P E R O G R U L L A D A S

 

Se las conoce también como las verdades de Perogrullo, el que a la mano cerrada llamaba puño.

Dícese de las verdades tan ciertas y sabidas que es necedad el enunciar­las.

Quevedo enumera algunas, por ejemplo:

 

Muchas cosas nos dejaron

las antiguas profecías:

dijeron que en nuestros días

será lo que Dios quisiere. 

Si lloviere habrá lodos

y será cosa de ver

que nadie podrá correr

sin echar atrás los codos.

El que tuviere, tendrá;

será el casado, marido;

y el perdido, más perdido

quien menos guarde y más da.

Volaráse con las plumas,

andaráse con los pies;

serán seis, dos veces tres

por muy mal que hagas las sumas.

 

Algunas perogrulladas andan por ahí en coplas populares:

 

Si quieres que las damas                       Señal será si hablas, que tienes lengua

tras de ti anden,                                y que si muelas tienes

cuando vayas andando                          no estás sin ellas.

ponte delante.                                          Y es cosa clara

                                                   que si vas al espejo, verás tu cara.

 

Dejo para otro día los insultos porque no sé quién habrá sido el imbécil que me ha traspapelado el sobre donde los guardo.

 

Antonio Casao

CARROLLIA, no. 13, jun 1987