El problema de las mechas.
(Deberes
para el mes de abril 2002)
Si nos dicen que cronometremos 45 minutos y disponemos de un
cronómetro o un reloj, la cosa no presenta dificultad alguna. Los cronómetros
sirven para eso, con el permiso de Einstein.
Pero, desgraciadamente, hemos perdido nuestro cronómetro y sólo
disponemos de un par de mechas absolutamente distintas e irregulares en lo que
se refiere a composición, longitud y velocidad de combustión; es decir, que
arden de una manera absolutamente irregular.
También disponemos de una caja de cerillas para prender fuego a nuestras
mechas.
Se sabe a ciencia cierta que cada una de las dos mechas arde
exactamente en una hora.
En estas circunstancias, nos piden que cronometremos 45 minutos. ¿Cómo podríamos hacerlo?
Mariano
Nieto
Esta es mi solución: enciende una de ellas por los
dos extremos y la otra por uno. Cuando la primera mecha se consuma (obviamente
a los 30 minutos), enciende el segundo extremo de la segunda. De ella quedan 30
minutos, pero encendida por los dos extremos sólo durará 15. En total, 30 + 15
= 45 minutos.