Perogrulladas
y lapalissades
Hola a todos:
A veces es reconfortante ver que el discurso que uno utiliza, por muy
políticamente incorrecto que suene, existe y tiene un eco en otros ámbitos.
Hace un mes, en mi artículo Blasco aparecido en EL PAÍS, califiqué de
perogrullada la beatífica versión que el conseller del Partido Popular
Rafael Blasco daba de la solidaridad con vistas a recuperarla como propaganda.
Es sumamente curioso que un partido que acaba de endurecer la Ley de
Extranjería, de tal manera que hoy están siendo expulsados de España miles de
"ilegales" que vinieron aquí en gran medida a causa de los efectos
perversos de la globalización, pretenda al mismo tiempo obtener crédito
político hablando de extender los "beneficios" de ésta a través de una
ley sobre la solidaridad. El problema es que no se puede ser al mismo tiempo
depredador y filántropo, pero estos ideólogos de la derecha siguen intentando
engañar a la gente.
Mi artículo dio lugar a una respuesta de Blasco, también en EL PAÍS (Perogrullo
no era ignorante), en el que aceptó el papel perogrullesco y, con no
disimulado paternalismo, me trataba, claro está, de ignorante y de antigualla.
Se ve que este político profesional (cuya trayectoria personal a lo largo de
treinta años va desde la extrema izquierda al derechista Partido Popular,
heredero del franquismo) no aprecia que alguien le desmonte la retórica.
Me complace enviaros hoy una nota aparecida el martes pasado (02-01-2000) en el
periódico internético francés de la organización ATTAC (fundada por Ignacio
Ramonet, el director de Le Monde Diplomatique) a propósito de un discurso sobre la globalización que
pronunció hace poco el antiguo presidente del FMI, Michel Camdessus, discurso
muy en la línea del de Blasco (Dios los junta...). En dicha nota, se califica
de lapalissades las tonterías que dijo Camdessus. Por mi parte, os
aclaro que una lapalissade es en francés lo que una perogrullada en
español. Se ve que, con un mes de diferencia, ATTAC y yo hemos coincidido en
nuestra apreciación, lo cual, es evidente, me alegra.
Para terminar, os contaré dos curiosidades relativas a ambas expresiones. Se
denomina perogrullados a "las verdades de Perogrullo, que a la mano
cerrada le llamaba puño", es decir, a los razonamientos que, de tan
evidentes y sabidos, no necesitan enunciación. Pero Grullo aparece como
personaje literario asturiano en La pícara Justina (siglo XVII). Quevedo
lo utiliza en su Visita de los chistes:
Las mujeres parirán
si se empreñan y parieren,
y los hijos que nacieren
de cuyos fueren serán
Volarase con las plumas,
andarase con los pies;
serán seis, dos veces tres,
por muy mal que hagas las sumas.
Algunas verdades de Perogrullo andan en Coplas populares. Veamos ésta:
Si quieres que las damas
tras de ti anden,
cuando vayas andando
ponte delante.
En cuanto a las lapalissades, se refieren a Jacques de Chabannes,
seigneur de La Palice, un mariscal francés (1470-1525), que murió poco después de
ganar una batalla, y el poetastro que glosó la hazaña dijo que "une demie
heure avant sa mort il était toujours vivant" (media hora antes de morir
todavía estaba vivo). He aquí otro ejemplo de perogrullada/lapalissade
francesa: "S'il est malade, c'est qu'il n'est pas en bonne santé" (si
está enfermo es que no está sano).
De nuevo os deseo a todos un felicísimo año 2001 y todas esas cosas que se
suelen decir.
Manuel