SOBRE ALGUNAS CURVAS DE ANCHO CONSTANTE

 

   Hace pocos días se realizó en la sierra de Collserola, cerca de Barcelona, el izado de las plantas de la Torre de Comunicaciones, interesante operación de gran complejidad técnica.

   Aparte otros detalles, lo que como matemático retuvo mi atención de dicha torre es su planta, en forma de triángulo equilátero curvilíneo formado por arcos de circunferencia.

Esta curva, descubierta por el tecnólogo Reuleaux, es el caso más sencillo de las llamadas "curvas de ancho constante", de las cuales se informa abundantemente en el libro de Hans Rademacher y Otto Toeplitz NÚMEROS Y FIGURAS (Alianza Editorial, 1970). Me pregunto si la elección de esta forma obedece al deseo de que la torre presente siempre el mismo frente contra el viento.

   De hecho, es posible construir, a partir de cualquier triángulo, una curva de ancho constante formada por arcos de circunferencia. El radio de uno de ellos puede ser arbitrario: los demás vienen fijados en función de la tangencia de los arcos y la constancia del ancho.

   Si es D al ancho de la curva, o sea su diámetro, fácilmente se deducen las siguientes relaciones:

 

               D = Ra + ra  (y análogas para b y c)

 

   Llamando, como es habitual, p al semiperímetro del triángulo, sin mucho esfuerzo se deduce que:

 

               Ra = D/2 + (p - a)        

              

 

               ra = D/2 - (p - a)         

              

   (Y análogas para b, c)

   Según una típica propiedad de las curvas de ancho constante, el perímetro es siempre igual al de una circunferencia del mismo diámetro, o sea ãD. Otra cosa ocurre con su área, que, como es fácil concluir, será inferior, y vale:

 

  

Siendo St la del triángulo, calculable con la fórmula de Herón:

 

 

 

 

   Cuando el triángulo es equilátero, es:

 

      (1)

  

En el caso de Collserola (curva de Reuleaux), en que D = a, es:

 

  

Es fácil ver, de la fórmula (1), que el área de la curva tiende a la del círculo envolvente, S = πD2/4, tanto más cuanto mayor es D.

   Imaginando valores D < a, también el área sería inferior, aunque, propiamente hablando, la curva dejaría de ser de ancho constante (v. figura). Podemos hacernos ahora una curiosa pregunta: ¿para qué valores de D el área sería nula? Mediante la misma fórmula (1), es fácil hallar que para. El radio redondeador es r = 0,1796.

   ¿Qué ocurre cuando D = 0? Se forman en este caso tres arcos circulares internos al triángulo tangentes entre sí, que forman un interesante triángulo curvilíneo interno, de radios p-a, p-b y p-c.

 

 

                                                                                       Josep M. Albaigès

                                                                                       Barcelona, 22-06-91