EL
GLOBO DE ACERO
Es bien sabido que un globo
aerostático se eleva gracias a la fuerza ascensional suministrada por el gas
contenido en su interior, cuya densidad es siempre nferior a la del aire. Por
ejemplo, siendo la densidad de éste ga = 1,293 kgf/m3
= 12,68 N/m3, y la del hidrógeno gH = 0,092 kgf/m3
= 0,90 N/m3, el empuje ascensional es 12,68 – 0,90 = 11,78 N/m3.
Bastará con tomar un volumen de gas adecuado para conseguir que se eleve el
peso deseado (envoltura, barquilla, tripulantes, etc.).
Un lector ingenuo podría hacerse la siguiente pregunta: ¿Por qué no hacer que el interior del globo esté vacío? En empuje sería entonces el máximo posible, 12,68 N/m3. Sin embargo, a poco que se reflexione, se ve que el globo resultante sería muy poco práctico, pues la presión atmosférica lo aplastaría a menos que la envoltura estuviera hecha de un material muy resistente. El hidrógeno de relleno equilibra la presión exterior.
¿Es posible este globo de
acero? Detallemos un poco más la idea. Supongamos que el globo es esférico,
hecho de un material razonablemente resistente como es el acero. La presión
atmosférica es p = 1,033 kg/cm2 = 101300 Pa. Supongamos para éste un
peso específico gF = 7850 kgf/m3
= 77008 N/m3. Supongamos además que se trata de acero de alta
resistencia, con una tensión admisible sa = 15000 kgf/cm2
= 1,47×109
Pa. Si el radio de la esfera es r, el empuje ascensional valdrá:
![]()
(Donde r está en m y E en N)
La presión que ejerce el
exterior contra el globo es de 1,033 kgf/cm2 = 101300 Pa
El espesor de las paredes
necesario para resistir ésta vale:
![]()
Por tanto, el peso de la
bola hueca de acero vale:
![]()
Con las mismas unidades que
anteriormente.
Resulta, por tanto, que en
todos los casos, tanto en peso de la esfera como el empuje ascensional son
proporcionales al cubo del radio, con coeficientes no tan distintos. La idea de
la bola de acero sería posible, después de todo. Bastaría con hallar un acero
de alta resistencia, con una tensión admisible igual a 1,59 veces la máxima
actual. No parece un objetivo difícil de alcanzar.
¿Veremos en el futuro globos
de acero? A fin de cuentas, ya ha habido dirigibles metálicos.
JMAiO,
jun 00