¡QUE VIENE OTRO TRISECTOR!

 

Manuel Icardo, de Madrid, me manda un curioso recorte de la revista mallorquina DYNA, en el que otro peligroso espécimen de la especie de los trisectores nos muestra sus resultados; según él, barren todos los esfuerzos de los matemáticos griegos y modernos.

Veámoslo, que merece la pena.

 

Sea un ángulo cualquiera AOB al que llamaremos principal.

Con abertura de compás OA, trazamos el arco AB y a continuación la bisectriz del ángulo AÔB que es OG.

Se divide por Geometría la bisectriz OG en tres partes iguales OE, EF, y FG.

Cuadro de texto:  Se trazan las bisectrices de los ángulos AÔG y GÔB, que son OV y OD. A continuación, se traza la bisectriz del ángulo BÔD, que es OH y divide a este ángulo BÔD, en BÔH y HÔD,

A continuación, con abertura de compás OF y centro en O, se traza el arco PFR, que corta a estos dos ángulos BÔH y HÔD, en los puntos M, N y R. La dimensión MN es la clave de la solución del problerna.

Con abertura MN y a continuación del extremo del arco BHD, se traza la cuerda DT, y con la misma dimensión MN, se traza en el extremo del arco AV, la cuerda VS. Los puntos T y S determinan la trisección del ángulo principal (DT = VS = MN).

  Seguido, se trazan las cuerdas BT, TS y SA comprobando que BT es igual a TS e igual a SA; por lo tanto, los ángulos BÔT, TÔS y SÔA son iguaíes.

A fin de tener la absoluta certeza de la solución, he hecho pruebas desde ángulos muy pequeños hasta el ángulo plano de 180 grados, aunque este ángulo posee la propiedad de su trisección.

 

Estamos ante un típico ejemplo de construcción innecesariamente complicada (pese a las manifestaciones del autor) para obtener resultados sencillos. Pues es obvio que el ángulo MN es la octava parte del principal. Si identificamos ángulo con cuerda, el ángulo TÔD serán los 2/3 del MÔN (pues el radio pequeño es los 2/3 del grande), o sea  del principal. Al ser sumado al ángulo TÔD al DÔB, que es  del principal, es claro que el resultado es 1/3.

Es obvio que el autor no conoce siquiera el significado de “trisectar un ángulo”, y lo confunde con hallar una construcción aproximada. Basta su ingenua afirmación de que ha hecho pruebas con ángulos de tamaño diverso.

Una alternativa más sencilla: bastaría tomar, por ejemplo, un arco de radio los 2/3 del principal, y dividir este arco, mediante sucesivas bisecciones, en 2, 4, 8,... partes iguales. Si por ejemplo tomamos 32, es evidente que, exactamente, el arco grande contendrá 32*3/2 = 48 arquitos, que podrán asimilarse aproximadamente a sus cuerdecitas. Bastará con tomar 16 de ellas para obtener el arco “trisecado”. Es tan evidente la construcción, que no precisa dibujo.

 

                                                                         Josep M. Albaigès, junio 02