ARITMÉTICA
PITAGÓRICA: LAS MEDIAS
ANTECEDENTES:
LAS MEDIAS CLÁSICAS ELEMENTALES
Primera media
o media aritmética. El estudio de las medias posibles entre dos números fue ampliamente
tratado por los matemáticos pitagóricos. La más natural, llamada "media
aritmética" o simplemente "promedio", ha sido conocida por todos
los pueblos. Su expresión matemática es:
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La principal propiedad de esta media es su
equidistancia con los términos extremos, que es lo mismo que decir que la terna
(a,m,b) forma una progresión
aritmética. De ahí el nombre de la media.
Pero los pitagóricos dedujeron multitud de medias
más. Para proceder a su descripción sistemática, llamaremos:
-a: término mayor
-b: término menor
-d: diferencia entre ambos, o
sea d = a-b
-a: diferencia entre el
término mayor y la media, o sea a = a - m
-b: diferencia entre la media
y el menor, o sea b = m - b.
Obviamente, es siempre a+b = d. Observemos también que los
valores (b,m,a) forman
siempre una sucesión creciente. Llamaremos por ello "términos
extremos" a los a y b, y término central al m. Los "términos
mayores" serán (a,m), y
los "términos menores" los (b,m).
Con ayuda de estos símbolos y terminología,
traduciremos la propiedad antes indicada de la media aritmética, o primera
media de los pitagóricos:
α = b
Segunda media o media geométrica. Una segunda media, la que hoy llamamos
geométrica, surge al imponer la condición de que el término central es al menor
como el mayor al central. Algebraicamente:
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De donde resulta, en notación moderna:
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Incidentalmente, de ahí resulta también:
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Y también otra interesante relación entre los
intervalos:
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Finalmente, se cumple en esta media que m2 = ab, es decir, que un
cuadrado de lado igual a la media tiene un área equivalente a la de un
rectángulo definido por los términos extremos como lados. De ahí el nombre de
media geométrica, por su relación con la construcción de figuras y cuadratura
de éstas, problema que tenía muy sensibilizados a los matemáticos antiguos.
Tercera media o media harmónica. La tercera media, también muy conocida, es llamada
harmónica, y resulta de imponer la condición de que las dife-rencias sean proporcionales precisamente a los términos,
como ocurre en la terna (3,4,6), donde
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En general:
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Modernamente, tiende a interpretarse esta media
diciendo que la sucesión de los inversos de los tres números forma progresión
aritmética. O, de otra forma, que la inversa de la media harmónica es la media
aritmética de los inversos de los términos. En ambos casos, se obtiene sin
dificultad la fórmula de esta media:
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El origen del nombre radica en las propiedades
musicales de las notas emitidas por cuerdas de igual tensión correspondientes a
cuerdas de longitudes en proporción harmónica. Por ejemplo, en el llamado
"acorde perfecto", do-mi-sol estas longitudes son (15,12,10).
OTRAS MEDIAS
PITAGÓRICAS CLÁSICAS
Hasta aquí, todo es bastante conocido. Pero los
pitagóricos avanzaron bastante m s en este terreno. Para empezar,
definieron una cuarta media, la antiharmónica, donde los intervales
est n en razón inversa a los extremos:
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De donde resulta
.
Un ejemplo es la terna (3,5,6),
donde es fácil advertir que los intervalos están invertidos respecto a la
harmónica (3,4,6) vista anteriormente.
En la quinta
media de los pitagóricos, la razón entre los intervalos es igual a la razón
entre los términos menores:
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Esto se da, por ejemplo, en la sucesión (2,4,5). El cálculo general, en notación moderna, conduce a la
resolución de la ecuación de segundo grado:
m2
- (a - b)m – b2 = 0
La sexta
media es similar. En este caso, la razón entre los intervalos es igual a la
razón entre los términos mayores:
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Un ejemplo es la sucesión (1,4,6).
Nuevamente llegamos a una ecuación de segundo grado:
m2
- (a - b)m – a2 = 0
Observemos que las medias 2a, 4a,
5a y 6a agotan todas las posibles combinaciones del
cociente α/β con los
valores de la terna (b,m,a).
MEDIAS DE LOS
EPÍGONOS PITAGÓRICOS
Las anteriores medias fueron las definidas y utilizadas
por los pitagóricos clásicos. Pero, por influencia de la sacralidad
del número tetraktys
(el 10, igual a la suma de los cuatro primeros), los sucesores de Pitágoras
definieron otras medias para conseguir que el número de éstas fuera 10, para lo
cual utilizaron nuevas igualdades, con auxilio esta vez de la diferencia entre
los extremos δ. Fueron las
siguientes:
Séptima media. La diferencia entre los
menores es a la diferencia entre los extremos como el menor es al mayor. O sea:
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De donde m =
2b – b2/a. Un ejemplo: (6,8,9).
Octava media. Similar a la anterior: la
diferencia entre los mayores es a la diferencia entre los extremos como el
menor es al mayor. O sea:
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De donde m = a
- b + b2/a. Un ejemplo: (6,7,9).
Observemos que las diferencias están ahora invertidas, como ocurría en la
cuarta media respecto de la tercera.
Novena media. La diferencia entre los
menores es a la diferencia entre los extremos como el término menor es al
central. O sea:
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Nuevamente nos vemos conducidos ahora a una ecuación
de segundo grado:
m2
- bm - b(a-b) = 0
Una sucesión regida por esta media es (4,6,7).
Décima media. Complementando la
anterior, la diferencia entre los mayores es a la diferencia entre los extremos
como el término menor es al central. O sea:
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Y también ahora tenemos una ecuación de segundo
grado:
m2 -
am + b(a-b) = 0
Sin embargo, observemos que las soluciones de ésta
son:
m = [a ± (a-2b)]/2
Es decir, (a-b) y b. Por tanto, esta décima
"media" no es en rigor tal, sino el término menor, o la diferencia
entre ambos cuando ésta queda entre los valores b y a. Debe, pues, ser
considerada como una media falsa, definida por inadvertencia. Una sucesión
regida por esta media es (3,5,8), pero también
(3,3,8).
LOS
POST-PITAGÓRICOS
Giordano Bruno añadió una undécima
media al grupo anterior: la diferencia entre los mayores es a la diferencia
entre los extremos como el central es al mayor:
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De donde m = a2/(2ª - b). Un ejemplo: (3,4,6).
Esta media fue definida sin duda para colmar el defecto de la décima media,
falsa como acabamos de ver.
ADDENDA
Queda todavía otra posible combinación entre los
términos que estamos manejando:
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Sin embargo, un ligero análisis descubre enseguida
que esta media es tan falsa como la décima, pues se reduce al término mayor, a.
Por ello debe, en rigor ser considerada como auténtica décima media pitagórica
la de Bruno.
Modernamente se han definido otros tipos de medias
con ayuda de la potenciación. La expresión general de la media potencial de
orden k-simo es:

Observemos que de ellos resultan, como casos
particulares, las tres primeras medias para los respectivos valores 1, 0
(mediante paso al límite) y -1. También la conocida media cuadrática:

Esta media potencial puede extenderse fácilmente a
más de dos números. Es curioso observar que cuando k → -∞, la media
tiende al menor valor del grupo, mientras que cuando k → ∞, la
media tiende al mayor.
JMAiO, sep 93