RIQUEZA DE LA LENGUA

 

Un ejemplo de la riqueza de nuestra lengua es el número de acepciones y matices que puede presentar un simple vocablo. Este es el caso una palabra muy conocida y utilizada por el pueblo pero ignorada por la Academia hasta fecha muy reciente: “cojones”.

Veamos algunos de sus distintos usos. Seguramente el lector podrá añadir muchos más.

 

Número:

ü      Uno significa caro o costoso: (valía un cojón, me costó un cojón)

ü      Dos sugiere valentía: (tiene dos cojones; tiene un par de cojones)

ü      Tres se reserva para indicar desprecio: (me importa tres cojones)  pero puede aumentarse utilizando los pares (me importa tres pares de cojones)

ü      Un número muy grande, casi siempre expresado en pares, sirve para denotar dificultad: (me costó mil pares de cojones)

Tamaño:

ü      Cuanto mayores, más osado el portador: (tiene unos cojones como un toro)

ü      A partir del límite de los atributos del caballo de Espartero, el tamaño cambia su significado a  torpeza o vagancia (tiene unos cojones que se los pisa)

 

Lugar y posición:

ü      El simple hecho de poseerlos ya indica entereza: (fulano tiene cojones)

ü      Si además están en su sitio, siempre indica arrojo o valentía: (tenía los cojones bien puestos)

ü      La mesa es un lugar idóneo para depositar un reto: (puso los cojones encima de la mesa)

ü      El miedo los hace ascender hasta la garganta: (se me pusieron los cojones por corbata)

ü      Desánimo o desilusión: (se me cayeron los cojones al suelo)

ü      Cansancio o agotamiento: (arrastrando los cojones)

 

Tiempo verbal

ü      Presente, expresa molestia o hastío: (me toca los cojones)

ü      Reflexivo, denota vagancia (se toca los cojones)

ü      Imperativo, sorpresa (¡tócate los cojones!)

 

Prefijos y sufijos:

ü      A: miedo o temor (estoy acojonado)

ü      Des: tiene varias aplicaciones según los casos:

§         Cansancio o disloque: (estoy descojonado; se descojonó el invento)

§         En forma reflexiva  puede servir para expresar alegría o jocosidad (nos descojonábamos de risa)

§         Befa, mofa o regodeo (fue el descojono)

ü      Udo: excelencia (fue cojonudo)

ü      Azo: indolencia o abulia (es un cojonazos)

 

Preposiciones:

ü      De: éxito (me salió de cojones)

ü      Por: voluntariedad (lo haré por cojones)

ü      Con: el valor o la entereza (era un hombre con cojones)

ü      Sin: cobardía (era un hombre sin cojones)

 

Aspecto:

ü      Morado: frío (se me quedaron los cojones morados)

ü      Desgaste: experiencia (tenía los cojones pelados de hacerlo)

ü      Hinchazón: hartazgo o saturación (se me hincharon los cojones de aguantar aquello)

 

Locuciones varias:

ü      Sorpresa: (¡cojones!)

ü      Perplejidad (¡manda cojones!)

ü      Aprobación: (¡cojonudo!)

ü      Desaprobación o incredulidad: (¡y un cojón!)

ü      Indignación: (¡tócate los cojones!)

ü      Agresión: (¡quién cojones te has creído que eres!)

ü      Afirmación o determinación: (por mis cojones que…)

ü      Comparación: (le sentó como una patada en los cojones)

ü      Voluntarismo: (me sale de los cojones)

ü      Obviedad: (más vale pájaro en mano que patada en los cojones)

ü      Arrojo: (le echó cojones al asunto; le echó un par de cojones)

ü      Desprecio simple: (se lo pasó por los cojones)

ü      Desprecio absoluto: (me lo paso por el forro de los cojones)

ü      Admiración: (¡échale cojones!)

ü      Amenaza: (te voy a cortar los cojones; si lo haces, te arranco los cojones)

ü      Apuesta: (me corto los cojones a que no lo haces; me juego los cojones a que no gana)