LA
"ORTOGRAFÍA PRACTICA" DE MIRANDA PODADERA
Los que peinamos alguna cana
oímos hablar mucho en su día de los célebres métodos del profesor Luis Miranda
Podadera. El que los usaba "siempre triunfa en exámenes y en
oposiciones", al decir del autor.
En mi última incursión por
librerías de lance cayó en mis manos un ejemplar de la Ortografía práctica de ese autor (Vigésima primera edición, 1948),
que me pasmó por sus conocimientos tan especializados y precisos de los
recovecos ortográficos más impensados del castellano. Por ejemplo, por más
versado que Vd., lector amigo, sea en esas lides, ¿está seguro de si en criar y en piar hay diptongo? ¿Se escribe elíxir
o elixir? Hay que decir que muchos de
los casos especiales fueron simplificados por la Academia en 1957 (v. gr. las
antiguas grafías fué, décimoséptimo, buho, tedéüm). Pero
restan en el libro multitud de casos capaces de hacer dudar al más pintado.
El libro merece una lectura
sólo por los enternecedores "ejercicios ortográficos", donde el afán
del autor por combinar palabras difíciles conduce a hilarantes historietas.
Veamos un ejemplo tomado, doy palabra, completamente al azar:
El
malayo estaba en connivencia con el Vizconde de Villarcayo.-
La veleta del pabellón giraba veloz junto a la claraboya.- La resurrección del
israelita no era una exageración irrisoria de la secta ortodoxa.- La yesca hizo
arder la saya del hereje.- La yegua baya
y el caballito alazán son del bávaro hercúleo.- El gato hidrófobo maya con maullidos
quejumbrosos.- El histrión expuso sus yerros, explicando el motivo de dichas
equivocaciones.- La región de la atmósfera, superior a la troposfera, se llama
estratosfera.- Los gnomos de la Alhambra son pigmeos
de fábula.- La exacción de ese tributo es una expoliación, y me puso en tal
tesitura, que me dió (sic) un acceso de furia.
A propósito de la última
frase, se ve que muchas cosas en el terreno fiscal no han cambiado desde 1948.
JMAiO, Barna,
mayo 1990