¿COMO CORTAR EL QUESO?

 

            Los aficionados al queso de Camembert saben que éste suele presentarse en piezas discoidales. Saben también que suele cortarse en sectores para su consumo, y que al dejar parte del queso cortado y sin consumir, la zona del corte se seca y pierde su delicioso sabor.

            Procede pues, si no vamos a terminar en un mismo día todo el disco de queso, cortarlo de la forma más eficaz posible para evitar pérdidas. Centraremos nuestra atención en el caso en que deseamos hacer porciones del mismo tamaño.

            El problema, matemáticamente, se planteará así: Dado un círculo de radio unidad, ¿cómo dividirlo en n partes de la misma área de forma que el perímetro fronterizo sea de la menor longitud posible?

            Para n=2 ó n=3 las soluciones son triviales: el corte se hará según un diámetro en el primer caso, y según tres sectores de 120º  en el segundo, como vemos en la figura.

 

            Pero, para n = 4 la cosa empieza ya a complicarse. Pues un corte según cuatro sectores de 90º arrojaría una longitud de corte L = 4, mientras que el sistema indicado en la figura de la izquierda basta con L = 3,9624.

            Esta división se ha obtenido recordando la conocida propiedad de que el punto situado en el interior de un triángulo cuya suma de distancias a los tres vértices es mínima es el que ve éstos bajo ángulos de 120º. Sin embargo, todavía puede mejorarse: intuitivamente se comprende que, al no ser los segmentos rectos incidentes sobre la circunferencia perpendiculares a ésta, podrían ser substituidos por arcos de curva que cumplieran con esta condición. Tomándolos de circunferencias ortogonales al contorno, se mejora todavía algo, llegando a la figura de la derecha, donde L = 3,9412.

            Sospecho que ésta es la mejor solución. ¿Algún lector de CARROLLIA puede mejorarla?

            Y, claro, queda abierto el campo de qué hacer cuando n toma valores superiores. Seguramente las mejores soluciones estarán formadas de arcos de circunferencia incidiendo normalmente sobre el perímetro del disco exterior, y entre ellos bajo ángulos de 120º, definiendo a partir de un momento dado zonas interiores de curiosas formas.

            ¿Quién se anima a seguir con el problema?

 

                                                                                                Josep M. Albaigès

                                                                                                Barcelona, julio 1988