TEORÍA DE LA SIESTOLOGÍA

 

Hola Listeros, he leído en la prensa canallesca una noticia que puede suscitar cierto interés ya que puede mancillar de alguna manera nuestra forma de vidorra mediterránea. Tal noticia precisaba que hay una cadena de tiendas de masaje que entre otros servicios ofrece la particularidad de dejarnos "hacer" una siesta de veinte minutos por la módica cantidad de 6,010 euros, vulgo 1.000 pesetas.

A tenor de todo esto, quiero hacer las siguientes piruetas mentales:

Hay dos grandes escuelas que estudian en profundidad la ciencia de la siestología;  una,  la Escuela Modernista y otra la Ortodoxa, los amplios estudios de campo me permiten aventurar sus rasgos más diferenciados.

La Modernista, utiliza un rasgo semántico característico, el verbo "hacer" la siesta, la Ortodoxa es más plástica, y emplea "echar" la siesta. Quiero matizar en este momento la aberración que supondría "hacer un trago" en lugar de la belleza de la frase "echar un trago".

Aparte de esta disquisición meramente semántica, hay otros rasgos que no me resisto a exponer.

La Escuela Modernista, entiende la siesta en sentido abreviado, no más de 20 minutos, su método es constrictivo, estudios muy amplios en este aspecto revelan  que solamente se llega a una etapa de ligero sopor, otros le denominan cabezada, el cerebro que queda medio embotado acaso por la comida, acaso por la bebida, es raro llegar a roncar y en ningún caso se llega a la fase de ensoñación, de cualquier manera, en este tipo de siesta, la posición que se adopta es la de sentada o ligeramente inclinado en un sofá. El sujeto no cambia sus vestiduras para tan relajante acto y su efecto terapéutico está muy discutido y ampliamente contestado.

Geográficamente se consume allende nuestras fronteras y socialmente ciertos estratos directivos de nuestra sociedad.

La Escuela Ortodoxa entiende la siesta en su sentido más amplio; su duración es indeterminada, pero siempre superior a los veinte minutos, la media de duración estimada por el prestigioso Centro Nacional de la Siesta (C.N.S.) es de 166,386 minutos, la posición utilizada es la de decúbito supino, hay cambio de vestiduras, normalmente se utiliza una prenda denominada pijama, aunque otros más excéntricos utilizan el skijama.

Semánticamente se suelen utilizar ciertas frases  para definirla; "tumbarse a la bartola", "echarse a la bartola", "siesta de pijama" , los sujetos que la practican rara vez dicen voy a echar una cabezada; con el lenguaje más llano posible se dice, voy a tumbarme, a acostarme, etc.

Fisiológicamente, se llega a roncar, se duerme con todas las fases oníricas habidas y por haber y lo más importante es el despertar, con un delicioso embotamiento, ojos discretamente turbios, boca ligeramente seca, movimientos algo descoordinados, desorientación y estiramiento profundo de todos los músculos, todo este conjunto de sensaciones es lo que los estudiosos denominan "vaya siesta" (VS).

Geográficamente se utiliza en nuestra tierra y en la mayoría de los países hispanoamericanos.

No pretendo discutirme que siesta es la mejor,  aunque ruego a mis amigos listeros, mucho más doctos que yo,  todas las apreciaciones, valoraciones, métodos, modos, maneras, procedimientos y demás aspectos que consideren o no oportunos para mejor entender de tan maravilloso acto.

(Todo es ficción)

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Saludos Cordiales

Antonio Díez Otero

 

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Querido Antonio:

 

Algo tarde (he estado de viaje) leo tu iluminadora teoría sobre la siestología, y mi reacción inmediata, una vez sobrepuesto ante tanta clarividencia, es ponerte unas líneas para felicitarte y sugerirte que sin dilación fundes la Cátedra de Siestología, que tendrá digna cabida en la FCI (para los que no lo saben, Facultad de Ciencias Inútiles). Pido tu permiso para publicar en el Boletín Oficial de dicho centro de estudios, BOFCI, tu brillante colaboración. Y lo mismo digo a tus sagaces epígonos, que sin cesar pulen y normativan tus geniales intuiciones.

 

Me permito sugerir algunas líneas de investigación siestológica:

 

 

No dejes de seguir mandando tus opíparos estudios.

 

Un abrazo,

 

JMAiO

 

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From: "Juan Carlos SANZ (CIEMAT)" <jcarlos@ciemat.es>

 

Dilecto Antonio:

 

        Permíteme otra sugerencia para futuras investigaciones en el seno de la Cátedra de Siestología.

 

 

Salud.

 

JcSM

 

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From: "Luis M. Perez Llera" <luisma@ic.vel.indra.es>

 

At 20.13 26/1/99 +0100, you wrote:

 

Me permito sugerir algunas líneas de investigación siestológica:

 

 

¿? ¿En qué consiste? Confieso mi ignorancia.

 

Sugiero además la siesta Simenon, es decir, lo que ese señor llamaba siesta y que consistía, muy al contrario, en una actividad que exige un estado de vigilia (al menos, antes, que después ya es otra cosa...) y un partenaire, en la mayoría de los casos del sexo contrario.

 

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      Luis M. Perez Llera

 mailto:luisma@ic.vel.indra.es

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Querido LMPL:

 

La siesta del carnero:

 

Siempre he oído llamar así a la que se hace antes de comer. Normalmente reviste la forma de cabezada no del todo inconsciente, pues permanece atenta a la aparición de vermuts o de la comida. Puede en ocasiones revestir el peligro de destruir el placer gastronómico por el cambio de humor, adquisición de mal sabor de boca, permanencia de la somnolencia, etc.

 

Es practicada especialmente, según mis noticias, en la zona de Castilla la Nueva. Parece un recuerdo de las épocas de siega, con calor profundo que obliga a interrumpir la tarea incluso antes del mediodía.

 

En catalán la llaman “la migdiada del canonge” (la siesta del canónigo). Según parece, esto indica que el trabajo de estos clérigos era tan pesado al menos como el de los segadores…

 

Felices sueños.

 

JMAiO

 

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From: "Juan Carlos SANZ (CIEMAT)" <jcarlos@ciemat.es>

 

En Segovia y Ávila, al menos, esa siesta inmediatamente antes de comer se denomina siesta del burro (o del asno).

 

Salud

 

JcSM