EFECTOS
ESTROBOSCÓPICOS
Todos hemos visto en el cine el
sorprendente efecto que produce un carruaje con ruedas radiadas, que en
determinados momentos parecen girar a menos velocidad de la que debida, e
incluso contra la dirección de éste.

El efecto es conocido y fácilmente
explicable. El fracccionamiento de la realidad en instantáneas discretas, que
el ojo debe reconstruir como imagen continua, puede hacer, si todos los radios
de la rueda son iguales, que entre un fotograma y otro el avance de ésta sea,
por ejemplo, sólo algo superior al sector comprendido entre dos radios. El ojo
interpretará que la rueda sólo ha girado este pequeño ángulo en vez del total,
suma de él con el de los radios. Incluso, si el ángulo entre dos fotogramas es
ligeramente inferior al de los radios, el ojo tendrá más facilidad para
interpretar que la rueda se ha movido hacia atrás.
Vamos a cuantificar lo dicho.
Imaginemos un automóvil en movimiento con las siguientes características:
·
Velocidad de marcha: v = 72 km/h = 20 m/s
·
Desarrollo
de la rueda: L = 2 m
·
Velocidad
de la cámara: n = 24
fotogramas/s
·
Número
de radios: k = 5
Si tomamos como "unidad angular" (ua) la
comprendida entre dos radios consecutivos (en este caso, 72o), fácil
es deducir que el número de unidades angulares recorridas por la rueda entre
dos fotogramas consecutivos vale:
ua
Pero el ojo interpretará que el realidad el ángulo
recorrido es sólo de 0,0833 ua, o sea la mantisa m del anterior cociente. Un proceso de cálculo inverso al seguido
anteriormente nos lleva a establecer que la "velocidad estroboscópica
aparente" que apreciará el ojo vale:
m/s = 2,88 km/h
Cuando es m >
0,5, el ojo reconstruye una velocidad negativa. Los mismos cálculos anteriores
aplicados a una velocidad de 30 km/h nos conducirían a un valor m = 0,8681. La velocidad que
interpretaría el ojo correspondería al complemento a 1 de esa mantisa, o sea m' = 1 - m = 0,1319, que supone una velocidad negativa de 4,56 km/h.
¿Qué ocurre cuando m=0? Las ruedas parecen estar
inmóviles. Hay una "velocidad crítica" cuyos múltiplos son
interpretados como detención, y el coche parece deslizar. Fácil es ver que esa
velocidad vale:
m/s = 34,56 km/h
¿Y cuando m = 0,5? Este será un caso de "bifurcación interpretativa": tan pronto
"veremos" una velocidad hacia adelante como hacia atrás. El efecto es
inestable y sumamente incómodo.
Cuando en el filme el coche está
acelerando se produce una curiosa apariencia: cada vez que la velocidad alcanza
un múltiplo impar de vc/2,
el sentido de marcha de las ruedas se invierte bruscamente. En los múltiplos de
vc, la inversión es suave.
JMAiO,
Barna, abr 94