El Ubú de Aragón se ríe de los museos
Admiradores de Alfred Jarry confunden con una falsa escultura paleolítica a expertos de media Europa
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Center for Pataphysics ha sacado a la luz la capacidad para meter la pata de
importantes museos europeos en asuntos en los que se les presume la máxima
autoridad. El centro, radicado en Chicago, les envió una carta con fotos y una
historia rocambolesca: En 1998 un empleado perdió las llaves mientras limpiaba
los armarios de unas oficinas de Chícago. Al buscarlas, dio con una falsa
pared, tras la cual había una caja que contenía una figura. Dicho ejemplar
llegó a las manos del centro patafísico, que gracias a una etiqueta pudo
identificarlo como “la réplica en yeso del Ubú de Aragón, una escultura paleolítica
hallada por Helix Ferbert en unas excavaciones de 1896”.

El
rocambolesco re-lato de “uno de los hallazgos ar-queológicos más importantes
del siglo XX" fue enviado a una veintena de mu-seos especia-lizados con
una solicitud de in-formación sobre la pieza original y sobre el arque-ólogo,
además de una oferta de cesión de la copia. Un tercio de los museos les dio
crédito, sin darse cuenta de que dicha figura era un remedo chapucero del
dibujo de Ubú, “rey de Polonia y Aragón, doctor en Patafísica”, obra del
dramaturgo Alfred Jarry. Es decir, el Ubú rey que protagoniza la obra del mismo
título, precursora del teatro del absurdo, estrenada con escándalo en 1896.
Félix Hébert era el profesor de física que inspiró a Jarry y sus compañeros de
clase el personaje de Ubú, encarnación de la tiranía. (El nombre del teórico
excavador es idéntico, con las iniciales cambiadas, al del profesor).
Tras recibir tan patafisica carta, el Museo Británico realizó “una investigación biblio- gráfica”, según la respuesta escrita de la jefa de la sección del Cuaternario, Jill Cook, que no sirvió para localizar “ninguna referencia a dicha pieza ni al Dr. Ferbert”. “En consecuencia”, continúa la carta, “vamos a enviar una copia de su solicitud a nuestros colegas de la sección de Prehistoria y Etnografia”.
Por parte de los Museos Reales de Arte e Historia de Bruselas responde el responsable de las colecciones de Prehistoria, Nicolas Cauwe: “Tengo algunas dificultades para formarme una opinión sobre la copia en yeso del Ubú de Aragón, descubierto en 1896 por el Dr. Helix Ferbert" tras haber “buscado su rastro en los informes de congresos de prehistoria de principio de siglo”. A continuación expresa que "es altamente improbable que pertenezca al período paleolítico" y que de hecho “el Ubú se sale totalmente del marco de las artes europeas, tal como se conocen hoy en día y en cualquier época”. También el Museo de Prehistoria de Berlín aporta su grano de arena: 'Sospecho que el nombre del descubridor es doctor Félix Herbert", afirma la encargada, A. Hoffmann.
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La patafísica
tomadura de pelo llegó hasta España. Aunque no respondieron el Museu de
Arqueologia de Catalunya ni el de las Cuevas de Altamira, sí lo hicieron dos
centros de Madrid. La jefa del departamento de Antropología Física del Museo
Nacional de Antropología, Concepción Mora, escribió lo siguiente: “No tengo
conocimiento del trabajo del doctor Helix Ferbert ni de las excavaciones que
hizo en 1896, por lo que estaría muy agradecida si me diese información al
respecto”. Aunque advierte que “el museo no tiene capacidad para realizar
compras de objetos”. Al ser contactada por este diario, Mora continúa
lamentando no haber recibido la información solicitada, “imprescindible para
recomendar adquisiciones”.
El Museo Arqueológico Nacional respondíó a los patafísicos a través de la conservadora jefe de Prehistoria, Carmen Cacho: “A mí no me recuerda a ninguno de los materiales paleolíticos que conozco de los museos europeos. Desconozco al Dr. Helix Ferbert”, admite con modestia, aunque luego apunta con sagacidad que “según la etiqueta de la pieza, parece tratarse de un hallazgo francés”, por lo que recomienda “ponerse en contacto con el Museum (sic) National d'Histoire Naturelle”.
La institución de Chicago, que encabeza Mark Hayward, siguió el consejo y contactó con el laboratorio de Prehistoria del museo: “Somos muy sensibles a su propuesta relativa a la pieza hallada en 1896 por el Sr. Ferbert”, escriben, aunque “no nos es posible aceptarla”. El Louvre tomó en serio la carta y la transmitió al Musée des Antiquités Nationales, cuyo director, Patrick Perin, se dio cuenta de la broma y la siguió: “Tratándose de un acontecimiento de peso, yo diría que ‘mierdamente ubuesco’, el único museo del mundo que puede tener el honor de conservar el molde del Ubú de Aragón, a la espera de su descubrimiento, o mejor dicho de la invención del original, es con toda certeza el Musée des Antiquités Nationales. Le agradecería que nos mantuviera informados en interés de la patafísica universal”.
Jordi Joan Baños, Barcelona
LA VANGUARDIA, 13.08.2000