Recortes
onomásticos de prensa
Los nombres de todas las
calles de un nuevo barrio serán de mujer
El Ajuntament
de Gavá ha decidido que la docena de calles y las cinco avenidas del futuro
barrio del Pla de Ponent tendrán nombres de mujeres que «hayan destacado por su
contribución a la igualdad, la cultura, la solidaridad, la paz y el civismo»,
según anunció ayer el alcalde, Joaquim Balsera. Una comisión de mujeres de la
ciudad elaborarán una propuesta de mujeres que merecen que una calle de la
ciudad lleve su nombre.Además, el futuro barrio tendrá una gran escultura
«alegórica de la mujer», obra que presidirá la gran plaza que se ha
planificado dentro de la urbanización de este nuevo barrio.
20 minutos, 19.03.08
Matthew McConaughey pondrá a
su hijo nombre de cerveza
El
actor estadounidense quiere llamar a su hijo Bud en honor de Budweiser, su
marca de cerveza favorita.
20 minutos, 10.03.08
Nombres raros como Hipotenusa, Belú y Hitler abundan
en Tabasco: investigador

Nuestros antepasados ponían patronímicos griegos, latinos y
bíblicos, asegura
Jorge Priego Martínez, investigador y escritor tabasqueño
Foto René
Alberto López
Villahermosa, Tab., 5 de febrero. Tabasco no sólo tiene como
referente a sus políticos cargados con la pasión del trópico, a su poeta Carlos
Pellicer, al plátano y sus platillos típicos, como el pejelagarto y el tamal de
chipilín. Hay otro aspecto que atrae la atención de propios y extraños: los
nombres "raros, feos y hasta simpáticos" de algunos de sus
pobladores.
En esta entidad, por ejemplo, hay personas que llevan el
nombre de Hipotenusa, Masiosare, Primo, Oliver Onice, Deltránsito, Belú, Sero,
Florizel, Tabasco, Grijalva, Villahermosa, Lenin, Hitler, Trosky, Volter,
Linier, Aristóteles, Diógenes, Platón, Laureano, Cinico, Celito, Decoroso, José
Superman, Casiano, Egonomia, Sopelo, Cerbula, Amnesis, Eutilo y Eleudomina, por
mencionar sólo algunos.
Un amplio conocedor del tema en esta región es el
investigador y escritor Jorge Priego Martínez, quien incluso posee una extensa
recopilación de nombres encontrados en periódicos viejos.
"En el caso de México, sí podemos decir que
concretamente es aquí en Tabasco en donde se da más este fenómeno de los
nombres que se consideran raros, simpáticos y algunos hasta feos, aunque otros
son bíblicos o sacados de la literatura", comenta.
"Aparte de los nombres bíblicos, griegos y latinos,
como Aristóteles, Diógenes, Platón y otros, hay también otros sacados de la
literatura. Eso quiere decir que nuestros antepasados leían muchísimo. En casi
todas las haciendas había pequeñas bibliotecas. La gente estaba al día de las
novelas europeas y latinoamericanas", agrega.
Pero también existen los patronímicos que surgen de las
combinaciones que hacen los padres al momento de presentarlos en el Registro
Civil. Belú Castellanos, ciudadano muy conocido en Villahermosa, mencionó el
especialista, debe su nombre a "Be" por Beto, su padre, y
"Lu" por Lupita, como le decían de cariño a su mamá.
Priego Martínez, quien además se desempeña como director
editorial del gobierno del estado, narra un caso familiar: "Yo tengo unas
sobrinas que llevan por nombre Mirfra y Framir, porque la mamá se llama Mirla y
el papá Francisco".
Otro caso similar es el de Antenor Garrido, originario de
Jonuta y sobrino del legendario ex gobernador tabasqueño, Tomás Garrido
Canabal, que tuvo 10 descendientes. A la que sería su última hija, pues había
decido no tener un heredero más, le puso el nombre de "Sero
Alejandra".
Otra anécdota conocida en el medio periodístico de
Villahermosa es la de Primo Pérez, un reportero chontal de Nacajuca. Cuando su
nombre comenzó a aparecer en el periódico donde trabajó muchos pensaron que se
trataba de un seudónimo.
Hace algunos años, el conductor de televisión Raúl Velasco
se refirió a los nombres raros en su programa Siempre en Domingo
que grabó en la entidad. Cuentan lugareños que muchos se inconformaron con
el comentarista y enviaron al día siguiente sus cartas de protesta a los
noticieros de radio locales.
La especie menciona que a una estación llegó una queja que
decía: "No estoy de acuerdo que el señor venga a burlarse y a decir que
hay nombres raros en Tabasco". La misiva la firmaba: Cafiaspirina Oropeza.
Incluso el tema ya fue abordado por personajes de la
literatura. El escritor tabasqueño Andrés Iduarte, en su libro Un niño en la
Revolución Mexicana, habla de esa costumbre y da pie a su célebre frase:
"Tabasco es un estado de nombres griegos y de odios africanos".
Priego Martínez señala el caso del poeta Amado Nervo, quien
en un artículo que publicó en la prensa nacional el 25 de junio de 1896,
"Los campos elíseos en Tabasco", habló de la proliferación en la
entidad de nombres griegos y latinos y sacados de los textos bíblicos.
El historiador tabasqueño Geney Torruco proporcionó copia a La
Jornada de su ensayo Los nombres raros en Tabasco, donde menciona
que durante sus investigaciones tuvo la fortuna de encontrar el artículo de
Nervo, el cual consigna en una de sus partes:
"Las familias tabasqueñas, rindiendo un culto clásico a
la antigüedad, culto que las honra sobremanera, en vez de buscar en el
calendario nombres para sus recién nacidos, los buscan en La Iliada, en La
Eneida, en La Biblia y, en general, en la historia universal. Y así,
en una familia, pongo por caso, hay un Homero, una Cornelia, un Bruto, un
Salmanasar y una Hera".
Torruco recoge también en su texto lo expuesto por Andrés
Iduarte sobre el tema de los nombres raros:
"En mi tierra casi todos, jacobinos, cuándo no,
positivistas, ponían a sus hijos los nombres más extraños. Algunos entraban a
saco en la filosofía. En Tabasco abundan los Sócrates,
los Platones, los Aristóteles... Otros papás recurrían a la literatura. También
cuenta que en una serenata se "reunieron" en una ocasión los nombres
de los tres trágicos griegos: Sófocles Pérez, Esquilo Ramírez y Eurípides
Guardiola".
Priego Martínez, por su parte, atribuye algunos nombres al
tabasqueñismo de la gente: "hubo unos hermanos muy conocidos aquí, a
principios del siglo XX, que se llamaban doña Grijalva y Tabasco, me parece que
de apellidos Martínez"
Relata que Cayetano Martín Bolio, yucateco avecindado, llegó
a querer tanto a estas tierras que a una de sus hijas le puso Villahermosa. Al
respecto bromeaban y decían que don Cayetano era el hombre más poderoso porque
era dueño del Cielo y papá de Villahermosa. El Cielo se llamaba su comercio de
mercería.
Otros son producto del capricho de sus padres. Una vez, añade el investigador, una señora de una ranchería del municipio de Centla llamó a su hijo José Supermán, porque ese nombre le gustó al papá. "Hay otro que se llama Cinico, ¡imagínate si le ponen el acento!", expresa.
Darling ya es un nombre de mujer en España
Darling Vélez Salazar lleva 33 años siendo Darling Vélez Salazar. Sin embargo, sólo hace 16 meses que es española, ya que nació en Colombia. Esta mujer emigró a España y logró la doble nacionalidad, pero estuvo a punto de perder su nombre por el camino. El Registro Civil de Madrid pretendía que lo cambiara por otro "del santoral" si quería regularizar sus papeles. Sin embargo, Darling se negó, peleó y ganó: tendrán que inscribirla con su verdadero nombre. Esta victoria, en palabras de Darling (cariño, en inglés), le permitirá mantener no sólo su "identidad real", sino también y más importe, su "dignidad". La legislación española, como bien sabe ahora Darling, permite los nombres extranjeros y también de fantasía. Pero al menos otros 12 inmigrantes no lo sabían y han tenido que elegir otro nombre con el que proseguir sus vidas.
A esta mujer se le había concedido la nacionalidad española pero el juez encargado del Registro Civil Único de Madrid no le permitió registrarse con su nombre "al no ser admisible en la legislación española", por lo que le aconsejó que se lo cambiara por otro "de un listado que le mostró o por los del santoral", según explica su abogado, Gustavo Fajardo. "Otra mujer que estaba conmigo haciendo el mismo trámite se lo cambió, pero yo no quise, porque era como renunciar a mi identidad y a mi dignidad y atentaba contra mi integridad como persona", dice la propia Darling, que hoy ha comparecido para mostrar su satisfacción junto a miembros de la organización AESCO (América, España, Solidaridad y Cooperación) que le han acompañado en este proceso.
Reconoce que alguna vez, durante los 15 meses que ha estado esperando a que se resolviera su caso, cayó en el desánimo, ya que quedó suspendida su inscripción como española, y pensó en que debería ceder a las normas impuestas en el registro. "Pero al final seguí, porque quería que en mi documentación apareciera mi nombre", asegura Darling, quien explica que en Colombia son normales los anglicismos de este tipo. El abogado de esta asociación, que defiende los derechos de los inmigrantes, ha elogiado el arrojo de Darling porque "ha arriesgado la posibilidad de perder su nacionalidad para intentar que primaran sus derechos como mujer y como persona".
Un "antropónimo de fantasía apto"
Ante estas situaciones, "centenares de inmigrantes que tienen urgencia de coger su DNI, de traerse a su familia o de concluir con el via crucis del papeleo aceptan cambiar su identidad", explica el letrado, quien ha señalado que conoce 24 casos similares y que de ellos 12 han elegido cambiarlo, muchos por uno vasco, "porque no ponen problemas para registrar un nombre vasco, pero sí uno que es legal en Colombia". "El caso de Darling es como una bandera de confrontación contra una política de marginación y de exclusión contra la inmigración porque se negaba un elemento esencial: el ser humano sin el nombre no es ser humano, el nombre es el alma del ser humano", ha añadido Fajardo.
Según el abogado, el Estado debería favorecer la formación de nuevos jueces "con los manuales de la democracia y no con los del franquismo" para evitar que se adoptaran decisiones "arbitrarias" como ésta. En el recurso, que presentó en diciembre de 2006, la defensa sostenía que no procedía la exigencia "por no existir motivo ni causa legal". Su abogado alegaba que no es indecoroso ni atenta contra el orden público y que, en cambio, la exigencia de cambiarlo sí que atenta contra un principio internacional de reciprocidad, ya que en Colombia al inscribir a los nacionalizados no les impone esta obligación. Ese nombre, según el abogado -y el sentido común- es un elemento "esencial" de la personalidad de su cliente que no pude cambiarse contra su voluntad por significar un "perjuicio manifiesto, entre otras razones, porque obligaría a la mujer a revisar todos los actos jurídicos en los que ha intervenido a lo largo de su vida y a modificar toda su documentación oficial.
El caso fue resuelto el mes pasado por la Dirección General de los Registros y del Notariado, que estimó el recurso y que estableció que "la contestación ha de ser forzosamente afirmativa, porque Darling ha de ser considerado como un antropónimo de fantasía apto para designar a hombre o mujer y no incurre en ninguna de las prohibiciones" que fija la ley. Así, la Dirección General de los Registros y del Notariado ha revocado el auto del juez encargado del Registro Civil de Madrid, al que ordena que inscriba a Darling con su nombre. La mujer está "muy feliz y contenta porque las cosas habían llegado al punto en el que debían estar", aunque asegura que, en caso de que la Justicia no le hubiese dado la razón, habría llevado el caso "hasta la Corte Suprema de Justicia".
EL PAÍS, 25.04.08