LA PIRÁMIDE ACODADA DE SNOFRU
Cerca de El Cairo se encuentra esta extraña pirámide,
la segunda que en su vida construyó el faraón Snofru,
de la IV dinastía (hacia 2615 aJC), anterior a Kheops. En la figura se detallan las principales
dimensiones de su sección vertical por el centro de sus caras.
Sigue siendo motivo de
especulación del porqué de esta extraña forma. Unas primeras cábalas apuntan a
la escasez de material una vez iniciada, otras, más verosímiles, a que el
suelo, menos rocoso de lo que creían los constructores, fue cediendo más de lo
previsto, deformando y poniendo en peligro las galerías interiores. Como fuere,
se tomó a partir de los 49 m de altura la decisión de reducir la pendiente
inicial de la pirámide (53,45º) a una inferior de 43,22º, con lo que la altura
total, prevista en principio en 133,31 m, se redujo a unos 105 m.
Pero, ¿valió la pena esta
reducción? Unos sencillos cálculos establecen las restantes dimensiones:
z1 = 49,00 m
z2 = 55,71 m
a1 = 188 m
a2 = 117,97 m
Con lo que el volumen actual
de la pirámide es:
V = 49×[1882
+ 188×117,97 + 117,972]/3
+ 117,972×55,71/3 =
1.425.279 m3
Mientras que el volumen
previsto hubiera sido:
Es decir, que el ahorro conseguido es sólo de un 9,25
%. Poco iban a reducirse los asentamientos y poco material se ahorró.
En
realidad los ingenieros de Snofru tenían ya una
triste experiencia en la construcción de pirámides. La primera había sido
abandonada, y esta segunda quedó como una chapuza para los siglos de los siglos.
Pero el faraón era tenaz, y en la tercera, la llamada “Pirámide Roja”, de unas
dimensiones sólo ligeramente inferiores a las de Keops,
consiguió inmortalizarse. En ésta, la armoniosa proporción de sus dimensiones
exteriores y la perfección del sistema de cámaras funerarias la convierten en
una de las obras más logradas del Imperio Antiguo. Allí fue enterrado
finalmente el monarca.
JMAiO,
abr 01