EL PROBLEMA DEL PRÍNCIPE AZUL,

LA BELLA DURMIENTE Y LA BRUJA MALA

 

 

El Príncipe Azul se entera de que a causa de una maldición de la Bruja Mala la Bella Durmiente esta sumida en un trance del que sólo un beso de amor puede sacarla. El lunes por la mañana decide visitar a la Bella Durmiente en su lecho, e instantáneamente se enamora de ella, así que decide despertarla con su beso. Pero sintiéndose obligado a apresar a la Bruja Mala no sabe cuál de las dos cosas hacer primero, de modo que piensa en decidir con una moneda: si sale cara despertará a la Bella Durmiente el lunes, y luego irá a apresar a la Bruja Mala. Si sale cruz, entonces le dará un beso muy flojito, justo para que se despierte por un rato, pero luego caerá dormida otra vez. Eso le dará el tiempo para apresar a la Bruja Mala, y regresar el martes para dar el beso definitivo a la Bella Durmiente y acabar de despertarla.

Tras besar a la Bella Durmiente el Príncipe Azul le explica los pormenores de su plan, pero no le dice qué día es ni si en la moneda salió cara o cruz. Cuando la Bella Durmiente se duerme sufre una amnesia total acerca de todo lo sucedido, de modo que en el caso de que saliera cruz y el Príncipe Azul regresara a despertarla de nuevo el martes, tendría que volver a explicarle todos los detalles, de nuevo sin decirle que salió en la moneda ni si es lunes o martes.

Supón que eres la Bella Durmiente. Te despiertas. El Príncipe Azul te da las correspondientes explicaciones. ¿Cuál es la probabilidad de que en la moneda haya salido cara?

 

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En el grupo de news "sci.math" se ha armado una buena polémica entre los partidarios de que la probabilidad de que haya salido cara sea 1/2, y los que defienden que es 1/3. Los primeros dicen que las explicaciones del príncipe no dan ninguna pista nueva y no pueden cambiar la probabilidad de “cara", que es 1/2 en principio. Los que creen que la respuesta es 1/3 dicen que los 3 días son equivalentes para la princesa y que sólo en uno de ellos había salido cara.

También se puede razonar estudiando los posibles resultados de apuestas entre la Bella Durmiente y el Príncipe (por ejemplo, si la Princesa recibiera $1000 en caso de acertar, ¿qué le convendria decir que salió, cara o cruz?).

                                                                                  Miguel A. Lerma, 1999