El juego de dardos, ¿por qué tiene la diana esa configuración?

¿Quién lo inventó?

 

Historia

Empecemos por la historia, y se entenderá mejor la primera cuestión. A diferencia de lo que sucede con algunos juegos modernos, que nacen ya con su diseño y su patente bajo el brazo, el juego de dardos se ha ido configurando con el paso del tiempo, y no deja de ser una variante más de muchos juegos o deportes que surgieron como modalidades de entrenamiento en el arte de la caza o de la guerra, y cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos, como son los ejercicios de puntería con lanzas, jabalinas más o menos cortas, tiro con arco, ballesta, etc.

En concreto, el antecedente de los dardos es el tiro de ballesta con flechas cortas, que se jugaba ya en la Edad Media en Europa (principalmente en Inglaterra) en el interior de las tabernas, en donde muchas veces hacía de diana el fondo de un tonel. Debido a la potencia excesiva de las ballestas, se producían destrozos y accidentes, y ello hizo que se empezaran a tirar los dardos con la mano. Las dianas no estaban todavía sectorizadas, sino que consistían en círculos como todavía ocurre con el tiro con arco.

Las primeras referencias históricas en las que se emplea la palabra dardos (darts) se remontan a 1530, cuando se deja constancia de un juego que se regala a Enrique VIII de Inglaterra.

El juego de dardos tomó carta de ciudadanía en 1908, al ser reconocido como un juego de habilidad «respetable» por un tribunal. Los juegos de azar estaban prohibidos en los pubs ingleses, y el de dardos estaba considerado entre ellos. El dueño de un pub, denunciado por el Estado por mantener en su local el juego de dardos, consiguió demostrar ante el juez que no se trataba de un juego de azar, por el expeditivo método de montar una diana en la sala del juicio y desafiar al fiscal a mejorar su puntería. Quedó claro que no podía equipararse a un juego de dados o de cartas, y desde entonces quedó legalizado.

En la década de 1920 se empezaron a convocar campeonatos oficiales, y el juego empezó a popularizarse. La diana seguía sin tener el diseño actual. Los soldados americanos destinados en Inglaterra durante la Segunda Guerra Mundial se aficionaron al juego y lo popularizaron luego en Estados Unidos, momento en que surge la diana con el diseño actual sectorizado.

Últimamente proliferan unas infames dianas electrónicas, con los dardos con punta de plástico. En mi opinión, es el principio del fin del juego de dardos. Nada como la diana clásica de pelo de camello, y los juegos de dardos que cada uno mimaba por su lado, adornados con las aletas estabilizadoras con diseños escogidos. 

 

Diseño:

En muchos juegos, y en el de dardos en particular, el diseño del soporte físico (la diana en este caso) es el resultado de un proceso dialéctico entre la configuración del mismo y las reglas del juego. En el caso de los dardos el juego que justifica el diseño y numeración de la diana es el 501, que es el juego paradigmático de los dardos, variantes aparte. Se llama así porque se empieza con 501 puntos, y se va rebajando la cuenta según la puntuación que se hace en cada tirada de tres dardos. El diseño y la numeración de la diana de dardos no se entiende sin tener en cuenta las reglas del juego 501.

Además de los sectores y de las dianas centrales (50 y 25 puntos), en la diana de dardos existen dos estrechas coronas circulares, contando doble la externa y triple la interna. El juego 501 se cierra (termina) con un doble (double-out) que debe cancelar exactamente la puntuación que se tiene, y a veces debe abrirse (empezar) también con un doble (modo double-in/double-out). Puesto que los dardos se impulsan mediante el movimiento del antebrazo (la muñeca solamente ayuda), que se mueve en un plano vertical, resulta mucho más difícil hacer doble en la parte superior (Norte) y en la inferior (Sur) de la diana que no en las bandas laterales (Este y Oeste). Resulta por tanto claro que las puntuaciones más grandes hayan de estar situadas en las zonas Norte (20 y 18) y Sur (17 y 19). Para castigar el error de puntería, se separarán dichos números mediante los más pequeños (1 en Norte y 3 en Sur. Este último podía ser el 2, pero como cae exactamente en el Sur, se premia un poco por la mayor dificultad). Ya tenemos diseñada la configuración 1, 3, 17, 18, 19 y 20. El resto se distribuye con un criterio parecido, intercalando números pequeños entre valores mayores.  Así, junto al 17 se colocará el 15, separados por el 2, etc.

Otros juegos han sufrido una evolución semejante, y nadie se maravilla de su configuración y sus reglas. Basten como ejemplos el fútbol, cuyas reglas han cambiado con el tiempo, o el mismo ajedrez, para el cual algunas reglas se han modificado a causa de resultados de análisis por ordenador. Cuando dichos juegos/deportes adquieren un rango oficial, entonces es la correspondiente federación la que cuida de la conservación y del cambio de las normas.

Gracias a esa particular distribución de números el juego de dardos puede llegar a ser un apasionante juego de estrategia, una vez se adquiere la suficiente habilidad.

Cuadro de texto:

Nota: El diseño de la diana está formado por 20 sectores, dos estrechas coronas circulares (dobles la externa, triples la interna), un círculo central (la diana o ‘bull’, 50 puntos) y otra corona que rodea a éste (25 puntos). La numeración, empezando en el Norte y en el sentido de las agujas del reloj es:

20 (Norte),1,18, 4, 13m 6 (Este) 10, 15, 2, 17, 3 (Sur), 19, 7, 16, 8, 11 (Oeste), 14, 9, 12, y 5. 

 

                                                                                                          Pedro Crespo