LA VENTAJA DE LA SALIDA

 

En muchos juegos se da un factor muy importante para su desarrollo: el hecho de que uno de los jugadores sea mano, o sea que le corresponda la salida, hecho que generalmente le es beneficioso. En el ajedrez, por ejemplo, el hecho de jugar con blancas supone una ventaja, tanto real como psoicológica, que en todo caso parece pequeña, pues se conviene en que se debilita a lo largo de la partida.

¿Qué hay de cierto en esto? Para investigarlo, hemos imaginado un juego muy sencillo. Consiste en ser el primero entre dos jugadores en alcanzar una puntuación n mediante tiradas alternativas de un dado con caras numeradas del 1 al 6.

El cálculo directo teórico sólo es accesible en casos muy sencillos. Así, por ejemplo, para n = 1, es evidente que el jugador que es mano tiene la victoria asegurada, su probabilidad p vale 1. Para n = 2, una sencilla reflexión lleva a p = 1 – 1/6×5/6 = 31/36 = 0,861 pero para valores superiores de n los cálculos se vuelven inreíblemente complicados, aunque podrían obtenerse aproximaciones con la estimación de la suma más probable mediante la distribución binomial.

 

Meta

p

Meta

p

10

0,66188

260

0,53476

20

0,62172

270

0,53383

30

0,59617

280

0,53379

40

0,58294

290

0,53244

50

0,57378

300

0,53325

60

0,57045

310

0,53319

70

0,56346

320

0,53192

80

0,56278

330

0,53214

Cuadro de texto:  90

0,55534

340

0,53149

100

0,55574

350

0,52917

110

0,5501

360

0,52879

120

0,54807

370

0,52804

130

0,54646

380

0,52902

140

0,54598

390

0,5265

150

0,54607

400

0,53028

160

0,54087

410

0,52539

170

0,5429

420

0,52855

180

0,5406

430

0,52443

190

0,5387

440

0,52749

200

0,53694

450

0,52413

210

0,54096

460

0,52635

220

0,53551

470

0,52625

230

0,53487

480

0,52378

240

0,53743

490

0,52513

250

0,53476

500

0,52617

 

Sin embargo, puestos a utilizar este caso, resulta mucho más sencillo proceder  a un estudio por el método de Monte-Carlo, simulando por ordenador los lanzamientos de los dados. Así se ha hecho para valores de n = 10 hasta n = 500, obteniéndose en el resultado algunas sorpresas.

Se han resumido los resultados en la tabla adjunta, representada en la gráfica. Como era de esperar, en valor de p para el jugador mano tiende a 0,50, pero:

 

·        Para valores de n muy bajos, en que parecería que el valor debería estar muy próximo a 1, se mantiene en valores discretos. Así, p(10) = 0,66.

·        En cambio, la convergencia hacia p = 0,50 es bastante lenta. De hecho, para n = 500, en que parece que la ventaja de la salida debería haber quedado totalmente difuminada, es todavía p = 0,52.

 

Se llega a la concusión de que para que el juego fuera equitativo debería compensarse la ventaja del mano de alguna manera, por ejemplo permitiendo que el jugador postre ganara con una puntuación inferior a n. ¿Cuál sería ésta? Una sencilla reflexión lleva a que el valor debería ser igual a la tirada media, o sea v = (1+2+3+4+5+6)/2 = 3,5 puntos.

 

                                                                                              JMAlbaigès, BCN ene 01