DECÁLOGO DEL BARMAN
I. El
barman es un artista y la coctelería un arte que se nutre de espíritu, sabor,
aroma color, genio y fantasía.
II. La
misión del barman es alegrar, no embriagar.
III. Haz
del cliente un amigo y no del amigo un cliente.
IV. No
ofrezcas nunca una copa sin una sonrisa.
V. Habla lo
necesario, no escuches lo ajeno y olvida las confidencias del cliente,
procurando que el trato sea siempre el mismo.
VI. Sé el
más limpio, el más elegante, el más cordial, el más fino, en todo momento y en
todo lugar.
VII. No
hagas trampas con las bebidas ni juegues con la confianza de tus clientes:
sírveles siempre lo mejor. No des al cliente lo que no quieras para ti.
VIII. Experimenta
sin cesar, pero no a costa del cliente.
IX. Huye de
las “fórmulas matemáticas” en tus cócteles; la fantasía es en ellos un
ingrediente esencial.
X. Siente
el orgullo de ser barman, pero merécelo.