Las
curiosas fracciones de Farey
El
naturalista John Farey, que vivió en la era napoleónica, es un ejemplo de cómo
los aficionados pueden estudiar ramas relativament sencillas que por alguna
razón han pasado inadvertidas a los expertos. En su honor, se llaman fracciones
de Farey las fracciones propias (menores que la unidad), eventualmente
simplificadas y ordenadas de menor a mayor, cuyo denominador no excedan un
determinado valor entero. Por ejemplo, las menores que 7 formaría el conjunto:
{F(7)} = {1/7, 1/6, 1/5, ¼, 2/7, 1/3,
2/5, 3/7, ½, 4/7, 3/5, 2/3, 5/7, ¾, 4/5, 5/6, 6/7}
Es inmediato
hacerse algunas preguntas sobre tales conjuntos, por ejemplo:
La
segunda de estas cuestiones se resuelve sin más que observar el conjunto
anterior. Una de las fracciones allí expuestas puede ser obtenida sumando los numeradores
y denominadores para formar una nueva fracción, y eventualmente simplificando.
Por ejemplo, el término 1/3, situado entre 2/5 y 3/7, puede obtenerse así:
![]()
Esta
regla ns permite hallar todos los términos partiendo de los dos primeros,
siempre obvios. En este caso son 1/7 y 1/6. Por tanto, este último procede de
la fracción x/y, que puede hallarse
fácilmente según la regla anterior:
![]()
Si es z el mcd de la fracción anterior, ésta se
halla fácilmente resolviendo las dos igualdades:
1 + x
= z×1
7 + y
= z×6
Este
fácil sistema da x = 1; y = 5, es decir, x/y = 1/5.
En
cuanto al número de fracciones, puede obtenerse del siguiente razonamiento:
Puesto que cada fracción está simplificada al máximo, para un determinado
denominador b, el número de numeradores es el de enteros menores que b y primos
con él. Este valor es señalado con la notación φ(b), conque, extendiéndolo a todos los números entre 2 y n, resulta:
N(n) = φ(2) +
φ(3) + φ(4) +…+ φ(n).
En el
caso anterior:
N(7) = φ(2) + φ(3) + φ(4) + φ(5) + φ(6) + φ(7) = 1 + 2 + 2 + 4 + 2 + 6 = 17
El
valor de N aumenta rápidamente con n.
Así, N(100) = 3043
Otra
curiosa propiedad es que las fracciones equidistantes de ½ son complementarias, es decir, su suma es la
unidad. Además, la diferencia entre fracciones consecutivas es el inverso del
producto de sus denominadores.
Otra propiedad
sorprendente es que N(n) tiende a 3n2/π2.
Como vemos, el famoso π aparece
donde menos se piensa. Veamos el grado de convergencia:
|
n |
φ
(n) |
N(n) |
3n2/π2 |
|
1 |
1 |
0 |
0,30 |
|
2 |
1 |
1 |
1,22 |
|
3 |
2 |
3 |
2,74 |
|
4 |
2 |
5 |
4,86 |
|
5 |
4 |
9 |
7,60 |
|
6 |
2 |
11 |
10,94 |
|
7 |
6 |
17 |
14,89 |
|
8 |
4 |
21 |
19,45 |
|
9 |
6 |
27 |
24,62 |
|
10 |
4 |
31 |
30,40 |
|
15 |
8 |
71 |
68,39 |
|
25 |
20 |
199 |
189,98 |
|
50 |
20 |
773 |
759,91 |
|
100 |
40 |
3043 |
3039,64 |
|
200 |
80 |
12231 |
12158,54 |
|
300 |
80 |
27397 |
27356,72 |
|
400 |
160 |
48677 |
48634,17 |
|
500 |
200 |
76115 |
75990,89 |
Pueden
hallarse más detalles en Recreations in
the Theory of Numbers, por Albert H. Beiler.
JMAiO, Torredembarra,
jul 06