MEJORANDO
LA BICICLETA
El ingeniero malagueño Pablo Carrasco ideó en
1995 un sistema para eliminar los puntos muertos que resultan en el momento en
que los pedales de la bicicleta se hallan en posición vertical, cuando los pies
no pueden ejercer fuerza y sólo la inercia saca a la bicicleta de la “figura
muerta” que forman las bielas.
El sistema, que su inventor denominó “Rotor”,
es tan sencillo como eficaz: se trata de sustituir el plato convencional por
otro provisto de un piñón satélite, diseñado de forma que las dos bielas forman
un ángulo variable, que sólo es llano cuando ambas se hallan situadas
horizontalmente. Cuando la posición es vertical, las bielas forman un ángulo
obtuso que permite que al menos uno de los dos pueda transmitir esfuerzo.

El sistema ha sido sometido a estudios
fisiológicos en Las universidades de Ferrara y Valladolid sometieron a diversos
estudios fisiológicos el sistema, demostrando sus beneficios. Además de
permitir un mejor aprovechamiento del esfuerzo, se evitan lesiones en las
rodillas ocasionadas por la extrema tensión articular que sobreviene durante la
figura muerta en los momentos de baja velocidad.
JMAiO, dic 03