¡Buenas tardes! (eran las 11.30 de la mañana)

Soy el Dr. Polifaz y he venido en representación del Profesor Navarro a recoger esta medalla, ya que él en estos momentos está cumpliendo con su obligación, es decir, que está impartiendo clase allí arriba (señaló con la mano).

Él me pidió que viniera en su nombre a recoger la medalla y a darles las gracias. También me pidió que les dijera dos cosas. La primera es que les agradece mucho esta medalla, pero que ya era hora ¡que llevaba veinticinco años esperándola!

También me pidió que les comunicase que la piensa poner en una vitrina que tiene en una habitación de su casa y que él llama la “sala de trofeos”, porque allí tiene las piezas que se ha cobrado tanto en la caza como en la pesca –ya saben que él es muy aficionado a estos deportes.

Yo conozco esa habitación y es muy interesante. De las paredes cuelgan los típicos trofeos, ya saben, una cornamenta de ciervo, una cabeza de jabalí disecada, también tiene un esturión que pescó en el Mar Báltico y que es así de grande... (extendió los brazos hacia los lados todo lo que pudo)... Pero el trofeo más interesante me parece que es un alienígena que cazó en las cumbres de Peñalara a mediados de los ochenta. Es como el de ET, sólo que más pequeñito y, desde luego, mucho menos sentimental.

Como les decía en esa habitación hay una vitrina que, entre otras curiosidades, muestra la estatuilla del Premio a la Ingenuidad que le otorgó el Forum Filatélico a finales de los años noventa y también está, entre otros muchos premios, el más reciente, el Premio Maite de Teatro, que le han concedido por su magistral interpretación encarnando a Giacomo Puccini en la ópera El sueño de Butterfly, que se estrenó en septiembre del año pasado en el Teatro Rojas de Toledo.

Pues bien, en esa vitrina es donde el Profesor Navarro va a colocar esta medalla, por la que, en su nombre, les vuelvo a dar las gracias.

¡Buenas tardes! (eran las 11.31 y 34 segundos de la mañana)