ALGUNOS HALLAZGOS DE LOS PITAGÓRICOS
Aparte del teorema de Pitágoras, ¿qué más sabemos de la escuela del
maestro de Crotona? En sus investigaciones sobre los
números enteros, sus miembros llegaron a resultados sorprendentes.
Algunos han sido luego reconstruidos por el
análisis, otros siguen manteniendo su dificultad incluso con esta poderosa
herramienta. Veamos algunos ejemplos, que centraremos de momento en las
sucesiones numéricas.
Sucesión
de los impares
Empecemos escribiendo la tabla de los impares:
1 3 5
7 9 11
13 15 17
19 21 23
25 27 29…
Es bien conocido que sus progresivas sumas
engendran los cuadrados:
1 = 1
1 + 3 = 4
1 + 3 + 5 = 9
1 + 3 + 5 + 7 = 16
............................
Pero no lo es tanto que las sumas parciales,
tomadas en números de sumandos crecientes, engendran los cubos:
1 = 1
3 + 5 = 8
7 + 9 + 11 = 27
13 + 15 + 17 + 19 = 64
............................
Y también las cuartas potencias, partiendo
siempre del inicio:
1 = 1
1 + 3 + 5 + 7 = 16
1 + 3 + 5 + 7 + 9 + 11 + 13 + 15 + 17 = 81
.................................................
Sucesión
de los pares
Vamos a explorar ahora qué ocurre con la
sucesión de los pares. Dispongámoslos como antes los impares:
2 4 6 8 10 12 14 16 18 20 22 24 26 28 30 32 34
36 38 40
Las mismas sumas que antes engendraban los
cuadrados dan ahora esta sucesión:
2 = 2
2 + 4 = 6
2 + 4 + 6 = 12
O sea, abreviando:
2 6 12 20 30 42 56 72 90 110 132 156 182 210
Estos números eran llamados heteromekeis por los pitagóricos,
término que significa "más largos por una parte", o "ligeramente
oblongos". Fácil es ver que responden a la fórmula Hn
= n(n+1). Un heteromekei es el doble de un
triangular.
Con ayuda de estos números podemos descubrir más
relaciones sorprendentes. Por ejemplo, dispongamos otra vez los impares y los heteromekeis, desplazando éstos dos lugares:
1 3 5 7 9
11 13 15
17 19 21
6 12 20
30 42 56 72 90 110
Y ahora dispongamos el producto miembro a
miembro, dividido por 6:
5 14
30 55 91
120 204
¡Éstas son precisamente las sumas de los
cuadrados!
Todavía más: los cuadrados de los heteromekeis, divididos por 4:
9 36
100 225 441
¡Son precisamente las sumas de los cubos!
Observemos que, por la forma en que han sido
definidos, podríamos decir que un heteromekei es un
"cuasi cuadrado". Aplicando a la serie de los pares las mismas
manipulaciones con que definíamos los cubos y las cuartas potencias,
definiríamos los cuasi-cubos:
10 30
68 130 222
350 520 738
1010
Y las cuasi-cuartas
potencias:
20 90
272 650 1332
2450 4160 6642
10100
Todos ellos difieren de sus respectivos
cuadrados y cubos verdaderos respectivos precisamente en el número, pero en las
cuartas potencias la diferencia es su cuadrado.
Todas estas relaciones, como decimos, pueden ser
deducidas mediante métodos algebraicos, pero a veces resulta sorprendentemente
difícil. Pensar en la forma en que llegaron a ellas los pitagóricos nos dar una
idea de la profundidad con que conocían los nudos del cañamazo matemático.
JMAiO,
sep 93