El
retrete de Aínsa
El excusado más precioso que he visto
en mi vida se halla en un bar de Aínsa (Huesca). Es un precioso mueble del
siglo XVIII vagamente parecido a un confesonario, adornado con unas
"instrucciones de uso" en forma de poesía humorística y nada
escatológica, que intentaré citar de memoria:
Vous que
venez ici dans une humble posture
de vos flancs alourdis
délivrer le fardeau
veuillez, quan vous aurez
soulagé la nature
et posé dans cette place un
modeste cadeau
y verser tout de suite un
corrent d'onde pure
et baisser la couvercle avec
premure
que aux odeurs indiscrets
servira de tombeau[1].
JMAiO
[1] Vosotros, que llegáis aquí en una humilde postura / para librar el fardo de vuestros flancos recargados / servíos, cuando hayáis aliviado la naturaleza / y depositado en este sitio un modesto regalo / verter enseguida una corrieinte de onda pura / y bajar con premura el cubérculo / que servirá de tumba a los olores indiscretos.