

10

 

 

 

1401-1500

10

3401-3500

10

5401-5500

10

7401-7500

10

 

 

 

1501-1600

10

3501-3600

10

5501-5600

10

7501-7600

10

 

 

 

1601-1700

10

3601-3700

10

5601-5700

10

7601-7700

10

 

 

 

1701-1800

10

3701-3800

10

5701-5800

10

7701-7800

10

 

 

 

1801-1900

10

3801-3900

10

5801-5900

10

7801-7900

9

 

 

 

1901-2000

10

3901-4000

10

5901-6000

10

7901-8000

10

 

 

 

 

Dicho valor constante es aproxi­madamente 1/l0. Se explica fácil­mente este hecho observando la forma en que la serie natural se genera a sí misma: cada dece­na natural consecutiva genera otra de componentes desplazados en dos unidades. Por ejemplo:

 

(30, 31,... 39) → (33, 35, ... 51)

(40, 41,... 49) → (44, 46,... 62)

(50, 51,... 59) → (55, 57,... 73)

 

Las nuevas decenas inducidas se enhebran entre sí, pero no totalmente, debido a su lento desplazamiento hacia adelante. En el caso anterior, dejarían un "hueco", el 53, que vemos por la tabla que es un "primo ARD".

 

Es lógico, por tanto, que la densidad de "primos ARD" tienda a situarse en torno a 1/11, distan­cia entre dos consecutivos. Pero los cambios de centena introducen unas perturbaciones, a las que se suman además los números "multi­generados", es decir, los que

son derivados digitales de más de un número. El primer bigenerado es 101:

 

101 = 91 + 9 + 1 = 100 + 1 + 0 + 0

 

Los bigenerados aparecen en tropel rebasada la primera centena (103, 105, 107, 109...), pero pronto escasean, no influyendo sensible­mente en la densidad de "primos ARD", aunque empujándola a valores entre 1/11 y 1/10, como hemos visto.

 

¿Existen trigenerados? Su gran reareza me indujo a creerlos inexistentes al principio. Los hay, pero el más bajo es cierta­mente elevado: 1013+1:

 

10.000000.000001 = 10.000000.000000 + 1 =

= 9.999999.999901 + 9 + 9 +...+ 9 + 1 =

=10.000000.000001 = 9.999999.999992 + 9 + 9 +... 2

 

¡Y el primer trigenerado es mucho mayor todavía: 1024 + 2! Como vemos, estos números no alterarán sensiblemente la densidad antes vista, al menos para los valores “humanos”.

 

Pasemos ahora a otras bases, pero mantengámonos por el momento en las pares. Resulta lo que cabía esperar: la densidad de "primos ARD" se mantiene en torno a 1/b, si bien, al disminuir la base, aparecen antes los trigenerados, por lo que la distorsión respecto a este valor esperado es ya sensible. Los "primos ARD" en base 2 son:

 

Primos Fd

 

Intervalo

No. Primos

1

102

207

303

401

 

1-100

26

4

104

209

305

404

 

101-200

27

6

111

212

308

407

 

201-300

23

13

113

215

311

409

 

301-400

26

15

116

217

313

416

 

401-500

26

18

119

224

320

423

 

501-600

25

21

121

226

328

425

 

601-700

28

23

128

231

335

432

 

701-800

22

30

130

233

337

434

 

801-900

26

32

133

240

340

437

 

901-1000

25

37

135

242

343

440

 

 

 

39

142

245

345

442

 

 

 

46

144

248

352

449

 

 

 

48

147

250

354

457

 

 

 

51

150

270

359

464

 

 

 

54

152

272

361

466

 

 

 

56

159

275

368

469

 

 

 

63

161

278

370

472

 

 

 

71

166

280

373

474

 

 

 

78

168

287

376

481

 

 

 

80

175

289

378

483

 

 

 

83

177

294

385

488

 

 

 

86

180

296

387

490

 

 

 

88

183

 

390

497

 

 

 

95

185

 

392

499

 

 

 

97

192

 

399

502

 

 

 

 

200

 

 

505

 

 

 

 

 

 

 

507

 

 

 

 

Salta a la vista la irregularidad de la sucesión. Ésta se aprecia mejor disponiendo en un gráfico las deiferencias entre primos consecutivos.

 

El primer trigenerado aparece pronto: es 10.00001 (129 en base 10), derivado digital de 123, 125 y 128 (todos en base 10):

 

10.000001 = 1.111011 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 =

= 1.111100 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 = 10.000000 + 1

 

Los siguientes son 134, 386, 391... E1 primer tetragenerado es también relativamente bajo: 1.000000.000110 (4102 decimal), deri­vado digital de 4091, 4092, 4099 y 4100.

 

Todas estas leyes cambian aparatosamente al pasar a bases de numeración impares. La densidad de "primos ARD" vale en ellas siempre exactamente 1/2, ya que todos las números impares son "primos ARD". En efecto, un teorema análogo al de los residuos en base 9 en la numeración decimal, establece que en una base impar la suma de las cifras constituyentes de un número tiene la misma paridad que éste (por ejemplo, en base 3, 100122 (260 en decimal) es par, y par es la suma de sus cifras). Por lo tanto cualquier número, par o impar, origina un número par al ser sumado a sus cifras.

 

La aparición de multigenerados es muy rápida en las bases impares. Así, en base 3 tenemos:

 

Bigenerados: 4, 8, 10, 12, 14, 18...

Trigenerados: 28, 32, 56, 60...

Tetragenerados: 248, 492, 976...

 

¿Existen "primos ARD" pares en bases impares? Analizadas con compu­tador los primeros miles de ellos, no ha sido posible encontrar ninguno en ninguna base. Pero no he podido demostrar la conjetura, pese a parecer tan fácil. ¿Se tratará de una suposición análoga

a la de Goldbach sobre que todo número par es suma de dos primos? Ojalá alguien se anime a investigar por este camino.

 

2. Leyes estadísticas.

La aparición de términos en las sucesiones ARD es irregular, de forma análoga a la de los primos. ¿Podría vaticinarse una ley, siquiera aproximada, que regulara la cuantía del n-simo término de una suce­sión ARD?

 

Puede aplicarse para obtenerla el siguiente razonamiento, que no desarrollaremos con rigor: el valor medio de una cifra es (0+1+2+...+ +9)/10 = 4,5. Y el número de cifras de un número viene dado precisa­mente por su logaritmo decimal. Por tanto, podemos tomar:

 

Σcifras = 4,5 log x

 

Es decir:

 

g(x) = x + 4,5 log x

 

Esta función constituirá una aproximación de la verdadera función ARD, que se definiría así:

 

f (n+l) = f(n)  + Σcifras(n)

 

Por el teorema de la derivada, podrá escribirse aproximadamente:

 

f(n+l) ≈ f(n) + f’(n)

 

De donde:

 

f’(n) = 4,5 log f(n)

 

O sea:

 

 

En la página siguiente podemos comparar los valores de f(x) y de su aproximada g(x). Se ve claramente cómo una "ondula" alrededor de la otra, sin que, empero, llegue a perderse el contacto, como evidencia el cociente entre ambas.

 

                                                                                                          JMAiO, 1985