PUNTUACIÓN DE LOS NÚMEROS

 

En recientes artículos enviados a Carrollia he empleado para los números un modo de puntuación (separando los grupos de tres cifras mediante espacios) que pudiera reconocerse como no habitual. Para que no se piense de mí que soy lo que llaman un tipo raro (que sí lo soy) recurro en mi defensa a «La ortografía de la lengua española», edición de 1999 de la Real Academia Española. En la página 89 se lee lo siguiente:

 

«5.13. Usos no lingüísticos de algunos signos de puntuación

 

Aunque no constituyen materia estrictamente ortográfica, existen ciertos usos no lingüísticos de los signos de puntuación, ge­neralmente referidos a notaciones o expresiones científicas y téc­nicas58.

 

5.13.1. Usos no lingüísticos del punto

 

a)    Aunque todavía es práctica común separar los millares, millo­nes, etc., mediante un punto (o una coma en algunos lugares de América), la norma internacional establece que se prescin­da de él. Para facilitar la lectura de estas expresiones, especialmente cuando constan de muchas cifras, se recomienda separarlas mediante espacios por grupos de tres. Por ejemplo: 4 829 430. Sin embargo, no se utiliza nunca esta separación en la expresión de los años, en la numeración de páginas ni en los números de artículos, decretos o leyes. Ejemplos: año 1942, página 1162, Real Decreto 1099/1986.

 

b)   Es aceptable, de acuerdo con la normativa internacional, el uso del punto para separar la parte entera de la parte decimal en las expresiones numéricas escritas con cifras. Por ejem­plo: 3.1416. Pero en este caso es preferible el uso de la coma (véase 5.13.2).

 

 

58 Este apartado sigue los usos del SI (Sistema Internacional de Unidades), reconocido oficialmente por la mayor parte de los países.»

 

Aunque como vemos la Academia recomienda el uso de la coma decimal con preferencia al punto, el uso generalizado de calculadoras, agendas, programas de ordenador, etc. que imponen el uso del punto nos lleva a utilizar preferentemente lo que en definitiva es norma aceptada. Modalidad que espero reciba la comprensión, a buen seguro inmerecida, de los que todo esto leen.

 

Pedro Crespo, 5 noviembre 2004