COMENTARIOS SOBRE EL PROBLEMA DE LOS PISTOLEROS

 

El que llamaremos “problema de los pistoleros”, expuesto por M. A. Lerma en [C-74], tiene el siguiente enunciado:

 

Sea un grupo de n pistoleros. Cada uno elige al azar a cualquiera de los otros, y a la señal de “ya” todos disparan y matan al individuo elegido. El proceso continúa hasta que sólo queda un pistolero vivo o hasta que todos han caído muertos. ¿Cuál es el límite, para n tendiendo a infinito, de la probabilidad de que al final quede un superviviente?

 

Pedro Crespo, de Barcelona, estima que en general se trata de un problema NP, y sólo resulta abordable mediante la simplificación de hallar el límite para n ®µ. Ha mandado una detallada aproximación a la solución, que por razones de espacio no podemos incluir en [C].

Si acudimos a casos simplificados, vemos que para n = 2 el problema es muy simple: la probabilidad es 0, pues sólo cabe una posibilidad: que cada pistolero apunte al otro, con lo que ambos resultarán muertos.

Si n = 3, cada posible “ronda de disparos”, atendido a que un pistolero no se tira a sí mismo, responde como casos posibles a las permutaciones con repetición de elementos (los otros dos en cada caso) tomados 3 a 3, o sea PAR(3) = 23 = 8. Los casos favorables (que implican muerte de todos) son aquéllos en que no hay repetición en los blancos elegidos, o sea la permutaciones sin repetición de 3 elementos, P(3) = 3! = 6. Por tanto, p = 6/8 = 0,75. La contraria es q = 0,25.

Pero al pasar a 4 pistoleros la cosa se complica. Pues ahora los casos posibles son PAR(3) = 34 = 81, pero de entre los favorables, las permutaciones absolutas P(4) = 4! =24, conducen a la aniquilación de todos, pero otras conducen a la aniquilación de uno o de 2, con lo que empieza un proceso arborescente de probabilidades que se complica geométricamente al ir aumentando el número de pistoleros.

Cuadro de texto:  Nos ha parecido lo más lógico tratar el problema por el método de Monte-Carlo, y mediante el mismo obtenemos resultados ciertamente curiosos. La probabilidad de que haya un superviviente (complementaria de la pedida) parece tender, como ya sugería Pedro, a 0,50, pero no de una manera asintótica ordinaria, sino mediante una serie de oscilaciones de una ampltud importante (del orden de ±0,05), que no se amortiguan incluso para valores relativamente altos, de n = 3000.

Se han efectuado 200.000 ensayos para 38 valores distintos de n, obteniendo la gráfica adjunta.

 

JMAiO, oct 02