«ZP» Y EL DESCONOCIDO ARTE DE INSULTAR
La creatividad publicitaria tiene sus riesgos. Y con el «ZP»
que le han endosado a Zapatero podía esperarse lo peor: que Pepiño
Blanco cayera en la tentación de mandar una carta a la COPE en la que exige una
disculpa pública porque en uno de sus programas, la directora pidió a sus
oyentes que expusieran qué les sugería las siglas de los carteles electorales
del PSOE y uno de ellos dijo que «zopilote», cuyo significado no quiero
reproducir porque es un insulto zafio, estúpido e injusto. Si el oyente hubiera
leído «
Confundimos el ingenio con el insulto, la mordacidad con la calumnia, la ironía con la injuria. Así que hoy, primer día de la campaña electoral para el 14 de marzo pongo a disposición de los candidatos —y de cuantos desconocen el noble arte del insulto— un resumido repertorio de términos que podrán utilizar sin que el aludido, sea del partido que sea, amenace la libertad de expresión y tenga la tentación de recurrir a los tribunales. Por ejemplo, ablandabrevas, adarvado, almacántaro, apañatundas, archiganzúa, arráez, arrebatacapas, avefría, badulaque, barbilucio, boquimuelle, brincatapias, calvatrueno, carlancón, catacaldos, cecuciente, cenutrio, churubito, correlindes, currutaco, exorable, fifiriche, fungoso, fuñique, galafate, hurgamandero, jayán, majagranzas, matachín, palanquín, panarra, pechero, perdulario, pinchaúvas, salamín, sansirolé, suato, tolete, tolondrón, zamacuco, zamarro, zangandungo, zanguango, zolocho, zompo y zorrocloco, cuyo significado no quiero reproducir porque sería un insulto zafio, estúpido e injusto a la inteligencia de los lectores.
Luis Ignacio Parada, ABC, 27.02.04