SOBRE
EMPAQUETAMIENTO DE ESFERAS (I)
Las familiares fórmulas S = πr2,
V = (4/3) πr3, expresivas
del área de una circunferencia y del volumen de una esfera, respectivamente,
nos dan pie para suponer que el hipervolumen de una hiperesfera de n
dimensiones será:
Vn = knrn
Siendo kn un coeficiente ad hoc. El cálculo de ese hipervolumen es un entretenido ejercicio
matemático, que puede resolverse recordando que el volumen de una esfera
tridimensional es la integral de las secciones circulares producidas por planos
paralelos, es decir:
![]()
Siendo x2 + z2
= r2. Análogamente, seccionando la hiperesfera de orden n en
hiperesferas de orden n-1 mediante planos, y haciendo para simplificar r = 1,
fácilmente se halla que

Esta integral, en cuyo detalle de
cálculo no vamos a entrar, da el resultado final:
![]()
Donde
Γ(p) es a función gamma, o factorial generalizado.
Recordemos que en ella, para p entero, se define:
Γ (p) = (p-1)!
Mientras que para p no
entero, siendo m su mantisa:
Γ (p) =
(p-1)(p-2)....(1+m) Γ (m)
Γ (m), para 0< m
<1, debe ser calculado acudiendo a procedimientos avanzados del análisis. En
particular, Γ (1/2) = √π = 1,77.
La fórmula anterior
permite hallar, por vía recurrente, la expresión general de kn:
![]()
Así, por ejemplo, k4 = π2/6; k5 = 8π2/15, etc.
Vamos a hora a formularnos una
interesante pregunta. Observemos que la esfera de segunda dimensión (círculo)
ocupa una porción de área de su cuadrado circunscrito igual a π /4 = 0,785. En la esfera de tercer
orden esta proporción respecto al cubo circunscrito disminuye, pues pasa a ser π/6
= 0,524. En general, para el grado enésimo, la proporción de hipervolumen de
hipercubo circunscrito ocupado por la hiperesfera vale:
![]()
Veamos la evolución de los valores de kn y de sn para distintas
dimensiones:
DIMENSIÓN kn sn
1 2 1
2 3,1416 0,7854
3 4,1888 0,5236
4 4,9348 0,3084
5 5,2638 0,1645
6 5,1677 8,07*10-2
7 4,7248 3,69*10-2
8 4,0587 1,50*10-2
9 3,2985 6,44*10-3
10 2,5502 2,49*10-3
11 1,8841 9,20*10-4
12 1,3353 3,26*10-4
13 0,9106 1,11*10-4
14 0,5993 3,66*10-5
15 0,3814 1,16*10-5
16 0,2353 3,59*10-6
17 0,1410 1,08*10-6
18 0,0821 3,13*10-7
19 0,0466 8,89*10-8
20 0,0258 2,46*10-8
Salta a la vista que la
porción de espacio ocupada por las hiperesferas disminuye rápidamente, sin dejar
de permanecer cada una de éstas tangente, según una malla multirrectangular, a
otras 2n hiperesferas contiguas. Extrapolando más el cálculo,
llegaríamos a la conclusión de que, en un espacio de 45 dimensiones, el grado
de compacidad es 10-24, es decir, igual al de nuestro universo
tridimensional, tan vacío el pobre.
La explicación es que los
"huecos" entre las esferas van siendo cada vez pavorosamente mayores.
Observemos, por ejemplo, que en la malla bidimensional quedan unos cuadrados
curvilíneos entre cada grupo de cuatro circunferencias, en cada uno de los
cuales sería posible inscribir una nueva circunferencia más reducida, de radio
igual a Ö2-1
= 0,414 el de las originarias. En un espacio de tres dimensiones las esferitas
inscribibles en el "hueco" tendrían ya un radio de Ö3-1 = 0,713. Pero en un espacio cuatridimensional ya no
hay "hiperesferitas": el hueco permite la cabida de una nueva
hiperesfera de radio igual a las de la malla. Superiores dimensiones
permiten alojamientos cada vez más generosos de nuevas hiperesferas, conque
éstas tienen cabida en gran abundancia y según modelos no fácilmente
concebibles.
Y con esto llegamos al planteamiento
general del problema: ¿Cómo empaquetar esferas de la forma más eficaz posible
en un espacio de n dimensiones? pero la respuesta deberá esperar a otro número
de [C].
Barcelona,
enero 1989