Chistes variados
La orden decía:
“Buscar y arrestar al sargento Pérez con el mayor sigilo”.
Una semana después llega un comunicado a la capitanía:
“Sargento Pérez arrestado, seguimos buscando al mayor Sigilo”.
Dos amigos:
—Oye, ¿Tú te acostabas con tu mujer antes de casarte?
—Yo sí, ¿y tú?
—Yo también, pero que conste que no te conocía.
—Almirante: quince carabelas aproximándose.
—¿Una flota?
—No, flotan todas.
En la milicia:
—Compañía…, ¡armas al hombro!
...
—¡El del tanque no, imbécil!
—Íbamos yo y Manolo...
—No, ¡íbamos Manolo y yo!
—OK, listo, yo no iba.
Ring, ring…
—¿Sí?
—¡Doctor, doctor, mi mujer está a punto de dar a luz!
—¿Es su primer hijo?
—No, soy su marido.
Una madre dice a otra:
—¿Qué tal tu hija?
—De maravilla. Después de hacer la entrevista para ese trabajo que te
dije, la escogieron. En dos semanas la han ascendido de administrativa a Jefa
de Sección, el jefe le ha dado un coche de la empresa y ahora le va a alquilar
un apartamento cerca de la oficina para que tarde menos en llegar al trabajo.
¿Y la tuya?
— Pues la mía igual de puta pero con menos suerte.
—Manolito, ¿por qué no regaste el jardín?
—Porque está lloviendo a cántaros.
—No seas vago, hombre, aquí tienes un paraguas.
Anuncio:
“Pinto casas a domicilio”.
Estando de cuerpo presente el marido, se acerca un amigo a la viuda:
—Lo siento.
—No, déjalo mejor acostadito.
—Oye, Manolito, dime: ¿cuántos grados
marca el termómetro?
—Cero grados.
—Qué bueno hombre, ni frío ni calor!
(Tomado de Internet)