Reglamento masculino

 

Siempre hemos escuchado las reglas del lado femenino. Ahora ahí van las reglas desde el lado masculino.

Éstas son nuestras reglas:

 

         Los pechos están hechos para ser observados, y eso es lo que hacemos. No intentes cambiar eso.

         Aprende cómo usar el inodoro. Ya eres una mujer mayor. Si la tapa está levantada, la bajas. Nosotros la necesitamos arriba, tú la necesitas abajo. Tú no nos oyes discutir porque tú la dejaras abajo.

         Sábado = Deportes. Es como la luna llena o el cambio de las mareas. Déjalo estar.

         Ir de tiendas NO es un deporte. ¡Y no! Nunca vamos a pensar que sea así.

         Llorar es chantaje.

         Pide lo que quieres. Vamos a aclararlo de una vez: las indirectas sutiles no funcionan. Las indirectas fuertes no funcionan. ¡Sólo dilo!

          “Sí” y “No” son respuestas perfectamente aceptables para casi cualquier pregunta.

         Ven con un problema sólo si quieres que te ayudemos a resolverlo. Eso es lo que nosotros hacemos. Para compasión ya están tus amigas.

         Un dolor de cabeza de 17 días es un problema. Ve al médico.

         Cualquier cosa que hayamos dicho hace 6 meses es inadmisible en una discusión. De hecho, todos los comentarios se vuelven nulos y caducan a los 7 días.

         Si crees que estás gorda, probablemente lo estés. No nos preguntes a nosotros.

         Si algo que dijimos puede ser interpretado de dos formas, y una de ellas te hace sentir triste o enojada, siempre quisimos decir la otra.

         No podéis pedirnos que hagamos algo como queréis que se haga. No ambas cosas. Si ya sabes cuál es la mejor forma de hacerlo, hazlo tu misma.

         Cristobal Colón no necesitó preguntar direcciones. Nosotros tampoco lo necesitamos.

         Todos los hombres tenemos vista en 16 colores. Melocotón, por ejemplo, es una fruta, no un color. Nosotros no tenemos idea lo que es el “Malva”.

         Si algo pica, debe ser rascado. Nosotros lo hacemos.

         Si preguntamos “¿Qué pasa?” y respondéis “Nada”  vamos a actuar como si no pasara “nada”. Sabemos que mentís, pero no vale la pena tomarse la molestia.

         Si haces una pregunta que no quieres que te respondan, espera una respuesta que no quieres escuchar.

         Cuando vamos a algún sitio, absolutamente cualquier cosa que te pongas te queda bien. En serio.

         No nos preguntéis qué estamos pensando a menos que estéis preparadas para discutir temas como sexo, deportes o coches.

         Tienes suficiente ropa. Tienes muchos zapatos.

         Estoy en forma. Redondo es una forma.

 

Gracias por leer esto. Sí, sé que tengo que dormir en el sofá ésta noche, pero ¿Sabías que a los hombres no nos importa eso? Es como ir de campamento.

 

(Tomado de Internet)