EL MÉTODO
SOUSA-STRADONITZ DIRECTO Y EL EXTENDIDO
El sistema más seguido para poner orden en los cálculos genealógicos es el llamado Sousa-Stradonitz, que se realiza así: se asigna 1 al individuo, 2 al padre, 3 a la madre, 4 al abuelo paterno, etc., según el siguiente esquema (el signo = representa matrimonio, el ï la filiación).
Generación IV 8 = 9 10 = 11 12 = 13 14 = 15
ï ï ï ï
Generación
III 4 =
5 6 = 7
ï ï
Generación II 2 = 3
ï
Generación
I 1
El sistema es realmente cómodo, sencillo y además contiene unas correlaciones matemáticas que lo hacen muy práctico. Es fácil, comprobar que:
· Números pares corresponden a varones, los impares a mujeres (a excepción, eventualmente, del propio individuo).
· La generación n contiene 2n-1 personas. El total de generaciones hasta la n contiene 2n-1.
· El padre de un sujeto de número k tiene el 2k, la madre el 2k + 1.
· Un matrimonio tiene siempre números correlativos, 2k y 2k+1. Su hijo, como acabamos de ver, tiene el número k.
Pueden expresarse los anteriores números en base 2, y entonces la visión del esquema anterior es mucho más clarificadora:
Generación IV 1000 = 1001 1010 = 1011 1100 = 1101 1110 = 1111
ï ï ï ï
Generación
III 100 =
101 110 =
111
ï ï
Generación II 10 = 11
ï
Generación
I 1
Puede verse que los progenitores
de un individuo se forman simplemente posponiéndole un 0 para el padre y un 1 para
la madre. Los hombres terminan en 0; las mujeres en 1 (salvo, eventualmente, el
individuo que inicia la serie ascendiente).
Más generalmente: todos los
ascendientes de un individuo de número x empiezan con las mismas cifras (v.
gr., 1010 es ascendiente de 10); la diferencia entre el número de cifras indica
las generaciones de diferencia (en el mismo ejemplo anterior, 1010 antecede en
dos generaciones a 10; es su abuelo).
***
Cuando se trata de poner en un esquema los descendientes de un individuo, la solución es parecida. El individuo que inicia la serie será el número 1; sus hijos serán 11, 12, 13…, en orden de nacimiento, los nietos a través del primer hijo serán 111, 112, 113…, los nietos por el segundo, 121, 122, 123… En el poco frecuente caso de agotar las cifras, puede echarse mano de las letras del alfabeto.
Si se desea especificar el sexo, puede añadirse una señal al número correspondiente. Así, 12’3’1 significará el bisnieto, primogénito de la nieta 12’3’, nieto a su vez de la hija 12’. Veamos un ejemplo:
1
11 12 13
111 121 122 131
1111 1112 1113’ 1114’ 1115’
1221 1222’ 1223’
1311’
El gráfico habla por sí solo. Para mayor claridad, se han situado dentro de un rectángulo todos los que son hermanos.
Pueden deducirse leyes similares:
Los descendientes se forman añadiendo cifras; la diferencia entre el número de éstas es también la diferencia generacional.. Así, 122’ es hija del varón 122, nieta del varón 12, y bisnieta del varón 1.
La coincidencia en las cifras iniciales indica el grado de consanguinidad. Así, 12 está separado dos generaciones de 1112. Como sólo coincide la primera, esto indica una diferencia de dos grados en la consanguinidad. Por tanto, 12 es tío abuelo de 1112.
Josep M. Albaigès i Olivart
Barcelona, marzo 2004