EL AWELE
El awele, el wari o el solo son algunos de los nombres
que recibe un popular juego muy expandido en Africa, comparable en ese
continente a lo que es el ajedrez en Europa y el go en China.
Los detalles del juego varían mucho según las zonas.
Consideraremos aquí una de sus modalidades más sencillas, con un
"tablero" de juego formado por una bandeja oblonga provista de doce
"hoyos" según esta disposición esquemática:
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NORTE |
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12 |
11 |
10 |
9 |
8 |
7 |
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4 |
4 |
4 |
4 |
4 |
4 |
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4 |
4 |
4 |
4 |
4 |
4 |
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1 |
2 |
3 |
4 |
5 |
6 |
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SUR |
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Cada jugador es propietario de su campo, formado por los
seis hoyos de su lado. Como se indica esquemáticamente, en cada hoyo se
depositan inicialmente cuatro piedras. Cada jugador, por turno, toma las de uno
de sus hoyos y las "siembra", una a una, en cada uno de los hoyos
siguientes, según las agujas del reloj. Por ejemplo, si empieza Sur y toma las
piedras del hoyo 4, tras haber jugado la disposición será:
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NORTE |
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12 |
11 |
10 |
9 |
8 |
7 |
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4 |
4 |
4 |
4 |
5 |
5 |
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4 |
4 |
4 |
0 |
5 |
5 |
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1 |
2 |
3 |
4 |
5 |
6 |
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SUR |
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Cuando en los hoyos finales sembrados por un jugador
situados en el campo adversario queden sólo una o dos piedras, éstas son
retiradas del tablero y pasan a propiedad del sembrador. Por ejemplo, Norte
podría haber contestado sembrando sus piedras del hoyo 12, con lo que la
situación posterior sería:
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NORTE |
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12 |
11 |
10 |
9 |
8 |
7 |
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0 |
4 |
4 |
4 |
5 |
5 |
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5 |
5 |
5 |
0 |
5 |
5 |
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1 |
2 |
3 |
4 |
5 |
6 |
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SUR |
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La última piedra, depositada en el hoyo 4, ha sido
retirada inmediatamente por Norte.
Hay que tomar las piedras de forma que se entre en el
campo ajeno. No valdría, en la posición de partida, que Sur hubiera sembrado
las piedras de los hoyos 1 ó 2.
Gana el juego quien consigue apropiarse el mayor
número de piedras. Cuando un jugador no pueda efectuar ninguna jugada legal,
sus piedras pasan a propiedad del adversario, y termina igualmente el juego.
Insistimos en la variedad de formas del awele: hay
tableros de 24 hoyos, con número variable de piedras, reglas de sembradura
diferentes y detalles de juego también variables. El caso expuesto es el
"awele standard", simplificado para hacerlo asequible al ordenador.
A pesar de la sencillez, el juego es enormemente
imaginativo, pues cada jugada modifica totalmente la disposición táctica del
terreno de juego. Prever la evolución de éste a más de dos jugadas es casi
imposible, por lo que son precisas una gran agilidad e intuición para jugarlo.
En tiempos confeccioné un SENCILLO programa de BASIC que
permitía jugarlo en tres supuestos: dos jugadores independientes, el jugador N
jugando aleatoriamente y el jugador N jugando según una "estrategia de
primer orden", es decir, efectuando siempre la jugada inmediatamente más
rentable. ¡y me ganaba!
No puedo decir más sino que es preciso probar el juego.
Es apasionante.
JMAiO, nov 90