Galería de Ingenieros Egregios

 

XIII. Siglo XX-España-2

Nacidos en 1901-1930

 

Nombres:

Cavestany, Rafael

Lafuente Estefanía, Marcial

Coll i Alentorn, Miquel

Fernández Casado, Carlos

Careaga, Pilar

Areilza, José María

Álvarez Miranda, Alfonso

ENSIDESA

Boada, Claudio

Ford, factoría en Almussafes

López de Letona, José María

SEOPAN

López Bravo, Gregorio

Palomares, bombas

Calvo Sotelo, Leopoldo

Benet, Juan

Herrumbrosas lanzas

 

Obras:

Plano de una concentración parcelaria (Pumareda)

Oeste, literatura

Parlament de Catalunya

Sancho el Mayor, puente

Bilbao, Ayuntamiento

Consejo de Europa

ENSIDESA

Ford, factoría en Almussafes

SEOPAN

Palomares, bombas

23-F, golpe de mano

Herrumbrosas lanzas

 

 

Rafael Cavestany Anduaga

Rafael Cavestany Anduaga

1902-1958

Ingeniero agrónomo madrileño, marchó pronto a Guinea, donde fundó la Compañía Agrícola y Forestal CAIGFE. De regreso a Madrid ejerció el cargo de Intendente General de Pósitos y colaboró en los Servicios de Reforma Agraria, representando a nuestro país en congresos internacionales de Agricultura, y finalmente pasó al Instituto Nacional de Investigación Agraria.

Concluida la guerra fue designado Inspector General de Trabajo, y más tarde, Jefe Nacional del Sindicato de Frutos y Productos Hortícolas. De esta forma llegó a ser conocido por Franco, quien en 1951 le nombró ministro de Agricultura. Inmediatamente acometió la tarea de la Concentración Parcelaria, implantando nuevos regadíos e impulsando leyes que estimularan la producción agrícola: la de unidades mínimas de cultivo, la de Fincas Ejemplares y Fincas Mejorables, la de arrendamientos rústicos protegidos… Cesó como ministro en 1957.

 

Plano de una concentración parcelaria (Pumareda)

 

Marcial Lafuente Estefanía

1903-1984

Ingeniero de Caminos, aunque pronto se manifestó su vocación literaria. Entre 1928 y 1931 viajó por Estados Unidos; de los conocimientos adquiridos allí surgió su inagotable vena para la creación de literatura del Oeste, con claras influencias de Grey. Para la Editorial Bruguera escribió unas 3500 novelas “de a duro”, descripciones del Far-West norteamericano al modo español, obras de trama elemental protagonizadas por por sheriffs justicieros que hacían triunfar el bien. Narraciones de muy bajo valor literario, pero que, en unos momentos de profundo hundimiento cultural, impulsaron la lectura y forjaron una generación de personas con curiosidad por la geografía y la historia. Se han contabilizado en unos 200 000 los muertos en sus novelas. Fundó su propia editoraa, Cies, y sus hijos continuaron su la bor apócrifamente.

 

Portada de novela de M. L. Estefanía (1976)

 

 

Miquel Coll i Alentorn

Miquel Coll i Alentorn

1904-1990

Ingeniero industrial, tras una etapa inicial de profesor de matemáticas en la Escola Municipal d’Arts i Oficis de Barcelona, pronto orientó su vocación por la historiografía. Centrado en el período medieval, publicó su Historiografia de Catalunya en el període primitiu y la Edició crítica de la Crònica de Desclot. Colaborador eficaz en la tarea de defensa y rehabilitación de la cultura catalana, fue académico numerario de la Reial Academia de Bones Lletres de Barcelona y correspondiente de la Real Academia de Historia de Madrid.

Orientándose después hacia la actividad política, ingresó en Unió Democràtica de Catalunya, partido del cual fue secretario general. Fue miembro del Consell d’Ensenyament i Cultura de la Generalitat provisional. Diputado en el Parlament de Catalunya por Convergencia i Unió (1980), fue elegido su presidente. Recibió la Medalla de Oro de la Generalitat de Catalunya, y también la del Parlament.

 

Parlament de Catalunya

 

 

Carlos Fernández Casado

Carlos Fernández Casado

1905-1988

Ingeniero de caminos, y también licenciado en Filosofía y Letras y en Derecho. Es quizás el ingeniero más apasionado por los puentes y acueductos que ha existido, sin descuidar los cálculos cuya dificultad constituya un reto, en estructuras de edificios y en cubiertas de naves industriales. Pero su formación vanguardista no le hizo conformarse con el estricto diseño: deseó siempre integrar el puente en el paisaje, creando así un nuevo concepto de la estética constructiva. Su Cálculo de estructuras articulares, publicado en 1934, sigue siendo punto de referencia obligada para el diseño.

Trabajó en Huarte, y, tras la guerra civil, empezó su uso entusiasta del hormigón pretensado, que aplicó en puentes como el de Mérida sobre el Guadiana (1959), el del Guadalimar o el de Castejón sobre el río Ebro. Fundó en 1976 una sociedad de proyectos con los también ingenieros de caminos Javier Manterola y Leonardo Fernández Troyano, frutos de cuya actividad son los accesos de la nueva estación de Chamartín en Madrid, los pasos inferiores de la Diagonal en Barcelona y numerosos puentes, como el de Sancho el Mayor en Navarra. Colaborando con los arquitectos Sáenz de Oiza y Lamela calculó ciertos edificios singulares como Torres Blancas, el Banco de Bilbao en Azca o las Torres de Colón, todos en Madrid. Siempre se rigió por su principio rector: “La Arquitectura no es sólo volumen ordenado, es también materia que pesa. Al diseño hay que aunar la técnica”. La Real Academia de San Fernando lo eligió miembro en 1975, el primer numerario elegido en calidad de ingeniero.

 

Puente de Sancho el Mayor (Navarra)

 

Pilar Careaga

Pilar Careaga y Basabe

1908-c. 1981

Récord de alcances feministas: primera mujer ingeniera (industrial) en España, primera alcaldesa de Bilbao. No ejerció sin embargo su profesión, prefiriendo alistarse en la política, lo que  le costó la cárcel durante la guerra civil; un canje de prisioneros le devolvió la libertad.

Ya llegada la paz, montó en Madrid los primeros comedores de Auxilio Social, presidió la Junta de Damas contra el cáncer y fue presidenta la de la Junta de Construcción de templos parroquiales en Bilbao. Pero pronto pasó a mayores responsabilidades: el ministro de Gobernación franquista Camilo Alonso Vega la requirió para regentar la alcaldía de Bilbao, y fue más tarde procuradora en Cortes. Pero desde un fallido atentado terrorista sufrido en Getxo en 1977 se retiró de la vida pública.

 

Ayuntamiento del Bilbao

 

 

 

José María de Areilza

José María de Areilza

1909-1998

El conde de Motrico, ingeniero industrial, se interesó desde el primer momento por la política. Fue cofundador de las JONS (Juntas de Ofensiva Nacionalsindicalista, grupo fascista pronto fusionado con Falange Española) y alcalde de Bilbao tras su ocupación por los ejércitos franquistas. Designado embajador en Buenos Aires, gestionó en 1947 la venta de carne y cereales efectuada por Perón a la moribunda España de Franco. Pasó después a la embajada de Washington, y sus convicciones realistas le hicieron fiel seguidor de don Juan de Borbón, el hijo de Alfonso XIII, que nunca llegó a ceñir la corona.

Tras la muerte de Franco, al que sobrevivió políticamente por un tiempo, sufrió una gran decepción al no ser designado primer ministro, y rehusó formar parte del primer gobierno de Suárez. Finalmente fue nombrado presidente del Consejo de Europa, pero no pudo terminar su mandato. Miembro de la Real Academia Española (1987).

 

Consejo de Europa

 

 

Alfonso Álvarez Miranda

Alfonso Álvarez Miranda

1915-2003

Ingeniero de minas, tras unos años de profesión en su campo pasó a presidir la empresa siderúrgica Nueva Montaña Quijano, en la que alcanzaría pronto la presidencia. El Ministerio de Industria le encargó en 1959 la constitución de la sociedad Fosfatos de Bucraa para la explotación de los yacimientos del Sahara Español.

En 1970 fue director del sector de siderurgia del INI, más tarde presidente de la siderúrgica integral asturiana UNINSA, y al fusionarse ésta con ENSIDESA en 1972, alcanzó la presidencia de esta última sociedad.

Sin él pensarlo remotamente, fue nombrado ministro de Industria en el último gabinete de Franco. Muerto éste, pasó al cargo de presidente del Consejo Superior de Industria y Energía. Su prestigio internacional le llevó a la presidencia del Forum Atómico Europeo en 1979.

 

ENSIDESA

 

 

Claudio Boada Villalonga

Claudio Boada Villalonga

1920

Ingeniero industrial, empezó su andadura en un taller textil de Terrassa, pero pronto marcharía a Tetuán como director de Transportes Eléctricos Hispano-Marroquíes; de allí pasó a Sevilla como  director gerente de Construcciones Agrícolas. En ese cargo conocería a su colega Gregorio López Bravo.

En 1953, Juan Antonio Suanzes, presidente del INI, le ofreció dirigir la factoría de Barajas de la Empresa Nacional de Autocamiones (Pegaso); cinco años después sería el gerente de la sociedad.

Poco después, su antiguo conocido López Bravo, ya ministro de Industria, se propuso renovar los obsoletos Altos Hornos de Vizcaya, y pensó para ello en Boada, a quien designó como presidente del Consejo de Administración. Tras su exitosa gestión, él mismo sería presidente del INI. A esto siguió la presidencia de Ford España, para la que puso en marcha la factoría de Almusafes.

En 1977 nuevamente pasó a Altos Hornos de Vizcaya, que había caído nuevamente en dificultades, pero esta vez fracasó: la enfermedad era ciertamente grave.

De aquí pasó a la Banca, desempeñando la presidencia del Banco de Madrid y del Banco Catalán de Desarrollo, de donde pasó a la del Instituto Nacional de Hirdrocarburos. Finalmente, fue presidente de uno de los grandes bancos españoles, el Banco Hispano Americano, recomendado por su antiguo colaborador Miguel Boyer.

 

Factoría Ford en Almussafes

 

 

José María López de Letona

José María López de Letona

1922

Ingeniero de caminos. Director técnico, después director general, de la empresa Sociedad Vías y Construcciones, desde la cual crearía una multitud de empresas satélites. Su experiencia le valió ser designado comisario del Plan de Desarrollo Económico y Social, y después consejero del INI y del Consejo Superior de Transportes, de donde pasó a Ministro de Industria. Desde este cargo impulsaría numerosas actividades: negoció las bases para una cuarta siderurgia integral en Sagunto, inició la instalación de una refinería en Tarragona... Pero pasó diversas crisis, como la ocasionada por las explosiones de Gas Natural en Barcelona, o la desencadenada por su falta de previsión de la importancia de la crisis energética de 1973, hasta que el asesinato de Carrero Blanco interrumpió su carrera política. Reciclándose en la empresa privada, fue presidente de Rank Xerox Española, y más tarde director del Banco de España. Finalmente, consejero delegado de Banesto. En su actividad asociativa, fue presidente del SEOPAN (Asociación de Empresas Constructoras de Ámbito Nacional) y vicepresidente de la CNC (Confederación Nacional de la Construcción).

 

SEOPAN

 

 

 

Gregorio López Bravo

Gregorio López Bravo

1923-1985

Ingeniero naval, ingresó en la Constructora Naval de Sestao, y de allí pasó al astillero de Matagorda, donde su prestigio profesional fue creciendo hasta ser nombrado presidente de la Asociación de Ingenieros Navales, y más tarde, por turno rotatorio, de la de Ingenieros Civiles. Aguirre lo contrató para Banesto, y en 1962 era ministro de Industria. Dialéctico, agudo, polemista y brillante, lanzó las Acciones Concertadas para la reconversión de la  industria española contando con la complacencia de Franco, que le consideraba su “niño” preferido, lo que favoreció que en 1969, dentro del asalto al poder protagonizado por el Opus Dei, del que formaba parte, fuera nombrado ministro de Asuntos Exteriores.

A partir de ese momento, y pese al favor del Caudillo, declinó su estrella al emprender viajes a países aislados diplomáticamente de España, lo que no sentó bien en los ambientes ultraconservadores protagonizados por Carrero Blanco, especialmente al establecer relaciones diplomáticas con la URSS y China. Determinante en particular fue su fracaso al intentar renegociar un convenio más favorable para las Bases con USA, incluso tras lo que pudo haber sido un desastre de grandes proporciones con la pérdida de dos bombas de hidrógeno en Palomares (1966). Al formar gobierno por primera vez Carrero Blanco (1973), cesó como ministro. Pereció en un accidente aéreo en 1985.

 

Rescate de una bomba en Palomares

 

 

Leopoldo Calvo Sotelo y Bustelo

1926

Leopoldo Calvo Sotelo

Ingeniero de caminos, sobrino del asesinado político José Calvo Sotelo. Ascendió rápidamente en su profesión: en 1963 era ya consejero director general de Unión española de Explosivos, pronto fusionado con Minas del Riotinto para formar Explosivos Riotinto, el más importante grupo privado empresarial español, del que también sería consejero delegado. Fue además consejero de Renfe (más tarde presidente), La Seda de Barcelona, Europistas, etc.

Su carrera política se inició a la muerte de Franco, cuando Arias Navarro le designó ministro de Comercio, más tarde de Obras Públicas.

Tras un breve respiro, fue vicepresidente segundo del gobierno de Adolfo Suárez para Asuntos Económicos. Ocurrida la inesperada dimisión de Suárez, fue votado para sucederle, y en la histórica sesión se produjo el golpe de mano de la Guardia Civil conocido como el 23-F (1981). Ello no le impidió ser presidente de gobierno hasta octubre de 1983, en que tras algunos fue depuesto por el imparable ascenso socialista.

Durante su breve mandato, tuvo que afrontar graves problemas: el terrorismo, la descomposición de su partido, y cometió diversos errores políticos (Banco de los Pirineos, pobre gestión de las inundaciones en Levante).

 

Golpe de mano del 23-F

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Juan Benet

Juan Benet

1927-1993

Polifacético ingeniero de caminos, más conocido por su obra literaria, de un estilo altamente simbólico, frecuentemente hermético. A partir de la publicación de su novela Volverás a Región (1968), se situó a la cabeza de una de las líneas de ruptura de la narrativa española, superando el realismo social de esos años. La guerra civil le influyó enormemente y constituyó su fuente principal de inspiración narrativa, como queda de manifiesto en la serie de novelas Herrumbrosas lanzas (1983, 1985, 1986) y en su ensayo Qué fue la guerra civil (1976). Con la novela Una meditación, obtuvo el premio Biblioteca Breve del año 1969, y desde entonces aporta un modelo influyente inspirado por Faulkner, en el que la coherencia de la historia queda al servicio de un discurso estilísticamente elevado.

 

Herrumbrosas lanzas