Primera Parte.
En unas reuniones organizadas hace años en la parroquia de La
Concepción por el Revdo. Jesús López se
utilizó una práctica consistente en abrir la Biblia al azar, leer un párrafo e
interpretarlo tratando de aplicar su contenido como respuesta de Dios al
problema o necesidad de cada uno.
Recuerdo que, entonces, le dije a J. López que aquella práctica me
parecía un juego poco serio; algo así como el que lee su horóscopo y se lo cree
porque da la coincidencia que se adapta a sus circunstancias, (cosa esta última
tan frecuente que sorprende).
Uno de mis hijos pertenece a la Comunidad Cristiana de Base que dirige
J. López, y practica este sistema, no solo interpretando la Biblia sino también
los hechos y coincidencias cotidianos, a través de los cuales -dice- Dios nos
habla.
Este es el motivo por el que me he interesado en el tema de las
coincidencias que voy a exponer a continuación.
Martin Gardner (ver "Rosquillas Anudadas", Ed. Labor, y "Los Mágicos Números Dr. Matrix",
Ed. Gedisa) dice al respecto:
“Desde los comienzos de la historia, insólitas coincidencias han venido
reforzando la convicción de que la vida está sujeta al influjo de fuerzas
ocultas. Los acontecimientos que parecen
violar milagrosamente las leyes de la probabilidad han sido atribuidos a la
voluntad de dioses o demonios, de Dios o de Satán.”
"La vida —escribió el famoso novelista católico G.K. Chesterton—
está empapada por un incesante chaparrón de pequeñas coincidencias. Tal es el
hecho que presta temible plausibilidad a todas las falsas doctrinas y a las
manías malignas. Siempre cabe la posibilidad de apoyar con datos accidentales cualquier
cosa. Si a mí se me ocurriera de
repente que las verdades históricas han sido por lo general manifestadas por
hombres pelirrojos, no me cabe duda que
diez minutos de reflexión me proporcionarían una bonita lista de ejemplos en
respaldo de mí afirmación.
Tropezamos con estas repeticiones y exactitudes triviales a cada vuelta
del camino. Lo que pasa es que son
demasiado triviales incluso para la mera conversación. Un hombre apellidado Williams robó y asesinó a un extraño que resultó llamarse Williamson...
"
Se atribuye al griego Agathon la observación de que es probable que a veces ocurra lo
improbable. De todas maneras es bien
cierto que la mayoría de las
coincidencias pasan inadvertidas.
Muchas conocidas paradojas ponen de manifiesto cuán fácilmente puede
descarriarse nuestra intuición. Si en
una clase hay 23 estudiantes, la
probabilidad de que haya, entre ellos, al menos dos que cumplan años el mismo día es ligeramente mayor que
el 50%. En una clase de 35 alumnos, esta probabilidad se eleva en torno al 85%.
(De hecho en mi familia se dan las siguientes coincidencias en fechas
de nacimiento: mis cuñadas Inés Juste
y Juani Mazón; mis cuñadas Juana M. Navarro y Berta Clascá; mí hijo Pablo
y mi sobrina Memé Navarro; mi cuñado
Mariano Navarro, mi hijo Fausto y mi sobrina Leonor Guardia; mi hija Linda y mi tía Carmen; mi yerno Angel
Guirao y mi cuñado Baltasar Guardia).
Sin embargo, para la mayoría de los acontecimientos de la vida
ordinaria las estimaciones de la probabilidad de las coincidencias son
necesariamente vagas. A pesar de tan
formidables dificultades, existen fuertes pruebas de que "el mundo es un pañuelo". Supongamos que a una persona se le entregue
un documento y se le pida que lo transmita a otra persona que vive en otra
ciudad de los EE.UU. El procedimiento consistirá en enviar el documento a un
amigo o amiga a quien la persona inicial trate por su nombre de pila, y que
tenga por más probable que conozca al destinatario final. El amigo, a su vez, envía el documento a uno
de sus propios amigos con las mismas instrucciones y la cadena prosigue hasta
que el documento llegue a su destino. ¿De cuantos eslabones intermedios
constará la cadena?.
Casi todos estiman que de unos 100. Cuando el sicólogo S. Milgram puso en práctica la prueba, descubrió que el número de
eslabones variaba entre 2 y 10, y que el valor de la media era 5,11
En 1964, un hombre negro y su esposa blanca fueron detenidos como
presuntos culpables de un atraco cometido en San Pedro, California,
fundamentalmente porque eran la única pareja de la zona que concordaba en cinco
puntos con las descripciones de los testigos: la chica era rubia, llevaba el
pelo en cola de caballo, su acompañante era negro, con barba y conducían un
coche amarillo. El fiscal trató de
convencer al jurado de que había una probabilidad bajísima (1/12000000) de que
viviese por los alrededores una pareja de tales características. Cuatro años después el Tribunal Supremo de
California anuló la sentencia (véase TIME, 26 de abril de 1968, p.41) después
de que un juez, menos ignorante de las matemáticas, persuadiera al tribunal de
que la estimación debió haber sido de 41/100, aproximadamente.
Quienquiera que tenga los ojos bien atentos a la aparición de
coincidencias relativas a sí mismo podrá descubrirlas fácilmente. En 1928, F.
Scott Fitzgerald le comunicó al escritor inglés Shane Leslie: "¿Has advertido qué notable coincidencia?, Bernard Shaw tiene 61 años, H. G.Wells,
51, G. K.Chesterton,
41, tú tienes 31 y yo, 21: la totalidad de los grandes escritores del mundo en
progresión aritmética"
Cuando se trata de interpretar las cosas a nuestro gusto puede llegarse
a extremos increíbles: M. Bernabé,
en su libro "Curiosidades Matemáticas", dice que un tal Pedro Bungo,
teólogo católico, escribió un libro de 700 páginas para demostrar que el número
de la bestia -666- no era más que un criptograma del nombre de Martín Lutero.
"La práctica de consultar
la Biblia en busca de soluciones de los problemas personales —sigue
escribiendo M. Gardner— era muy
común en la Edad Media. Los ritos
variaban, pero los que creían en ella dedicaban varios días a la oración y al
ayuno y luego abrían la Biblia al azar para leer el primer versículo en el que
posaban la mirada. Las civilizaciones no
cristianas también empleaban este método.
Los griegos consultaban a Homero,
los romanos a Virgilio, los moros al
Corán etc. De tanto en tanto la Iglesia emitía un decreto para condenar esa costumbre, pero la
historia medieval conoce innumerables casos de vidas que se vieron
profundamente afectadas por ella.
Segunda Parte.
En esta Segunda Parte se narran
numerosas coincidencias, unas triviales y otras realmente sorprendentes
recogidas por mí entre amigos y familiares, es decir, de primera mano. He observado que, en general, existe interés
por este tema y que la mayoría de las personas tiene alguna experiencia que
contar al respecto.
1.- En un viaje realizado por
mi cuñada Juana María a Barcelona para asistir a una boda, se encontró en el
portal de la casa del novio con una antigua compañera de colegio, Carmen
Ripoll, tía del novio. Habían pasado 40
años sin verse desde que salieron del colegio.
Luego se volvían a ver en la boda; nada extraordinario hasta aquí, pero,
por la tarde, visitando el barrio gótico se volvieron a encontrar en la
calle. Al día siguiente, mi cuñado
decidió ir a Sarriá donde tuvo una farmacia, allí ocurrió el cuarto encuentro con Carmen en menos de 48 horas.
2.- Mi sobrino Javier y su mujer Nieves hicieron un viaje a la
populosísima ciudad de Chicago. Su amiga
Iciar Rodríguez les dio las señas de un matrimonio español que vivía en Chicago
(él era empleado del negocio del padre de Iciar). Ya en el avión Nieves comenta a Javi:
"Nos hemos olvidado de las señas que nos dio Iciar". Llegan a Chicago, se instalan en un
apartamento, salen a cenar y, a unas manzanas de distancia, encuentran el
restaurante apetecido. En la mesa de al
lado oyen hablar español... ¡Descubren
que sus vecinos comensales son los de las señas olvidadas!
3. - Guillermo León, hermano
de mi cuñada Pepichi,
se dirigió a una joven en la estación del ferrocarril de una ciudad de
Inglaterra para consultarle algo, lo hizo en inglés y la joven, también en
inglés, se disculpó pues desconocía el tema.
Enseguida descubrieron que los dos eran españoles, canarios, tinerfeños
y de la misma localidad, ¡Santa María de
Guía!
4.- Mi hijo Pablo tuvo que
desplazarse a Oviedo donde no había estado nunca. Llegó en coche, se internó por una serie de
calles, se detuvo para preguntar por el hotel donde debía alojarse. ¡Estaba en la misma puerta!.
5.- Mi hija Margarita tiene
fama de encontrar con frecuencia a gente conocida en los sitios más
apartados. El caso más pintoresco le
sucedió en las islas griegas. El barco
estaba atracando en el puerto de la pequeña isla de Hydra. Linda iba apoyada en
la barandilla de cubierta cuando oyó que alguien, desde tierra, gritaba su
nombre. ¡Era una antigua compañera de
colegio!
6.- Mi hijo Fausto recorría
el Nepal haciendo
"senderismo". Por las noches
se alojaba en casas de campesinos, en una de ellas se encontró con un conocido.
7.- Mi amigo Manuel Villava
visitando París, caminaba por la
zona de La Isla cuando vio un coche con matrícula española. ¡Era el de su
cuñado Juanito! del que ignoraba que también estuviese en París.
8.- Mi amigo Félix Cañada, en unas horas que pasó en el aeropuerto de Orly, se encontró sucesivamente con dos antiguas novias que él
había tenido.
9.- Mi amigo J. Maria Albaigès
me contaba en una carta: "En un reciente viaje por carretera sostuve con
mi mujer una conversación sobre un tema determinado. Días después, en otro viaje con otra persona,
al pasar por el mismo lugar, esta inició una conversación sobre el mismo tema
(que nada tenía que ver con el paisaje)."
10.- Mi amigo Francisco
Bustamante se encontraba en Lima,
fue a una tienda Kodak en la calle de Larco para comprar un carrete de fotos,
allí se encontró con unos vecinos de su
misma casa en Madrid.
11.- El mismo F. Bustamante,
viajando en tren a Cuzco, trabó
conversación con una joven que resultó llamarse Tina Bustamante, igual que una tía de Francisco.
12.- Mi amigo Manuel Pasca Mora
perdió su cartera. Por entonces las
Galerías Preciados les estaba montando unos muebles de
cocina. El encargado de esta sección les
llamó por teléfono diciéndoles que una empleada había encontrado la cartera en
la Gran Vía de San Francisco y que se la había dado a él, dando la casualidad
que él conocía a Manolo. Pero lo más
curioso es que la empleada se llamaba Teresa Mora, igual que la madre de
Manolo.
13.- Manuel Villava estaba
en su finca "La Cueva" donde no había teléfono. Tenía que sulfatar un viñedo pero había
olvidado las proporciones del "caldo bordelés", pasó el día
preocupado por ello y, al llegar la noche, sintonizó al azar en su transistor
una emisora que emitía un programa agrícola, el locutor decía en ese mismo
momento: "atendiendo la solicitud de D. Fulano de Tal damos a continuación
la fórmula del caldo bordelés".
14.-Beatriz Castelló estuvo
casada con mi compañero José M. Torralba,
del que enviudó un 13 de marzo. Antes de conocer a Torralba, "Bea"
había tenido un novio. Cierto día lee en
la prensa la esquela de éste, ¡muerto
también un 13 de marzo!
15.- En agosto de 1988 mis cuñados Marga
y Angel Sánchez de la Torre viajaban
desde Potes a Madrid en automóvil. Entre Riaño y Guardo contemplaban un bonito paisaje en el que resaltaban dos
espléndidos chopos que le sugirieron a Marga la conocida canción mexicana cuya
letra dice: "Han nacido en mi tierra dos arbolistas, dos arbolistas que
parecen gemelos..." etc. que se puso a cantar. Angel, cansado de oírla y, para que Marga se
callase, conectó la radio que, ¡en ese
preciso momento, emitía la misma canción!
16. - Leyendo un libro llego a saber que Beda "El Venerable" escribió un tratado de aritmética.
(Tal vez el tratado de aritmética recreativa más antiguo). Pocos días después hago con mi mujer un viaje
a Inglaterra y Escocia en un "tour" organizado. Llegamos a Durhan, y visitando su preciosa
catedral nos topamos con... ¡la tumba de Beda!
Sus restos mortales reposan en la llamada Capilla
de Galilea.
17.- Londres, abril de 1988,
veo el musical "Al Sur Del Pacífico",
el decorado de fondo simula la isla imaginaria de Bali-Hai. De regreso a Madrid, cae en mis manos el libro "La región más transparente" del
mexicano Carlos Fuentes, premio Cervantes. Lo abro al azar (pag. 151) y leo: ¿Le gusta
el chou (show) de Bali-Hai?.
18.- Mi hija Margarita está
esperando su primer hijo. Le compramos
en "Mother Care" de Londres
un trajecito, camisa a rayas, blusa blanca y gorro. Ella lo comenta con su amiga Paloma Cepeda, que está también
"expecting". ¡A ella le habían traído el mismo trajecito, comprado en
la misma tienda, donde había cientos de modelos!.
19.- Escribo a J. M. Albaigès
comentándole que así como hay una palabra que significa "multiplicar por
dos" (duplicar), no existe otra
que signifique "dividir por dos".
Pocos días después descubro, de una manera casual, leyendo la "Historia de Roma" de Indro Montanelli, que sí existe tal
palabra (demediar). Y poco después me topo con un libro titulado
"El vizconde demediado". Jamás en mi larga vida había oído tal
palabra, desconocida para el 99,99% de los españoles, sin embargo, en un corto
lapso, la encuentro dos veces.
20.- Ignacita Iribarren,
mujer de mi compañero Ignacio Ereño,
no suele ver la televisión por la mañana, pero aquel sábado uno de sus hijos
había conectado el televisor y prestó atención al programa de horóscopos que
transmitían en ese momento; entre otras cosas el suyo decía "llamadas telefónicas de buena suerte". Al poco recibe la llamada de un amigo de
Iñaqui ofreciéndole una colocación para su hija Begoña. Mas tarde llaman del
"Corte Inglés" para
comunicarle que le han concedido a otro de sus hijos una plaza de vendedor
durante la próxima Navidad. Algo mas
tarde, en el
mismo día, otra
llamada del supermercado "Continente" anunciándoles
que la plaza de
inspector veterinario solicitada por Begoña
hacía tiempo, le había sido adjudicada.
21.- Lola Boquera, mujer de
mi compañero y amigo Salvador Ten,
lleva en cama 7 días, en el hospital Hispano-Alemán,
con medio cuerpo escayolado después de una operación de prótesis de
cadera. Era un sábado por la
mañana. Salvador conecta la televisión y
en la pantalla aparece una señorita que, con voz nasal, comunica los
horóscopos. Al llegar a "LEO",
que es el de Lola, dice "Después de
una semana de penalidades, está Vd. deseando que alguien le diga levántate y
anda..."
22.- Mi hija Margarita tiene
una amiga alemana llamada Erika, que
estuvo casada con Carlo, natural de Milán, ciudad donde vivía en la Vía Véneto 12, 6º izda. Se divorciaron. Años después Erika viene a España y conoce a otro italiano con el que se
casa. Su segundo marido también se llama
Carlo y también es de Milán... Carlo vive en España desde la edad de 8 años. Con motivo de la boda de uno de sus hermanos,
Carlo y Erika viajan a Milán. Carlo
propone a Erika visitar la casa donde
él vivía de pequeño en Milán, esta
casa está en la Vía Véneto 12, 6º, izda.
¡¡los padres del 2º Carlo, cuando vinieron a España,
vendieron su piso de Milán a los padres del primer marido de Erika!!
23.- Mi hermana Esperanza
tiene un sosias con quien la habían confundido en
varias ocasiones. ("Te vi el otro día en la piscina de la Alameda de
Osuna" —le dijo una conocida —; Esperanza no había estado en esa
piscina). Finalmente descubrió que se
trataba de una sevillana que bailaba en un "tablao" flamenco de
Madrid y que también se llamaba ¡Esperanza!.
24.-Mi amigo y compañero Félix
Cañada tenía un coche marca SEAT 600 de color verde, matriculado en Madrid,
con el que en una ocasión viajó a Viena. Lo dejó aparcado mientras visitaba
unos grandes almacenes. A la salida, junto a su coche había otro
también marca SEAT, también de color verde, también matrícula de Madrid y ¡nada menos que el número siguiente al
suyo! El dueño del segundo SEAT estaba esperándole para comentar tan
increíble coincidencia.
Inicio esta nueva serie de coincidencias con unos comentarios de Martín
Gardner, tomados de su interesante libro "Paradojas que hacen pensar".
"Como ya dijo Aristóteles, lo improbable es extraordinariamente
probable. Elijamos letras al azar mediante una ruleta. Si eligiéramos una
palabra de tres letras y apostásemos a que aparecerá deletreada como
consecuencia de tres letras consecutivas
dentro de las, pongamos por caso, 100 primeras tiradas, nuestra apuesta sería
ruinosa. No sería lo mismo si apostásemos, en cambio, por la aparición de una
palabra cualquiera de tres letras
que figure en el diccionario. Estudiemos también la aparición de palabras de
cuatro y cinco letras. La frecuencia con que se presentan es sorprendente.
Podemos añadir un toque dramático y sobrenatural buscando formas de
relacionar las palabras que vayan saliendo con sucesos de actualidad. Eva, por ejemplo, puede ser el nombre
de alguna conocida nuestra; pan
puede recordarnos que es hora de comer. Fijémonos también en las combinaciones
y siglas (FBI, IBM, BUP). ¡Es tan fácil relacionar estas "palabras"
con acontecimientos de actualidad, que algún ingenuo pudiera creer que, en su
formación, se están manifestando fuerzas ocultas!
El experimento explica por qué a lo largo de nuestra vida se producen
tantas notables coincidencias. Siempre que se produce alguna, hay fuerte
tendencia a creerla manifestación de influencias misteriosas. Para un
estadístico, en cambio, semejantes coincidencias resultan extremadamente
probables. Hay millones y millones de formas en que alguna suerte de coincidencia puede producirse entre la multitud de
acontecimientos cotidianos. No estando precisada de antemano cuál será la
naturaleza de las coincidencias, éstas son análogas a los curiosos arabescos y
regularidades, no especificados, de
las cifras del número pi, o de las
palabras de aparición inesperada que se forman al ir extrayendo letras al azar.
Cuando la coincidencia termina presentándose, parece siempre demasiado
improbable para ser mera casualidad. Y estamos olvidando que por cada una de
estas curiosas coincidencias, miles de millones de otras posibles, que pudieron
haberse dado, no ocurrieron."
Tras estos esclarecedores comentarios de Gardner, paso a exponer unos cuantos casos en donde es evidente la
influencia misteriosa...
1. - Deidad vengativa.
Asimos, en su libro "El secreto del Universo", cuenta lo
siguiente: "Un día de abril de 1967 mi coche tuvo una avería y hubo que
remolcarlo hasta el taller. Era la primera vez en los diecisiete años que
llevaba conduciendo que tenía que soportar la humillación de ser remolcado.
¿Cuándo creen que fue la segunda vez?...Dos horas más tarde, el mismo
día y por una razón completamente diferente.
¡Diecisiete años sin ser remolcado, y de repente dos veces en un mismo
día!. ¿Cómo se explica eso?, ¿Fue una deidad
vengativa?"
2. -Terrorismo.
Esta coincidencia, realmente sorprendente, sucedió en Zaragoza el mes
de octubre de 1991, y fue recogida por toda la prensa española.
Unos malditos etapas iban a colocar un coche bomba cuando se les paro el vehículo en plena calle. Entonces pidieron
ayuda a un transeúnte que casualmente pasaba por allí para que les ayudase a
empujar el coche. Este transeúnte reconoció que la matricula -falsa- del coche
que iba a empujar era igual a la del suyo propio. Gracias a Dios esta
coincidencia abortó lo que pudo ser una masacre.
3. -Carambola.
En diciembre de 1991 encuentro unos libros en la calle. Entre las
páginas de uno de ellos había un boletín de operaciones bancarias en cuenta
corriente cuyos titulares eran M.
Santesmases Mur y R. Navarro de
Palencia. Descubro que Santesmases es hermano de la madre de Guillermo Pérez Jofre, amigo de mis
hijos y que Navarro de Palencia es
su mujer, prima del marido de mi prima hermana Mari Carmen Piriz Nieto.
4.-Segunda carambola.
Entre los citados libros escojo, al azar, el titulado "Mis Amores", del literato
portugués Trindade Coelho, desconocido para mí hasta ese momento. Uno de
sus cuentos está dedicado a un tal D.
Emigdio Navarro. ¿Había alguna probabilidad de que yo supiese quién era
este personaje?. ¡Sí!, tiene un monumento en el
pueblecito portugués de Luso a cuyo
balneario suelo acudir cada año.
5.-Dia fúnebre.
Mi amigo J. M. Albaigès me
remite dos esquelas mortuorias
aparecidas el 12 de noviembre de 1991 en
"La Vanguardia" de
Barcelona. Se trata de dos señoras del mismo nombre y apellido, una de ellas la
famosa escritora Montserrat Roig.
6.-Está en las escrituras.
Mi suegro, el notario D. Fausto Navarro
Azpeitia, autorizó en la misma mañana dos escrituras a nombre de dos
personas que no tenían nada que ver entre sí, ambas se llamaban Pedro de nombre y Pechoabierto de apellido.
7.- Fausto acontecimiento.
Un día, en un cine de Zaragoza, coincidieron en asientos contiguos
cuatro personas con el mismo nombre y
apellido: Se trataba por un lado de mi
suegro D. Fausto Navarro (Notario),
por otro D. Fausto Navarro
(Diplomático) y sus respectivos hijos, también llamados Fausto.
8.- Para desesperación del
cartero.
Mi familia, Nieto-Navarro,
vive en el 10 de Núñez de Balboa. Pues bien, en el portal contiguo, nº 8 de la
misma calle vive también otra familia Nieto-Navarro
sin parentesco con la mía.
9.- Un metro de casualidad.
Mi mujer y yo deambulábamos por uno de los túneles del metro de París tratando de encontrar el enlace
correcto con otra línea. Un señor acudió en nuestra ayuda. Por su acento noté
que era canario y le comenté que yo tenía un hermano, notario, viviendo en
Tenerife, él me contestó: D. Federico
Nieto. Se parece Vd. mucho a él.
10.- Enérgica casualidad.
Al introducir en el ordenador el consumo de Kw correspondiente a los
meses de enero/febrero de 1992, compruebo un tanto sorprendido que es
exactamente igual al del mismo periodo del año anterior, coincidencia que no se
había dado nunca en mis estadísticas.
11.- San Antonio de Padua.
En mi biblioteca hay cerca de 3.000 libros en diversas
estanterías. A veces me ha sido difícil
localizar un determinado título, pero nunca había sido la búsqueda tan larga y
pertinaz como la del libro "Guía práctica del papel jaspeado".
Repasos y repasos a las estanterías; preguntas a los de la casa por si lo
habían visto o prestado; registros de armarios, así durante varios días...
Finalmente traté de adquirir un nuevo ejemplar, pero la edición estaba agotada.
Casi perdida la esperanza de encontrarlo, decidí impetrar a S. Antonio, prometiéndole una limosna
si encontraba el libro ese mismo día, (me interesaba enseñarlo a un amigo por la tarde). Nada más llegar a casa, al
pasar frente a una de las estanterías, vi un libro que estaba en posición
horizontal encima de otros colocados verticalmente, lo cogí con escepticismo,
ya que con anterioridad ya había explorado, sin éxito, ese anaquel. Era el
libro buscado cuya desaparición parecía
misteriosa y cuyo encuentro, tras la invocación al Santo, me pareció milagroso.
13.-2/5
(dos quintos).
Conchita
Vega me remite estas dos coincidencias:
Diálogo entre dos quintos, que no se conocen de nada y que hacen la
mili en Cartagena:
Quinto 1º.-Tú por el acento debes ser catalán. Me interesan los
acentos. ¿Eres de Tortosa o su comarca?.
Quinto 2º.-Sí, de Tortosa.
Q1º.-Yo conozco a unos de Tortosa. Se llaman Vega y son muchos hermanos.
Q2º.-Yo también. La hermana pequeña es mi novia.
El Q1º es un chico de Barcelona que estudiaba allí con un hermano de
Conchita Vega. Estuvo un fin de semana en casa de Conchita, un par de años
antes de que Conchita conociera al Q2º que actualmente es su marido.
14.-Nefasta influencia
astral.
Conchita, como divertimento, hace cartas astrales. Hizo la de una amiga
y, entre otras cosas, salía que algún pariente cercano moriría joven. Horas
después de terminar de hacer la carta, llamó su amiga y le comunicó que
acababan de morir en accidente de tráfico
su tío y su tía. Ninguno de los dos había cumplido aún 40 años. Por si
fuera poco, dice Conchita, seis meses después, fue asesinado otro tío, en
atentado terrorista.
15.- Aires buenos.
"Apo", que vive y
trabaja en Miami (EE. UU.) es hijo de mi amigo Salvador Ten. Víctor,
médico argentino que vive en Tenerife,
fue marido de Virginia, también hija
de Salva. Apo, por razones profesionales, viaja a Buenos Aires. Tiene unas horas libres y decide hacer un
"tour" en autocar por la gran ciudad. El autobús va recogiendo
turistas de un hotel a otro. En uno de ellos Apo se encuentra con Víctor.
16.-Alergia.
El padre de Luis Ignacio,
"Luisi", amigo de mi hija
María, es alérgico a las picaduras de los insectos por lo que, cuando viaja,
lleva en la guantera del coche un inyectable antihistamínico. Transitando por
la N II, cerca de Sigüenza, le picó una avispa. Tuvo tiempo de detener el coche
en la cuneta, pero se desmayó y no pudo inyectarse. Un sobrino suyo, que
conocía estas circunstancias, viajaba desde Andalucía por la misma carretera,
vio que se trataba del coche de su tío, paró y pudo inyectarle salvándole la
vida.
Se recogen aquí un tipo de coincidencias un tanto especiales. Se trata de aquellas entre el apellido o nombre de una persona o su cónyuge y la actividad que ha desarrollado a lo
largo de su vida. Algo así como si el nombre hiciese al hábito.
Un repertorio más amplio de este tipo de coincidencias puede verse en
el libro de J. M. Albaigès, "Enciclopedia de los nombres propios".
En el diario "Ya"
del 5 noviembre 1992 apareció una entrevista con Ursula Bottcher. Esta Ursula debió ser domada por su marido cuya
profesión era domador de osos. En un descuido mortal éstos lo devoraron y ella
se puso al frente del espectáculo circense. La Ursula se puso a domar osos.
Nace en la ciudad de los canales a finales del siglo XVII se llama Antonio Canal, le apodaron Canaletto, fue el gran pintor de los canales de Venecia.
Mi compañero Rufino Gea, se
ha dedicado a las ciencias de la Tierra; es Ingeniero de Minas y Geólogo.
Balconi, héroe de la
resistencia italiana frente a los austríacos, acosado por los esbirros se
arrojó por un balcón de su casa de Verona.
En una esquela, aparecida en "ABC", se leía que el difunto
apellidado Naval, era de
profesión marino.
El censor francés de publicaciones, en tiempos de Voltaire, Christian
L. Malesherbes, fue un gran
aficionado a la botánica.
El ingeniero de caminos y premio Nobel José Echegaray se casó con Ana
Perfecta Calzada.
Quinta Parte.
En su libro "Please Explain"
Isaac Asimov hace notar que, con
frecuencia, se produce un mismo descubrimiento por dos o más científicos casi
simultáneamente. Recojo a continuación en esta quinta parte algunas de estas
coincidencias:
1.- El cálculo diferencial e
integral fue descubierto con independencia por el inglés Newton y por el alemán Leibnitz.
2.- La evolución de las especies
fue formulada contemporáneamente por Charles
R. Darwin y por Alfred R. Wallace.
(Ambos con la misma inicial de su segundo nombre).
3.- El descubrimiento de los quarks
fue hecho simultáneamente por Gell-Mann
y Yuval.
4.- La producción barata del aluminio
fue descubierta por Charles Hall (en
USA) y por Paul Héroult (en
Francia). (Ambos tenían el apellido iniciado por H, ambos habían nacido en 1863
y ambos fallecieron en 1914).
5.- El descubrimiento del helio fue hecho por el francés Pierre Janssen quien reportó su
descubrimiento a la Academia Francesa
en una carta escrita el 20 de octubre de 1858.
Mientras tanto, J. Norman Lockyer,
profesor de física astronómica de la universidad de Londres comunicó el mismo
descubrimiento a la Royal Society
inglesa exactamente el mismo día 20 de octubre.
Con una honestidad que les
honró, ambos científicos acordaron compartir el crédito del descubrimiento. La
Academia Francesa acuñó una medalla conmemorativa en la que aparecían ambos.
Sexta Parte.
Recojo a continuación algunas coincidencias publicadas en el Boletín Oficial de la Facultad de Ciencias
Inútiles, Cátedra de Coincidencias.
1.- Nobel y la nitroglicerina.
Alfred Nobel murió en su
villa de San Remo en 1896. Sufría de
angina de pecho y se medicaba con nitroglicerina (comercialmente Trinitrin).
Poco antes de morir escribió en una carta: "Parece una ironía del destino que me hayan prescrito tomar
nitroglicerina internamente". Como es sabido, la máxima contribución
de Nobel a la ciencia fue el descubrimiento de la dinamita, mezcla de
nitroglicerina con sustancias inertes, que hacía seguro y manejable el temible
explosivo.
2.- ¿Quién era?
En un frío día de enero, un hombre de 43 años, educado en su niñez en
la religión católica, juró su cargo como máximo ejecutivo de su poderoso país.
A su lado estaba su antecesor, un famoso general, quien quince años antes había
comandado las fuerzas armadas de su país en una guerra de la que resultó la
total derrota de Alemania. Después de la ceremonia, el estadista presidió un
desfile en su honor durante cinco horas, hasta las tres de la tarde. ¿Quién era
este hombre?
Solución: Se trata de Adolfo
Hitler, pero también es perfectamente aplicable a John F. Kennedy, aunque pocos piensen en este otro personaje.
3.- Guerra Civil Española.
En la batalla del Jarama
(febrero de 1937) se enfrentaron dos cuerpos de irlandeses pertenecientes al IRA, uno en cada bando.
En Torija se enfrentaron por
cada bando dos batallones de italianos:
el Garibaldi de las brigadas internacionales y las "llamas negras"
fascistas.
El coronel José Ungría
coordinó el SIM (Servicio de Información
Militar) de los Nacionales y el coronel Domingo
Hungría dirigía el Servicio de Información de la República..
Coincidencias 1999.
Hombre robot.
En marzo de 1999 me reuní con J.
Mª Albaigès y Francesc Castanyer
en Barcelona. Entre otros temas de conversación surgió el de la conducta algo
robotizada humana. Albaigès, como ejemplo, comentó el hecho de que, ante un billete de mil pesetas en el suelo,
todo el mundo se agacharía a cogerlo.
Nunca en mi vida había encontrado un
billete pero he aquí que, al regresar a Madrid,
en el aeropuerto de Barajas, vi en el suelo un billete de mil pesetas. ¡Por supuesto que me agaché a cogerlo!
Nombre y número.
Nuestra amiga Ingrid Möller
fue operada en marzo 1999 de una hernia discal en el Sanatorio del Rosario de
Madrid. Convalecía en la habitación 205 cuando recibió una llamada telefónica
equivocada de alguien que preguntaba por otra
Ingrid que estaba en otra habitación del mismo número pero del área
de maternidad.
Diabólico.
En la ciudad francesa de Angers,
que visité en abril de 1999, hay una calle peatonal y céntrica llamada de
Saint-Aubin en la que existen dos comercios casi contiguos (números 25 y 29),
uno es una zapatería llamada Mephisto
y el otro una tienda de ropa de señora llamada Lucy Fair.
Fontevraud.
En esta abadía real "la plus vaste cité monastique" de Europa
según reza la propaganda, me encontré, casualmente, el 18 de abril de 1999 con
mi compañero Fernando Ríos que iba
camino de Rennes.
Mamen nunca había oído hablar de Diego
Cam (o Cao). Leyendo Vagabundo en Africa se entera de que Cam fue el descubridor del río Congo
(al que llamó Poderoso). Empalma esa lectura con la de otro libro, Un viaje Portugués, donde se cita a Cam como nacido en Vila Real (primera
ciudad de Portugal que tuvo alumbrado eléctrico); acto seguido, en la revista
portuguesa Na Crista da Onda, nº de
enero/febrero, dedicado a la figura de san Francisco Javier, vuelve a encontrar
por tercera vez en poco tiempo el nombre de Cam.
2002 (nuevas)
Oscar Dominguez.
En
diciembre de 2001 se celebra en Madrid una exposición antológica del famoso
pintor surrealista tinerfeño. En el catálogo de la exposición se lee que
estando reunidos en París varios artistas, en el taller de Domínguez, se
originó una discusión entre éste y André Bretón.
Domínguez, que estaba algo ebrio y enfurecido, lanzó un vaso a Bretón que lo esquivó yendo a dar en un ojo del pintor
rumano Victor Brauner quien
quedó tuerto. Resulta que 10 años antes Brauner había
pintado su autorretrato con la cuenca de un ojo vacía, la causa era una flecha
de la que colgaba una D mayúscula.
Margarita y Paloma.
Margarita,
mi hija, pasaba unas vacaciones (verano de 1999) en Mandelieu
en la Costa Azul en compañía de su amiga Paloma. Un día iban ambas paseando y
mi hija encontró en el suelo un solo pendiente de filigrana de plata que se lo
ofreció a Paloma que acostumbra a llevar en cada oreja pendientes distintos.
Más
de dos años después (diciembre 2001) ambas fueron a comer a la zona del Parque
de las Naciones en Madrid, a la salida del restaurante mi hija se volvió a encontrar
otro pendiente y se lo volvió a ofrecer a Paloma, ésta lo tomó y al verlo dijo
¡es la pareja del de Mandelieu! En efecto, se trataba
de un pendiente idéntico al encontrado en Francia.
Como
vemos la coincidencia es doble, por el objeto encontrado y por ir mi hija en
ambas ocasiones iba en compañía de Paloma.
Coincidencias.
Newton y Gardner. Cuenta M. Gardner en su
libro ¿Tenían ombligo Adán y Eva?,
capítulo 22, que trata de Isaac Newton, (al que, por cierto, humanamente pone
por los suelos) que tras mecanografiar la última página de dicho capítulo,
ocurrió una coincidencia asombrosa. "Miré por la ventana de mi despacho.
Acababa de parar de llover. Sobre una hoja, fuera de la ventana, una gota de
agua brillaba con un brillo rojo. Moví despacio la cabeza de lado a lado y vi
que la gota pasaba por todos los colores del arco iris. El sol parecía estar
exactamente en el punto preciso del cielo, en relación con mis ojos. Por
supuesto pensé inmediatamente en Newton. Me sentí como si me hubiera hablado
desde el Más Allá."
(Sabido es que
Newton experimentó con la luz a través de un prisma).