Hubo un tiempo en mi vida en que me creía...
...que los Reyes Magos traían juguetes a los niños buenos y carbón a los malos.
...que si bebías agua después de beber leche te ponías muy enfermo.
...que España se nos moría a golpes de hoz y martillo y vino a salvarla Franco, nuestro invicto Caudillo.
...que todas las mujeres, por serlo, eran débiles, virtuosas y candorosas.
...que todos los que llevaban un uniforme, fuera el que fuera, eran los buenos.
…que con un duro se podía salvar a un chinito o a un japonés.
...que cuando fuera mayor lo sabría todo.
...que en las casas malas sólo se bebía vino, se cantaba y bailaba.
...que si era buen estudiante me haría mayor antes y sabría nadar.
...que los que llevaban sotana eran todos unos santos y por esto les besábamos la mano.
...que los pobres iban todos al cielo pero los ricos lo tenían muy difícil.
Pero lo que nunca llegué a creerme es que llegaría un día en que no creería nada de lo que estaba creyendo.
Albert Torres i Graell