Una pareja de campesinos va al ginecólogo.

 

Mire, doctor dice el marido, es que tenemos un problema: mi mujer y yo queremos tener condescendencia, pero no sabemos si es porque soy omnipotente o mi mujer es histérica. Anteriormente habíamos ido a otro doctor y nos dijo que mi mujer tenía la vajilla rota y la emperatriz subida, y como además la operaron de la basílica balear, no sabemos si eso puede influir.

Y el hombre continuó:

También a mí hace años me operaron de la protesta y a lo mejor me han dejado escuelas en el cuerpo. Nos recomendaron ir a un médico de la capital que era muy bueno. En esa consulta, a mi mujer le hicieron una coreografía y el médico nos dijo que no veía nada raro.

Siguió:

Nos volvimos para aquí y otro doctor nos recomendó hacer vida marítima y nos fuimos a la costa, y en todas las playas, hacíamos vida marítima, pero nada. Además, mi mujer hace tiempo tuvo un alboroto y le nació el féretro muerto y a lo mejor eso ha influido. Pero yo creo que mi mujer es frigorífica, porque nunca llega al orégano.

Después de escuchar al marido, el ginecólogo contesta:

Me parece que usted lo que tiene es un problema de especulación atroz.

 

(Tomado de Internet)