EL PROBLEMA DE LOS PIRATAS
Los piratas Garfio, Tuerto y Patapalo planean ir a
recoger el tesoro que poseen en la isla de la Tortuga. Garfio dispone de un
buque capaz para cargar todo todo el tesoro, Tuerto de otro buque capaz sólo
para medio tesoro, y el pobre Patapalo no tiene más que sus brazos. Pero son
necesarias al menos dos personas para la misión. Sólo se podrá realizar un
viaje, pues los buques de vigilancia detectarían un segundo.
Los tres colegas están reunidos para negociar quiénes
irán por el tesoro, en qué buque y cómo lo repartirán. En la negociación no
cuenta nada más que el interés egoísta de cada uno. ¿Cuál es la forma de
reparto que más les conviene?
SOLUCIÓN AL PROBLEMA DE LOS PIRATAS
La forma más racional de repartir el tesoro es a partes
iguales. A Garfio le es igual pactar con Tuerto que con Patapalo, siempre
dejando fuera al tercer socio. Supongamos que está acordando con Tuerto
repartir a medias. Patapalo podría reaccionar ofreciéndole, por ejemplo, un 80
% y conformándose él con un 20 %, lo que dejaría fuera a Tuerto. Para evitarlo,
éste puede ofrecer a Patapalo el 25 %, dejando fuera a Garfio con todo su gran
barco. Las ofertas dos a dos pueden sucederse sin cesar, sin alcanzar ningún
punto de equilibrio.
Por más vueltas que se le dé, cada uno de los socios es
capaz de romper el acuerdo entre los otros dos con ofertas mejores si presume
que va a quedar fuera de la alianza. Lo más sensato es que, olvidándose de
supuestas ventajas, pacten repartir por igual.
El
problema se parece al de las cuotas de poder tras unas elecciones según
Banzhaf. Si los escaños de tres partidos A, B, C, son 49 %, 49 % y 2 %, los
tres tienen igual cuota de poder.
JMAiO,
mar 95