LA COMIDA Y LA SEMÁNTICA
Las
palabras derivan de un significado primitivo en una lengua a menudo distinta de
la que se usa, lo que llamamos etimología. Pretender explicarlas totalmente
averiguando este origen es tentador, y ciertamente no han faltado intentos de hacerlo,
como el de san Isidoro con su tratado Las
etimologías. Pero otro agente actúa de forma más decisiva: la semántica o
evolución natural por el uso, que puede llevar el significado por derroteros
inesperados. ¿Quién diría que la palabra ‘perla’ deriva del latín pernula,
diminutivo de perna, ‘pierna’? El
camino pasa a través de la analogía entre el brillo del hueso redondo del jamón
y el de la perla.
Estas
evoluciones son particularmente intensas en aquellos conceptos para los
que no había término definido en las
lenguas en las que nos apoyamos, especialmente el latín. Vamos a estudiarlo en
un campo muy habitual: el de la comida.
Empezando
por ese mismo término, el primer obstáculo es su fuerte polisemia. La palabra
designa tanto la ingesta del alimento en general como el propio alimento y, en
la lengua castellana, la comida que se realiza a una hora determinada,
especialmente el mediodía (la misma hora de la ingesta ha sufrido también su
evolución “semántica”, pasando de las doce del día a las dos, las tres y aun a
las cuatro, para escándalo de los extranjeros, desconcertados por nuestros
extraños horarios). En realidad, ‘comer' en general deriva del latín edere, acción que
se hace habitualmente en compañía. Así, del cum-edere se pasó a nuestro actual ‘comer’,
y de éste, a ‘comida’, ampliado, como hemos dicho, al genérico significado de
‘alimento’.
El
término equivalente es en catalán menjar, derivado, como el fr. manger, y el it.
mangiare,
del lat. mandicare, que vemos hoy
presente en el castellano ‘manducar’. El inglés eat y el alemán essen se originan
en la raíz germánica etan.
La curiosa voz catalana àpat
(‘ingesta, comida’) parece originarse en el lat. pascere,
‘pacer’, quizás influida por appetens, ‘hambriento, apetente’ (de donde ‘apetito’). En
inglés tenemos meal,
por el germánico melu,
‘moler, masticar’ (cf. con mill, ‘molino’).
Completamente
inversa es la evolución sufrida por ‘yantar’ (del lat.
ientare,
‘almorzar’, que, aplicándose inicialmente sólo a la comida del mediodía, acabó
generalizándose a cualquier ingesta o condumio. Es lógico preguntarse, a la
vista de esas convergencias, si no hubo un tiempo en que la única comida del
día se realizaba al mediodía. En todo caso, está claro que era, o sigue siendo,
la principal, al menos entre nosotros.
Ya
que hablamos de ‘condumio’, hay que advertir que esta palabra es usada
usualmente como equivalente a ‘comida’ (en el sentido restringido), pero en
realidad, la definición que de ella da el DRAE es “manjar que se come con pan;
como cualquier cosa guisada”, y deriva de ‘condir’ (lat.
condire,
‘condimentar’).
La
primera, lo que se dice la primera comida del día es, muy consecuentemente, el
‘desayuno’, ‘que rompe el ayuno’, que en catalán es llamado desdejuni (cultismo moderno del lat.*dis-ieiunare) o también esmorzar,
derivado del lat. *admordium, y éste de ad-mordere, ‘morder ligeramente’, lo que
lo hace aplicable a una comida matutina ligera. De hecho, la palabra ‘almorzar’
es usada todavía con este valor por las cuadrillas de trabajadores que paran a
media mañana para tomar algo más consistente que el simple café con leche con
pasta, viciosa costumbre en nuestro país, pero normalmente, por traslación
temporal, la voz designa en castellano la comida del mediodía: ‘almuerzo’. Por
cierto que el nombre apropiado para esa comida de media mañana es un quebradero
de cabeza para todas las lenguas: los estadounidenses lo han resuelto con el
neologismo brunch,
claro cruce de breakfast
y lunch.
Ese
‘almuerzo’ o comida del mediodía, comida por anonomasia,
es el dinar en catalán y dîner en francés.
Ambas palabras proceden del latín antes visto *dis-ieiunare,
‘desayunar’, que ha sufrido una traslación temporal paralela a ‘almorzar’. En
italiano es pranzo,
del lat. prandium, ‘almuerzo’. El
inglés utiliza lunch,
de luncheon, ‘loncha’, alusivo a una
de embutido, pues la comida del mediodía ha sido tradicionalmente más ligera en
los países anglosajones.
Las
restantes comidas que se realizan a lo largo del día han sufrido evoluciones
similares. Nos estamos refiriendo en primer lugar a la ‘cena’ (lat. cena), la
última comida del día, que en latín era la que se hacía después de las tres de
la tarde, y así figura todavía en el Nebrija,
oponiéndose a ‘yantar’, ‘comida del mediodía’. En catalán se llama sopar, pues muy frecuentemente se
reducía a una sopa, con o sin acompañamiento. En el mismo catalán se creó la
nueva palabra: el resopó,
aplicado a una comida ligera pocas horas después de la cena, usada por
trasnochadores. Oficiosamente ha pasado al castellano como ‘resopón’.
Por
cierto que esa comida ligera al final del día (con o sin cena previa) es
llamada también ‘colación’, aunque el sentido verdadero de esta palabra se
limitaba a la comida ligera que se tomaba por la noche en los días de ayuno.
Pero con el tiempo ha pasado a aplicarse a toda comida ligera, aunque en
italiano la collazione
es la comida en general.
¿Y
la comida de media tarde, cada vez más abandonada? La merienda toma su origen
en el lat. merenda, ‘lo que se
merece’, lo que permitiría referir su origen a una especie de premio, aunque
algunos han pretendido, poco convicentemente, que inicialmente
había sido la comida de mediodía, relacionándola con el lat.
meridiem,
‘medio día’ (de hecho, el nombre es aplicado en algunos lugares a la comida a
otras horas). Es sintomática la variedad de formas con que es designada en otras
lenguas: berenar
en catalán (transliteración de merenda), goûter en francés (de goût, ‘gustar, por consistir a
menudo en comida de capricho en consonancia con su carácter infantil; recordemos
el lat. gustare,
‘gustar, degustar’). Los ingleses no tienen propiamente palabra para ella; si
acaso, picnic (del fr. pique-nique,
‘picar un bocadito’), por ser tomada a menudo en el campo.
Algunas
lenguas son enormemente consecuentes en la designación de las comidas. En el
racional alemán, que consideramos por ello en bloque y aparte, el desayuno es
el Frühstück,
literalmente ‘comida temprana’, el almuerzo es el Essen (hacen como nosotros, pues Essen es también ‘comida’ a secas), o, más precisamente, el Mittagessen
(‘comida del mediodía’), el Zweites Frühstück (‘segundo desayuno’) o incluso el Gabel-Früstück
(‘desayuno con tenedor’). La cena es Abendessen (‘comida de la noche’). ¿Y la merienda? Pues el Vesperbrot,
literalmente ‘pan de la tarde’, lo que arroja también una pista de la
composición de esta comida.
Pasemos
al italiano, casi tan preciso como el alemán. El desayuno es la prima colazione
(‘primera colación’), el almuerzo, la collazione, (palabra que, como ya va siendo costumbre,
designa tanto la ‘comida’ en general como la de mediodía), la far collazione (far, de fare, ‘hacer’), y también el pranzo (lat.
prandium,
almuerzo’) la cena también cena, y la
merienda el spuntino,
relacionado con punta, o sea
mendrugo, pequeña porción de pan o algo.
¿Y
el vasco? Pues repite el mismo esquema de la mayoría de las lenguas: partiendo
de ‘comida’,
jaki, janari
(‘alimento, comida, vianda’), el desayuno es gosari (gose, ‘hambre,
avidez’; ari,
‘hacer, actuar, ejercer’; obsérvese el paralelismo con el italiano far). La misma
desinencia -ari
se repite en las restantes comidas: almuerzo, bazkari (‘banquete’), cena, afari (afera, ‘asunto’), y la merienda
es askari (aska,
‘abrevadero, artesa’), aunque también merienda,
un préstamo claro del castellano. Conviene citar una tradición en el País Vasco,
el almuerzo de las diez: hamarretako
(hamar, ‘diez’).
En
resumen, que los nombres de las comidas en las distintas lenguas ilustran no
sólo la hora en que éstas se hacen sino los hábitos alimenticios en cada país,
lo que hace difícil la traducción en muchos casos. ¿Es lo mismo la ‘comida’ que
el lunch?
No, pues, lo único que coincide en ambas (y aun a duras penas) es la hora: la
composición e intensidad varían, reflejando los hábitos de cada país.
Josep
M. Albaigès
Salou, agosto 2003