UNA ALICIA PRAGUENSE
En las pasadas Fiestas de Sant Narcía de Girona tuve la
oportunidad de ver la representación Alícia
en terra de meravelles, escenificada por el Teatro Negro de Praga.

Se trataba de la materialización de una serie de ideas
algo libres sobre las obras alicianas de LC, unidas por un hilo argumental
donde el Conejo Blanco se erige en compañero-guía-protector de una Alicia
asediada por siniestros Aguiluchos, Grifos y Dodos. Las situaciones de los
libros sobre Alicia emergen de forma más o menos simbólica, con gran agilidad
narrativa y acompañamiento exclusivamente musical.
El aspecto más interesante de la obra es la impecable
actuación de los "hombres negros", actores encargados de mover
artilugios resaltados por la luz fluorescente, que parecen flotar en el
escenario. Con una habilidad ciertamente notable, gran sentido del ritmo y
fluidez escénica, la historia aliciana discurre por caminos no siempre
carrollianos, y a veces difícilmente inteligibles, pero la trama no fatiga y
absoluto y mantiene su interés.
Como es habitual en representaciones de este tipo, muchos
padres habían llevado al teatro a sus vástagos convencidos de que se trataba de
una obra para niños. Mucho dice en favor de la compañía que todos permanecieran
en sus asientos igualmente absortos hasta el final de la representación.
Ignoro el recorrido de la tournée del Teatro Negro
de Praga por España, pero a quien acierte a tenerla en su ciudad, le recomiendo
la obra.
JMAiO,
nov 90